Información del juego
Lost in Anomaly es un juego de terror psicológico en primera persona basado en la observación, en el que estás atrapado en el noveno piso de un edificio y solo podrás escapar si detectas y marcas correctamente todas las anomalías que van apareciendo.
Concepto y desarrollo de una partida
Te despiertas en el piso 9 de un bloque desconocido y tu meta es llegar al piso 1 usando el ascensor.
En cada planta debes recorrer habitaciones y pasillos buscando “anomalías”: cambios sutiles en el entorno, objetos que no estaban, deformaciones, sombras extrañas, glitches visuales, etc.
Cuando ves algo raro, lo señalas/marcas; si has localizado todas las anomalías de ese piso, el ascensor te deja bajar al siguiente.
Si te dejas una o marcas algo que no es, el juego te castiga mandándote de vuelta al piso 9 y básicamente reiniciando la run.
Es, en esencia, una mezcla entre “spot the difference” y I’m on Observation Duty, llevada a un entorno 3D jugable desde dentro.
Herramientas, dificultad y duración
Solo llevas una linterna con luz ultravioleta, que revela anomalías invisibles a simple vista, pero consume batería; debes vigilar el nivel de carga y buscar pilas.
No hay combate ni armas: el miedo viene de la tensión de equivocarte, la atmósfera y algunos jumpscares puntuales, no de luchar contra enemigos.
Los desarrolladores estiman entre 25 y 75 minutos por partida, según tu capacidad de observación y memoria.
Estado, precio y recepción
Desarrollador: Aximus Games.
Lanzado en acceso anticipado en Steam en diciembre de 2024, con pocas actualizaciones desde entonces; se mencionan algunos bugs y detalles sin pulir.
Precio normal: 3,99 €, pero hasta el 16 de febrero de 2026 se puede añadir gratis y quedárselo para siempre en Steam.
Valoración: reseñas de usuarios “mayormente positivas” (alrededor del 70–80%), con elogios a la idea y la atmósfera y críticas a la repetición cuando fallas y te toca reiniciar entero.
Si te gustan propuestas tipo Observation Duty o Exit 8, Lost in Anomaly ofrece ese mismo juego mental de fijarte en mínimos cambios, pero recorriendo tú mismo el edificio y jugando con la presión de que un solo despiste te manda otra vez al piso 9.













