Si os soy sincero, hasta ayer por la tarde no conocía la existencia de este cómic. Creí que el último año uno (cronológicamente hablando) era el de Batgirl que reseñé hará un par de días, pero por lo que parece no es así. El dúo encargado de los nuevos inicios de Robin y Batgirl tuvo en el 2006 la misión de darle un nuevo inicio a Nightwing. ¿Resultado? Muchísimo peor de lo esperado viendo la calidad de los dos ya mencionados.Secreto: (Pincha para leerlo)
Para el que no lo sepa, a lo largo de los años Batman tuvo muchos Robin, mas hoy con conocer a los dos primeros llega: Dick Grayson (el primero y protagonista de Robin: Año uno ) y Jason Todd (sustituto de Dick). Basicamente, con el paso de los años, Dick y Batman empiezan a chocar cada vez más y se separan, tomando Robin una nueva identidad y Bats un nuevo aprendiz. ¿El problema? Batman es un psicótico que parece salido del All stars Batman & Robin antes que de los Año uno anteriores, Jason es jodidamente insoportable y, para rematarla, da la impresión de que las cosas suceden "porque tienen que pasar". ¿Que el chico necesita nuevo traje? Pues de repente el jefe de pistas del circo donde estaba le enseña un traje para que se una de nuevo y se lo queda (aunque este sea feo de cojones). ¿Que hay que encontrar un nuevo nombre? Superman lo deja caer (folclore kriptoniano incluído). ¿Que hay que añadir romance? Metemos a Batgirl de por medio.
A ver, no es un cómic malo, pues se deja leer y mejora considerablemente al final, pero no está a la altura ni de lejos del resto de Años uno publicados. Ah, y que yo sepa ECC no lo publicó aún, así que vieja edición de Planeta o a esperar a que lo reediten si tenéis curiosidad, aunque ya digo que yo no pagaría por él.
P.D. Ironías de la vida, al comprarme La broma asesina (la vieja edición de planeta) venía incluído ese Nightwing. Vamos, que pagué 10 euritos por La broma y unos cómics más incluídos en el recopilatorio y ya os imagináis mi sorpresa a que en esa ocasión el recopilatorio era ni más ni menos que los cuatro caps que componen el cómic reseñado hoy.
Hay un ritmo selvático latiendo ahí abajo; el sonido de las porras golpeando los escudos antidisturbios, una tradición de la policía.
Estoy en Ángeles 9, sobre lo que sin duda se llamarán los Disturbios Transientes. La historias la escriben los vencedores, claro, y si los polis quieren llamarlos así, así se llamarán.
Porque va a haber sangre trasiente por todas partes. ¿Y sabéis una cosa?
Los trasientes no habrían podido hacerlo solos, sólo son niños grandes. Una sociedad cuerda les habría etiquetado como los cabezahuecas que son y les habría comprado un parque infantil.
Pero nadie comprobó siquiera si su intento de secesión era viable. Centro Cívico decidió aplastarles, nada más.
Pagaron a unos transientes para empezar el barullo, interfiriendo en una manifestación no violenta.
Violencia expontanea, la única excusa que tiene Centro Cívico para enviar a los antidisturbios. Esa gente está sangrando por un montaje.
Es una demostración de fuerza. ¿Cómo se atreven a ignorar la autoridad de Centro Cívico? ¿Cómo se atreven esos monstruos a pensar por sí mismos?
Vamos a salir a machacar bebés, lunáticos e incompetentes, porque así nos parece que tenemos más pelotas que nadie.
Veo a un trasiente claramente desarmado, con media cara colgando y tres polis pegándole patadas.
Uno de ellos se está acariciando el miembro erecto.
Lo siento. ¿Es una observación demasiado dura para vosotros? ¿Se parece demasiado a la verdad?
Que os jodan.
Si a alguien en esta ciudad le importara una polla de perro muerto la verdad, esto no ocurriría.
No vería a una mujer transiente con sangre en la cara acurrucada en el portal de un sex-shop agarrándose la barriga.
No vería a un chico muerto, como mucho de trece años, tirado sobre el capó de un coche delular.
Nadie tendría los ojos ensangrentados por los sprays de incapacitación o las nervo-bombas que la poli lanza por Cranberry.
No estaría aquí arriba, rodeado de gente que tiene que vivir y trabajar aquí, y que llora abiertamente.
¿Os gusta esto? ¿Os gusta cómo describo la mierda que les pasa a la gente con la que os cruzásteis por la calle la semana pasada?
Bien. Os lo merecéis. Por vuestro silencio.
Veréis, las cosas son así: Centro Cívico y los polis hacen lo que les sale de los huevos, y vosotros os quedáis sentaditos.
