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Publicado: 18:20 11/09/2012 · Etiquetas: dolor, king, laraga, libro, literatura, marcha, muerte, novela, recomendacion, stephen, sufrimiento · Categorías:
Antes de que nadie lo diga... sí, ya sé que casi todas las entradas sobre libros que he hecho hasta ahora en el blog son de Stephen King... pero es todo una grandísima casualidad. Este verano, además de los ya reseñados It y Todo oscuro, sin estrellas también he leído El pacto de Holcroft, Legado, El arte de la guerra y un par de librillos menores cuyos títulos no merece la pena nombrar, mas ninguno me ha motivado a escribir. Quizás algún día les dedique una entradilla, pero cuando los terminé no sentí la necesidad irrefrenable de venir al blog y poner cuanto me cruza la mente como sí me ha pasado con los de este autor. Podría decir que es fruto de la casualidad, de mis cambios de humor o del tiempo pero mentiría, pues en el fondo sé que el motivo de que lea tan a menudo a este tío es su grandísima calidad... y la originalidad que impregnan sus relatos siempre. Dejadme poneros en situación. Cada año, los varones de entre 16 y 18 años tienen la oportunidad de participar en el concurso televisivo más visto del país. Rellenan un formulario, pasan unas pruebas físicas que solo uno de cada cincuenta son capaces de realizar y listo, están dentro. ¿Que en qué consiste este concurso? En una marcha de duración indefinida, en la cual participan hasta 100 jóvenes simultaneamente. ¿El premio para el ganador? Fama, fortuna y que se le cumpla cualquier deseo. ¿El del perdedor? La muerte.Secreto: (Pincha para leerlo) Así es. La larga marcha (así se llama el programa) es una prueba extenuante donde solo sobrevivirá uno. Las reglas son sencillas: los marchadores salen el uno de mayo a las 9 de la mañana y deben mantener siempre una velocidad igual o superior a los 6,5 Km/h. Si bajan de esa velocidad recibirán un aviso; pasados treinta segundos, otro; tras el tercer aviso no habrá un cuarto, pues treinta segundos después le darán el pasaporte al otro barrio en forma de balazo en la cabeza. Suena horrible, ¿verdad? Pero tranquilos, los marchadores, en caso de no bajar de esa velocidad durante una hora pierden verán sus avisos reseteados... aunque no es lo mismo mantener esa velocidad tras cuatro km que tras dos días caminando sin parar, pues ni si quiera pueden detenerse a dormir ni defecar, siendo La larga marcha una de las competiciones más duras y perversas jamás ideadas por el hombre. Para los agudos de vista: sí, debajo de King pone "Richard Bachman". Esto es debido a que originalmente King la publicó bajo ese pseudónimo. ¿La razón? En el prólogo escrito por él de la edicón española. Recalco lo dicho en el primer párrafo referente a la originalidad, pues a muchos la historia os puede sonar al famosísimo "Los juegos del hambre". Este fue el primer libro de Stephen King, escrito años antes de que publicasen su primera novela (Carrey), así que cualquier parecido con "Los juegos" son por plagio de los segundos a esta obra (con mediación de Battle royale entre ambos, para qué negarlo). Eso sí, hay otra cosa que debo matizar en relación a esto: es el primer libro de Stephen King, así que no podemos esperarnos al mejor King aquí. La larga marcha la escribió un universitario en primero de carrera, así que es normal que no sea su mejor obra; pese a ello, podemos encontrarnos varias de sus señas de identidad en esta obra como el gran trabajo en la psique de los personajes... y el síndrome de los finales King. No son realmente horribles pero sí que no están a la altura del conjunto, ya sea por lo raro de los mismos o por dejar cabos sueltos de la manera más tonta. La verdad, que se dé en este libro me parece alucinante...los que lo hayan leído me entenderán, pues el final se va a la porra en tan solo 3 párrafos. Una lástima. Aún así, solo un idiota dejaría pasar este libro por ello, pues sus más de 300 páginas restantes se encargan de hacer que merezca la pena su lectura pese a ese cénit poco resuelto. Como ya dije, tiene unos personajes muy bien trabajados... lo cual es una auténtica tortura para nosotros los lectores, pues sabemos en todo momento que como mínimo 99 personajes morirán, y obviamente no es lo mismo que maten a un secundario del montón que a un tío con el que llevas sufriendo páginas y páginas. Lo admito: por momentos no creí que podría terminarlo, pues los niveles de empatía