Andy Serkis está preparando la siguiente parada de 'El Señor de los Anillos' en los cines en estos momentos con 'La caza de Gollum', una precuela que mostrará cómo Aragorn y Gandalf intentaron capturar al también conocido como Smeagol para evitar que este desvelara información sobre el Anillo Único a Sauron. Mientras el intérprete desarrolla ese nuevo viaje a la Tierra Media, es buen momento recordar una de las producciones más singulares del artista en Netflix: 'Mowgli: La leyenda de la selva'.
En 2018, Serkis tuvo la valentía de reimaginar un clásico de la animación como 'El libro de la selva' con un enfoque mucho más oscuro y realista a través de un Mowgli feroz y, a su vez, más humano que nunca. La historia, a grandes rasgos, es la misma de siempre, pero narrada con un tono de género que lleva el cuento que todos conocemos a un nuevo terreno, con unos protagonistas totalmente devastados por los peligros de la selva y un Shere Khan que fácilmente podría encajar dentro de los estándares de un asesino en serie típico del celuloide de serie B.
Bajo la tutela de un oso llamado Baloo y una pantera llamada Bagheera, Mowgli (Rohan Chand) llega a ser aceptado por los animales de la jungla como uno más de ellos. Por todos menos uno: el temible tigre Shere Khan. Pero puede haber peligros mayores acechando en la jungla, cuando Mowgli se enfrenta a sus orígenes humanos. Disponible únicamente en Netflix, 'Mowgli: La leyenda de la selva' se sigue manteniendo a día de hoy, ocho años después de su estreno directo en streaming, como uno de los live-action más singulares del mundo del cine y como una propuesta única y diferente.