Vuestro jefe hace lo que quiere. El capullo del peaje, el gorila del bar, los seguratas que os cachean al entrar en la clínica, los periódicos y teleprensas que os mienten porque sí.
Hacen lo que quieren. ¿Y vosotros qué hacéis? Pagarles.
Este "disturbio", esta tormenta de mierda que cae sobre un puñado de fetichistas ingenuos y orgullosos; pagásteis por ello. Tragáoslo.
Debe de gustaros que os mienta gente con una autoridad que jamás se ha ganado.
--------------------------------- ¿Has querido pegar fuego a la cabeza de alguien sólo para ver qué aspecto tenía? ¿Te has parado en la calle y has pensado: podría volver ciega a esa monja sólo con darle un beso? ¿nunca has trazado planes para coser juntos bebés y gatos callejeros para crear un Nuevo Humano Perfecto? ¿Te has alzado desnudo y rodeado de gnte que desea tu esperma resplandeciente, chorreando incienso, soma y testosterona por todos los poros? Si la respuesta es sí, entonces eres el cabrón que me robó las drogas el viernes por la noche. Y te encontraré. Oh, sí. -------------------------------------
Y como estos dos podría poner 15 textos más. Transmetropolitan es, de lejos, la mejor sorpresa que me he llevado desde que me leí el manga de Pokémon sin tener ni idea de su calidad. La empecé pensando que sería una serie entretenida y ahora ando loco buscando donde comprarla completa (al parecer está descatalogadísima) y otras series de Warren Ellis cuya calidad sea pareja a esta (de momento le eché el ojo a Planetary y The authority, ya os comentaré qué tal están si las encuentro).
Para que no os fiéis solo de mí, diré que la serie nos narra las aventuras de Spider Jerusalem, un periodista drogadicto, psicótico y jodidamente carismático que se ve obligado a volver a la ciudad tras cinco años de retiro en la montaña a causa de un contrato editorial que debe cumplir para no acabar en juicios con sus antiguos jefes. De ahí en adelante tenemos unos entretenidísimos capítulos de introducción donde nos muestran la distopía en la que se ubica nuestra historia y en nada empieza la trama principal, la cual estará llena de giros argumentales y tiene uno de los villanos más locos y despiadados que recuerdo.
Es cierto, y esto pasa sobre todo en los primeros capítulos, que Spider se comporta como el típico "personaje dopado" que todo lo sabe y que sale de cualquier marrón quedando como el más chulo del barrio, lo cual puede echar un poco para atrás a los más serios porque les recordará a los típicos héroes para adolescentes pero conforme avanzan los capítulos esto se va revertiendo más y más, convirtiéndose en los capítulos finales en todo un ejemplo de cómo hacer un personaje badass sin que pierda su lado humano.
Grandes personajes, grandes dosis de humor, buena historia, mucha crítica social de la dura, cojonudos textos, bastante acción cuando es necesaria, gran final, capítulos acojonantes (los referidos a los revividos y a la prostitución infantil me dejaron con los huevos en el suelo), muy buen dibujo... vamos, que tenéis que ir a leerlo ya, os estáis perdiendo una de las mejores series que han pasado por mis manos (sus 52 capítulos solo me duraron un fin de semana).
Al igual que cuando lo completé por primera vez hace un año, me ha quedado un muy buen sabor de boca con su lectura. ¿Que porqué? Pues porque, a diferencia del Año uno de Robin , aquí si nos encontramos un auténtico Año uno. Me explico. La coletilla Año uno viene gracias al éxito del original de Miller de los 80 donde reinventaba el origen de Batman. Allí veíamos a un Bats inexperto y que por momentos las pasaba realmente putas para derrotar a unos simples matones. Robin Año uno, por otra parte, nos muestra los primeros trabajos de Robin en solitario... tras entrenar con Batman. A ver, que tiene mérito hacer lo que hace, pero me parece mucho más dinámico el mostrar el aprendizaje desde cero y usando solo sus conocimientos que el ser entrenado por lo más bestia del universo y luego ir por ahí cazando malos; así, el retorno al "constrúyete a ti mismo" que se da en este cómic me ha encantado.
Como ya supondréis todos, la historia nos narra el primer año (bueno, yo diría que apenas pasan unos meses entre el inicio y el final de la obra, pero bueno...) de trabajo de Batgirl, quien es nada más y nada menos que la hija del comisario Gordon. Si ya es difícil ocultar una identidad secreta, imagínate hacerlo cuando tu padre es el jefe de policía y sospecha de ti desde el primer momento.
En lo que respecta a los villanos, esta vez no veremos a ninguno de los "pesos pesados" de Batman (Jóker, Rash A Ghul, Dos caras...) sino que serán Polillaman y Luciérnaga quienes meterán en apuros a los protagonistas. La verdad, Polillaman es un villano lamentable, pero Luciérnaga... tela. Podría entrar fácilmente entre los villanos serios de Batman gracias a su armamento y locura. No digo nada y lo digo todo.
