Japón exige a Estados Unidos frenar los memes de Mario y Pokémon: 'Es inapropiado' y daña las franquicias
El gobierno de Estados Unidos, actualmente presidido por Donald J. Trump, ha protagonizado una campaña muy agresiva en redes sociales durante los últimos tiempos, en muchos casos con los videojuegos como protagonistas de memes. Nintendo ha sido una de las propiedades afectadas por estas acciones, algo que era de prever que no gustaría a la marca japonesa.
El gobierno de Trump usó el popular Wii Sports para realizar un vídeo de propaganda en favor de la guerra contra Irán, mientras que el exitoso Pokémon Pokopia sirvió de pretexto para potenciar el eslogan MAGA (Make America Great Again). El Gobierno de Japón, tras estas acciones, ha decidido manifestarse y pedir el cese de estas actividades.
Japón alza la voz y exige el cese del uso de las licencias de Nintendo
Cargos oficiales japoneses se han puesto en contacto directo con la administración de Donald Trump para solicitar que se detenga el uso de franquicias como Super Mario y Pokémon en sus publicaciones en redes sociales. La razón es clara: tales acciones pueden dañar la imagen de estas licencias, ya que están siendo empleadas para promocionar políticas de EEUU, así como contenido que apoya la guerra.
La demanda de Japón arrancó el pasado mes de marzo, cuando comenzaron a tener lugar estas acciones que llamaron la atención de multitud de fans. Las publicaciones alcanzaron una alta repercusión mediática, algo que ha llevado a las autoridades niponas a escalar la situación y pedir firmemente que cesen este tipo de acciones, las cuales suponen un "uso inapropiado" de los materiales con derechos de autor "sin el consentimiento de sus propietarios".
El uso de licencias creadas en Japón no empieza ni acaba en Nintendo. Otras marcas como Dragon Ball, Yu-Gi-Oh! o Naruto también se han visto afectadas. Tendremos que aguardar para comprobar si esta nueva llamada de atención del gobierno japonés surte efecto. El propio gobierno estadounidense ha reconocido que estas campañas han tenido un gran efecto entre la población, pero está claro que suponen un uso sin autorización de licencias y para fines que pueden acabar dañando su imagen.

