alcanzados con McVries, Scramm, y qué coño, incluso Stebbins, son muy altos, teniendo auténtico miedo de que en la siguiente carilla alguno de ellos reciba el tan temido pasaporte... Y sin que lo reciban también lo pasaremos mal. Los caminantes pasan días sin dormir ni descansar, así que toda clase de peligros les acecharán durante el mismo: enfermedades, hemorragias internas, locura, exceso de presión, intentos de fuga... todo ello hace que la intensidad alcanzada en los compases finales (momento en que los camiantes que quedan están más cerca de la tumba que de nuestro mundo) es simplemente increíble, haciéndome sufrir por los personajes como no me pasaba desde Madoka o La torre oscura IV. El libro carece de adaptaciones al cine o la televisión, mas en La banda del patio nos encontraremos un capitulo que homenajea este libro. Para los curiosos, el título del mismo es El torneo de párvulos (a menos claro está que me equivoque, pues ya hace años desde que lo vi). En definitiva, La larga marcha no es el mejor libro de King y tampoco tengo pensado volvérmelo a leer en años por lo sufrida que se me ha hecho su lectura, mas sus virtudes e innovaciones son tantas que ningún lector debería perdérsela, dado que le brindará una historia que tardará en olvidar... además de plantearnos un debate realmente interesante: ¿Arriesgarías tu vida 99 contra uno a cambio de lo que más deseas en este mundo? Publicado originalmente en blogger
Publicado: 21:05 22/08/2012 · Etiquetas: articulo, critica, it, king, libro, opinion, pelicula, pennywise, recomendacion, stephen, terror · Categorías:
Esta entrada tratará tanto del libro como de la película; así, una mitad estará llena de improperios e insultos mientras que la otra solo contendrá alabanzas y felaciones virtuales. ¿Adivináis a quién le toca cada parte? Antes de comenzar el análisis individual, pongámonos en situación. It es la duodécima novela de Stephen King, la cual fue publicada en el año 1986 (si contamos los libros escritos bajo otros seudónimos, deberíamos sumar otros 12 libros a la cuenta). King ya había realizado obras sobre niñas con poderes mágicos, vampiros, concursos mortales (idea que sería readaptada por Battle Royale años después y copiada descaradamente por Los juegos del hambre a posteriori, aunque esa historia la dejaremos para otro día) e incluso había empezado a escribir la que sería su magnum opus, La torre oscura. ¿Sobre qué podría tratar su próximo libro? Payasos. Payasos y niños. Esa es la aproximación más directa que se me ocurre al argumento de It, la cual es a día de hoy su segunda obra más larga si la wikipedia no miente (1090 páginas en su edición original). ¿Cómo se pueden llenar más de un millar de hojas contando la historia de un monstruo que se dedica a matar niños en un pueblecito del noreste de Estados Unidos? Con talento y mucha, mucha locura.Secreto: (Pincha para leerlo) Para aquellos que jamás hayan oído hablar ni del libro ni de la película (¿en donde coño habéis vivido estos últimos 30 años?), diré que el argumento nos pone en la piel de siete jovencitos cuyo pueblo (Derry) es el coto de caza privado de un monstruo sin igual (Eso). De este modo, y a la vista de que los adultos no hacen nada para detener la ola de asesinatos de niños, deciden actuar por su cuenta a fin de derrotar a esta criatura cuyo poder va más allá de lo que nunca podrían haber imaginaron. Aún así, y contra todo pronóstico, los niños consiguen vencer aquello que vivía en su ciudad y siguen con sus vidas, olvidando paulatinamente todo lo acontecido en su infancia a causa del profundo trauma que les causó. Gracias a sus padres, 6 de los 7 niños dejan Derry a lo largo de su adolescencia, alcanzando todos ellos el éxito profesional en las carreras elegidas. Es entonces, cuando ya han pasado 28 años desde su terrible aventura, cuando uno por uno reciben una llamada del séptimo miembro de su grupo, aquel que se quedó en Derry: Eso está vivo y ha vuelto a matar. Es entonces donde da comienzo nuestra historia, narrándonos simultáneamente el momento de la noticia del retorno de Eso y el inicio de la historia de su infancia. Sí, aprovechándose de la amnesia de los protagonistas King cuenta simultáneamente la aventura del pasado y la del presente, algo realmente arriesgado (pues sabemos en todo momento que lograron enfrentaron a Eso y que no murió ninguno de ellos en esa batalla) pero que, contra todo pronóstico, resulta increíblemente