En definitiva (sí, reseña cortita) Batgirl: Año uno es una lectura muy amena y recomendable para cualquier fan de los cómics tanto por las situaciones allí planteadas como por varios "guiños al futuro" que entenderán los más conocedores del universo Batman (mención especial al Jóker, menudo escalofrío me dio en cierta escena al final del mismo...). Eso sí, encontrarlo a la venta ahora anda complicado, pues ECC todavía no los reeditó y no se sabe cuanto tardará en sacarlos (aunque yo mantengo mi apuesta de que el próximo pack de autores de Batman incluirá este y Robin año uno ).
Sí, es la primera vez que reseño algo de los X-Men (la mierda de Saudade no cuenta), pero aún así siempre me han gustado gracias a la serie de los 90. De entre ellos, mi preferido (como no) era el siempre molón Lobezno, bestia parda donde las haya. Misterioso, amnésico y superpoderoso. Suena tópico, sí, pero qué más da, eran los noventa y yo un crío que no sabía lo que era una teta, era normal que me encantase el personaje.
Pese a mi afición por él, nunca supe sus orígenes. Poco después de que se estrenara la primera película oí que iban a sacar un cómic contando sus orígenes, pero a mi ni me iba ni me venía. Para mi internet era esa cosa que hacía ruido raro cuando lo usaba y con la que me podía conectar una vez cada mucho tiempo, ya ni hablemos de los términos E-mule o descarga directa. Así, pasó el tiempo, mis gustos cambiaron y poco a poco fui olvidando mi curiosidad por su pasado... hasta ahora.
Como ya he comentado más de una vez, estar sin internet es un coñazo muy grande. No puedo jugar online al Team fortress 2, no puedo bloggear, no tengo de donde bajarme las series para ver... y para rematarla me robaron la Wii, así que me aburro como una ostra. ¿Que estudie? Buen chiste. A lo que íbamos; en Santiago hay dos cosas: bibliotecas y lluvia. Sí, sobre todo lluvia, pero lo importante es la parte de las bibliotecas, pues su número y tamaño brindan a los universitarios como yo la posibilidad de encontrar cómics que de otro modo no leerían nunca. A veces la cosa sale mal (Saudade cof cof) y otras genial. Esta es una de esas últimas.
Me encantan las portadas de este cómic. La coloco por eso y por no encontrar en google imágenes decentes del interior del mismo.
Este cómic, dividido en 6 partes, nos traslada a la infancia de Lobezno, mostrándonos cómo consiguió (o más bien la primera manifestación de) sus poderes y cómo poco a poco fue cambiando su visión del mundo, llegando a ser el hombre que conocemos a las órdenes de Charles Xavier.
Me gustaría contaros de qué va el argumento, pero al empezar tan despacio (que no mal) estaría cagándoos prácticamente los dos primeros números en un par de líneas, así que solo me queda deciros que, si le perdonáis un par de cagadas que tiene (SPOILER la muerte de Rose es patética y cogida con los pelos no, lo siguiente SPOILER) lo disfrutaréis muchísimo. Y qué coño, además cuenta con un estilo gráfico fenomenal.
No es mi estilo, lo sé. Lo suyo sería ahora hacer un análisis, argumentar paso por paso las virtudes y defectos del juego y terminar esto con una nota (comprendida entre el 9,9 y el 10), pero creo que esta vez paso. Seamos realistas, llevo jugando de manera continuada a este juegazo casi 6 meses y todavía sigue pareciéndome igual de épico que la primera vez, con lo cual no podría ser imparcial. Así pues, ¿porqué no hacer una entrada con todas las cosas que considero hacen grande a Bayonetta y dedicarle dentro de algunos meses (cuando se me pase la fiebre Bayonettista) un análisis en condiciones? Pues eso.
Antes de empezar con la lista, he de decir que Bayonetta no es perfecto, pues tiene un par de puntos negros que joden considerablemente la experiencia, siendo los más sangrantes de todos algunos QTE (en especial los relacionados con el botón A, es facilísimo que no se te activen y fallezcas o quedes considerablemente herido por algo fuera de tu control) y algunas ralentizaciones en los momentos de mayor ajetreo poligonal (jefes finales y/o pantallas llenas de enemigos principalmente). Eso sí, dos errores son incapaces de hacer sombra a todo lo que viene a continuación:
Pienso reutilizar cuanta foto emplee en esta entrada el día que le dedique un análisis.