satisfactorio. En lugar de narrar primero la aventura de la juventud y después repetir toda la fórmula en el futuro, King combina ambos argumentos de una forma magistral, logrando que el ritmo no decaiga en ningún momento. Así, a la vez que reciben la noticia del retorno de Eso nos cuenta cómo se conocieron años atrás; mientras que viajan a Derry aparecen los flashback referidos al primer enfrentamiento entre Eso y los perdedores (así es como se llaman a si mismos por sus defectos, por ejemplo obesidad, asma o tartamudeo), tándem que se alarga durante toda la novela, y mantiene el ritmo siempre en su punto álgido. Asimismo, para evitar que el lector pierda el interés ante el conocimiento de que los niños sobrevivirán, en la trama del pasado añade a un montón de personajes que no tardarán en ganarse nuestro afecto pero que, por no haber sido mencionados en el presente ni para bien ni para mal, no tendremos la certeza de su destino hasta bastante avanzado el libro. Simple, sí, pero muy efectivo. Además del ritmo constante, It cuenta con otras dos grandes bazas a su favor: la ingente cantidad de personajes de la obra y la figura de Eso. Cierto es que un número considerable de personajes es un arma de doble filo, pues el autor corre el riesgo de saturar al lector con nombres y datos irrelevantes en la trama que disipan su atención de lo importante, mas en este caso no es así, pues King les da un pasado a todos y cada uno de ellos (raro es el personaje que, al tener más de una página de protagonismo, no reciba como mínimo un par de párrafos a cerca de su pasado, motivaciones y aspiraciones). Tal como dije antes, estos nuevos personajes pueden morir en cualquier momento, siendo crucial para que sintamos algo por ellos conocerlos mínimamente de antemano, materia en la cual Stephen cumple de sobra. Pocas muertes se dan en el libro sin que sintamos como mínimo lástima por el fallecido, y os puedo asegurar que hay muchas muertes. Portada con motivo del 25 aniversario de su publicación. Ahora bien, sería realmente aburrido leer más de mil páginas de asesinatos sin un enemigo a la altura, eso no lo duda nadie. Afortunadamente, King dio con la tecla correcta a la hora de crear a Eso: malvado, poderoso y tremendamente terrorífico. ¿Que porqué? Por su innata capacidad para transformarse en aquello que más teme la persona a la que se enfrente (aunque quizás sería más correcto decir "aceche" o "cace") y por su maldad sin límites. Eso, como cualquier otra criatura viva, necesita comer para subsistir, siendo su comida favorita los niños humanos. Ahora bien, no es lo mismo matar sin más que emplear tus poderes para aterrorizar y torturar a tus presas antes de darle el golpe de gracia. Para ello se vale de su capacidad metamórfica, tomando normalmente la apariencia de un payaso para acercarse a los infantes, pues como él mismo afirma, "si hacía falta un cebo... ¿a qué niño no le gustaban los payasos?" y, una vez su futura comida ya no tiene escapatoria, convertirse en aquello que más temen para que las hormonas del miedo condimenten el cuerpo de su víctima antes de alimentarse. Además, el hecho de no tener nombre añade un toque de misterio constante ante esta extraña criatura. Si King a la mitad del libro dijese "la forma real de Eso es la de un vampiro gigante", "un dinosaurio azul" o "un plato de espagueti volador" automáticamente dejaríamos de llamarlo "Eso" y pasaríamos a considerarlo como tal. En cambio, al mantener en todo momento la duda de la auténtica forma de tal monstruo, será nuestra propia mente la encargada de darle forma. ¿Te lo imaginarás como un demonio rojo escondido en su cueva? ¿Una célula gigante? ¿Un payaso terrorífico, quizás? Por último, me gustaría invitaros a una reflexión, pues quizás no lo hayáis pensado nunca, pero creo que el motivo por el que los humanos le ponemos nombre a todo aquello que desconocemos es para poder etiquetarlo de algún modo e incluirlo así en alguna de las múltiples categorías lógicas de nuestra mente. ¿Qué hacer cuando nos encontramos ante algo inclasificable? Ahí solo tenemos dos opciones: romper las reglas lógicas de nuestra psique y adaptarnos a la nueva información... o perder el control y dejarnos arrastras a la locura. Sí, quizás leído desde un ordenador sentado cómodamente en tu casa pienses que estoy diciendo una estupidez, pero apuesto a que si leemos la obra que hoy nos ocupa y nos ponemos en el lugar de "cierto personaje" que no logra afrontar la realidad que se cierne sobre él, más de uno tomaría la misma salida que aquel pobre diablo. No me pongas esa cara que tu película va a llevar palos hasta en el DNI de todas todas. Para qué negarlo, me encanta el estilo narrativo de King, el cual me recuerda mucho al empleado por Urasawa en sus mangas (Monster, 20 century boys): muchos personajes, muchas subtramas que se cruzan, muchas referencias en sus otras obras (por ejemplo, en Todo oscuro, sin estrellas hay varias referencias a este libro) y siempre manteniendo el ritmo, evitando el tedio con maestría a pesar del ingente número de páginas que lo componen. Así pues, era obvio que un libro como It me encantaría. Ahora bien, esto no es así ni de lejos en la inmunda película que hicieron en 1990 basada en esta novela. Basicamente... Opinión breve: puta mierda. Opinión breve pero no tanto: ¿cómo pudo esta mierda traumatiar a tantísima gente hace años? Opinión normal: actores que sobreactúan, sustos a base de cambios bruscos de cámara y golpes de sonido (todo muy predecible), de la trama del pasado solo ponen el inicio y el final (omiten unas 500 pag. apróx.), el personaje de Richie pasa de ser el que lleva la voz cantante en el libro a ser un dolor de culo insoportable en la película, ritmo malísimo (no puedes poner las partes lentas que están al principio del libro en los últimos 40 minutos de la película porque manda la tensión anterior a tomar por culo), demasiado melodrama en demasiados momentos, escenas inconexas (la parte del oficial irlandés tiene un significado en el libro, pero añadirlo sin más en la película y no volver a sacar el tema no tiene sentido...). Ah, y tiene la muerte más patética de la historia del cine (ese momento "mira, estoy flotando y entro de culo en una tubería, me siento como Mario pero con la espalda rota" me pareció de lo más lamentable). Vamos, que mierdaca gorda, el libro se lo folla, viola, le hace un bukake y aún se limpia la lefa en su cara un par de veces antes de despeinarse. Opinión extensa: siempre he pensado lo mismo: si quieres hacer una película de un libro y no crees que vayas a hacer algo mejor o de la misma calidad del original no hagas nada. Y es que no lo entiendo, de verdad. It salió originalmente para la televisón pública, así que todas las referencias sexuales y de violencia extrema se vieron suavizadas o directamente censuradas (siendo muchas de las cuales claves en el desarrollo de la trama, en especial el último "momento sexual", totalmente omitido en la película y resultando en el original un capítulo impresionante y sorprendente donde los haya). Además, contaría con un límite de tiempo de 3 horas, así que tenían que omitir todavía más escenas e información para poder meterla toda en ese tiempo. ¿Recortaron en asesinatos y momentos superficiales para añadir trama importante? No. Quitaron todo lo referente a la tortuga y Chüd (los que hayan leído el libro sabrán que es imprescindible en el original) y aún por encima añadieron multitud de escenas de Richie haciendo el tarugo (mira que me dio ganas de darle dos hostias en según que momentos) y de romance y melodrama entre personajes (esa escena de Eddie diciendo que es virgen es lamentable, pues la sitúan en un momento donde no pinta nada, intenta dar pena pero no lo consigue y además no existe en el libro, pues allí no solo no es así sino que Eddie está casado desde hace años). Además (y por si todo esto no fuera ya suficiente) empieza a inventarse cosas a lo loco. Por dar algunos ejemplos de idas de olla de la película... que si Eso es luz, que si con tirarle un pendiente de plata a la cabeza se derrite, que si cogen dos cosas del final original y se inventan desde ahí el resto... vamos, un despropósito. Tristemente, el caso de It me parece igual que el de Akira : un original cojonudo absurdamente eclipsado por una penosa adaptación fílmica. La verdad, si queréis conocer esta historia pero no os apetece leer el libro id a la wikipedia antes que mirar el bodrio que es esta película. A excepción de la interpretación de Eso cuando toma su celebérrima forma payasística la película no vale ni como somnífero, pues los cambios constantes de sonido despertarían al más dormilón. Mala mala mala, no os acerquéis a ella ni con un palo y, si la visteis hace años y os pareció una mierda, haceos un favor a vosotros mismos y echadle un ojo al original. Me lo agradeceréis. Publicado originalmente en blogger.
Publicado: 22:12 12/08/2012 · Etiquetas: 1922, articulo, buen matrimonio, camionero grande, critica, extension justa, king, libro, literatura, opinion, relatos, sin estrellas, stephen, todo oscuro · Categorías:
Hoy toca reseñar una de las más recientes obras de Stephen King, la cual fue publicada en el año 2010 y está compuesta por cuatro relatos: 1922, Camionero grande, Una extensión justa y Un buen matrimonio. La verdad, pese a tener algunos de sus libros entre mis favoritos nunca había leído uno de sus libros de relatos. Así, no sabía cómo afrontar su lectura. ¿Vería la reducción del tamaño de sus historias modificada su calidad? ¿Le cogería menos cariño a los personajes por sus cortas apariciones? ¿Merecería la pena o sería tan solo un sacacuartos que vendería por el nombre del autor?Secreto: (Pincha para leerlo) 1922 El primero de los relatos nos transporta al año que da título al mismo, estando escrito en clave de confesión. Así, Wilfred Leland James nos narrará cómo fue para él ese aciago año, durante el cual mató, con ayuda de su hijo, a su esposa Arlette, persona que pensaba vender el terreno que acababa de heredar y marcharse a la ciudad con lo que esperaba ganar. Para ser sinceros no me terminó de enamorar tanto como algunas de las otras obras de este señor, mas sería estúpido por mi parte decir que es un mal relato. Personalmente preferí su principio al final, el cual no es malo pero no me terminó de convencer. Aún así, la idea base (confesión donde relata como mata y esconde el cadáver de su mujer y la locura posterior al crimen) me pareció muy original y disfruté bastante con su lectura. Camionero grande La pequeña sorpresa de este libro. En "Camionero grande" Tess, una escritora de novelas, es violada y dada por muerta al volver de una charla literaria. Totalmente ultrajada, decide emplear todas los recursos a su disposición para encontrar a su asaltante y vengarse del mismo de la manera más brutal posible. Lo que más me gustó del mismo fue el cambio de Tess. Ver cómo va evolucionando desde la escritora inocente a la mujer obsesionada con su venganza pero que aún así es incapaz de perder toda su humanidad es algo que realmente me agradó. Para mí, de lo mejorcito que nos encontraremos entre estas páginas. Portada americanaUna extensión justa Y si "Camionero grande" era de lo mejorcito del libro aquí tenemos de lo peorcito. Ojo, no es un mal relato, pero a partir de la mitad del mismo el tono del relato comenzó a desagradarme. Veréis, en él Harry Streeter hace un pacto con el diablo: a él le quitará el cáncer mortal que posee... pero a cambio ese ser superior destrozará la vida de la persona que Harry escoja. La primera parte del mismo (la anterior al pacto) me gustó mucho, pero el cambio de registro a partir de ese momento a una narración más impersonal no terminó de convencerme. Demasiado frío todo, era como leer una lista de la compra que enumeraba las putadas recibidas por el otro. Un buen matrimonio Para terminar, tenemos aquí la razón de que "Camionero grande" sea solo la pequeña sorpresa del libro, pues es en "Un buen matrimonio" donde está el sorpresón. Aquí tenemos una historia bastante atípica, en la cual Darcy Anderson encuentra una caja en el garaje cuyo contenido hace temblar los más de 20 años de su matrimonio. Quizás así no parezca muy emocionante, pero si digo que esa caja posee SPOILERS pruebas que relacionan a su marido con el asesino en serie más buscado de USA SPOILER la cosa cambia a mejor, ¿eh? Así es: dilemas morales por doquier y la pregunta encubierta de "¿Puedes realmente conocer a una persona?" es lo que pueblan este relato, el cual posee un final realmente satisfactorio. Todo oscuro, sin estrellas no es ni de lejos el mejor libro de Stephen King, pues sus novelas largas le dan mil patadas en la boca al mismo. Aún así, es una lectura muy satisfactoria que nos demuestra que este hombre sabe manejarse tanto en libros pequeños como en tochos superiores a las mil páginas. Eso sí, los más de 20€ que piden por él hoy en día se me antojan excesivos. Publicado originalmente en blogger
Estoy seguro que más de uno se sorprende al leer esto, pero así es. Tras más de 7 años echando pestes de la obra de este autor, me he vuelto a leer el primero de todos los libros que leí de él: Cartas de inverno. Este hecho insólito (pues el resto de libros que en su momento me gustaron tan poco o menos que el aquí mentado como pueden ser La colmena o Madame Bovary jamás los volveré a leer) se debió a dos factores: el querer comprobar si ahora tengo una visión literaria diferente a la que poseía antaño y darle una oportunidad a mi novia, pues ella tiene la obra de este señor en un pedestal. Ante todo, decir que hoy en día no lo considero el "autor impresionante" que cree mi novia que es; simplemente hago esto para demostrar que me equivoqué juzgando tan duramente Cartas de inverno. Del resto de su obra literaria solamente salvo uno (Contos por palabras), pues en general sus libros de relatos me parecen soporíferos, alcanzando en O único que queda é o amor unas cotas de coñacismo impresionantes (y este me vi obligado a releerlo para el instituto hace apenas un año, así que mi opinión inicial se mantiene para él). Pero no es de ese libro del que hablaré hoy. Hoy quería concentrar esto en Cartas, pues creo que es el libro que más veces he vilipendiado a lo largo de los años y ahora me doy cuenta de que me he pasado. La verdad, argumentos para quejarme no me faltaban, pues razones para quejarse hay, pero no fui del todo justo en su valoración. Secreto: (Pincha para leerlo) +Apenas posee personajes, siendo la mayoría puro relleno y siendo nombrado tan solo una o dos veces a lo largo de la misma. Esto a priori podría no ser un problema si se profundizara más en la psique de los dos que llevan el peso del argumento (Javier y Adrian) pero tampoco es el caso. Esto en gran medida se da por el sistema de narración del libro, pues se nos presenta como un conjunto de cartas enviadas de Adrián a Javier a lo largo de todo el invierno contándonos los extraños acontecimiento que suceden en la casa en la que el primero se acaba de trasladar. Comprendo que para ser creíble que se trata de una carta no se va a poner con descripciones detalladas de la psique del personaje, pero creo que algún interludio desde otro punto de vista podría subsanar este problema a pesar de cortar el ritmo de la acción. Sé que es difícil, pero tanto Stephen King como Naoki Urasawa son especialistas en los cambios de ritmo (It y Monster así lo atestiguan) y en ningún momento da la sensación de que las pausas sean a peor.
+Es un libro juvenil, algo que en su momento no supe apreciar. Seamos realistas, nadie con dos dedos de frente emplea el mismo rasero cuando se trata de un libro dirigido a niños que cuando lee algo orientado a adultos. El problema radica en que yo, cuando tenía 12 años, malamente tenía dedo y medio de frente. Así sucedió algo que estropeó irremediablemente mi lectura: acababa de empezar a leer libros de adultos. De ese modo, el paso de Sidney Sheldon o Tolkien a la obra juvenil de Agustín me sentó como una patada en el culo. Con esto no pretendo excusar sus defectos ni decir que las obras para jóvenes deban ser simples (Harry Potter es para niños y posee una progresión mental de los personajes que ya querrían para si muchos libros de adultos) pero admito la posibilidad de que en su momento juzgase a este libro como a uno de los citados autores en lugar de usar una óptica más adecuada.
+Me avergüenza pero lo admito: el libro me dio miedo. Esto sucedió sobre todo por una serie de casualidades, pues comparto nombre con uno de los protagonistas del libro y justo ese año me mudé a una casa bastante parecida a la de la obra, lo cual, sumado a que siempre fui un niño bastante miedoso, provocaría esa emoción. Hoy por hoy he perdido el miedo a la literatura, pues lo único que realmente se me resiste son los videojuegos de terror, siendo ese género literario uno de los que con más entretenimiento consumo, pero en aquel entonces no era así. De este modo, interpreté de una forma totalmente errónea el final del mismo. Para no caer en destripes del argumento, diré que el libro termina de una forma un tanto abierta empleando una técnica que hoy por hoy conozco bien: la omisión, dejar el auténtico causante sin explicar ni describir para que nuestra mente haga el resto del trabajo. Con los años he aprendido a utilizar esta técnica y a apreciarla por su gran poder literario (en gran medida gracias a It, libro mencionado hace nada), pero en aquel entonces jamás me había topado con un final tan abierto, así que mi primera conclusión fue "este tío se ha tocado los cojones en lugar de trabajarse una auténtica resolución". Tras una segunda lectura me doy cuenta de que sí, es un final quizás demasiado abierto, pero esto no lo tiene porqué ser necesariamente malo, pues como intentaré tratar en una futura entrada la omisión es una técnica sublime para el terror.
No me enrollo más: estos fueron los argumentos que he utilizado durante tantos años para denostar este libro. La verdad, si alguien me hubiese dicho que sería yo mismo el que los desmontaría uno a uno no le creería, pero si algo está claro en esta vida es que todo está sujeto a cambios y que lo que hoy es blanco mañana puede parecernos negro.
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