Las animaciones de Bayonetta No, no penséis que lo digo por sus curvas superiores ni inferiores: hablo de sus movimientos en batalla. Os seré sincero: durante años le tuve tirria a los Hack and Slash por culpa de los movimientos de los protagonistas. Daba igual cual probara (Devil may cry, God of war...) todos se me hacían demasiado ortopédicos. ¿Qué es eso de disparar como si no tuviera codos? ¿Emplear unas cadenas como si de un palo se tratara? ¿Kratos no sabe saltar como una persona normal?
La verdad, no lograba entender la razón de que mientras en las aventuras (Zelda, Sly Racoon, Starfox Adventuresx..) los movimientos de los protagonistas a la hora de atacar y desplazarse eran tan fluidos ante la parálisis cerebral que aparentaban tener según qué protagonistas de este otro género. Realmente me fastidiaba, pues era algo que (por estúpido que parezca) me quitaba las ganas de jugar. ¿Quién se cree que un ser humano se mueve así? Además, si todos los juegos se movieran así entendería que era un problema del hardware, pero el hecho de que algunos tuvieran unas animaciones realmente curradas y los otros no era algo que no podía apartar de mi cabeza... hasta que llegó a mi puerta el juego hoy tratado.
No dudo que entre esos juegos de la past gen y la salida de Bayonetta salieran varios con este defecto corregido, mas por los azares del destino no toqué un H&S hasta que conseguí este juego (si exceptuamos la saga No more heroes, claro); por ende, es probable que lo que aquí tenemos sea un caso similar al que me sucedió con el Bioshock: al ser el primero de su género que probé en esta generación después de tanto tiempo sin contacto con nada por el estilo pues se quedó con mucha mayor facilidad en mi memoria. Aún así, es innegable que el mimo puesto en Bayonetta y en los pequeños detalles visuales es encomiable.
Ahora que lo recuerdo, el juego tiene dos estilos de escenas: el clásico y el "cinematográfico" que tenemos aquí mostrado, los cuales se alternan constantemente a lo largo de la trama. Al principio se hace raro, pero a la larga nos acostumbramos y le da un toque diferente al juego.
No hace falta empezar una pelea para darnos cuenta de esto. Solo con dejar a Bayonetta estática usando las Durga ya podremos observar a lo que me refiero: mueve los dedos de las manos. Una auténtica gilipollez, lo sé, pero son esos pequeños detalles en el protagonista o en los escenarios (romper una maceta y ver a los lugareños huir aterrados, pasar a través de ellos y ver como se incomodan, encontrarte un gato paseando en medio de la calle...) los que me hacen sentir que los diseñadores realmente querían su obra.
Pero no estaría usando esto como argumento si se redujera a eso: lo bueno empieza cuando vemos a nuestros enemigos y empezamos a luchar. Da igual que estemos esquivando, usando una espada o disparando: siempre lo hace con la máxima naturalidad. Desde ese día, para mi se acabaron los "pobre persona ortopédica" y comenzaron los "joder, pero qué bien se ve todo". Si hasta el detalle que resulta el caminar es algo impresionante si nos fijamos en los movimentos corporales de nuestra protagonista.
El sistema de combate Eso sí, de nada serviría que todo sea bonito si a la hora de la verdad los combates se resumen a machacar un botón. Bien, es cierto que si somos unos aburridos o si jugamos en Muy fácil podremos pasarnos el juego siguiendo esas dos directrices básicas, pero si nuestro objetivo es completar los modos de dificultad iguales o superiores a normal tendremos que poner toda la carne en el asador. Cambios de arma en tiempo real entre las más de 10 para escoger, sustitución de los comandos "ataque fuerte" y "ataque débil" por "arma del brazo" y "arma pierna", ralentización temporal mediante esquives, armas enemigas, explosiones mágicas, ataques tortura, transformaciones e invocaciones... todo esto y mucho más será lo que deberemos controlar si queremos salir indemnes a esta batalla contra las hordas de Paraíso. Y creedme, será una batalla en la que os encantará participar.
Además, todo el rollo de pelear con estilo (combinando armas, evitando que nos zurren y manteniendo el combo siempre alto) le da una dimensión muy diferente a la jugabilidad, pues no es lo mismo jugar pensando en sobrevivir que jugar de cara a mejorar nuestra crono o nuestras puntuaciones... además de que hay dos objetos cuyo uso cambia sustancialmente el sistema de juego. Horas y horas de diversión.
La OST Normalmente no le doy una gran importancia a este apartado, pero la OST de Bayonetta es demasiado buena como para pasarla de largo. Si pusiera todas las que me parecen geniales llenaría la entrada de vídeos de youtube, así que solo me queda recomendaros que escuchéis las cuatro que en mayor estima tengo: Fly me to the moon (en versión rápida para las batallas y lenta para los créditos), One of a kind y Let´s dance boys . Escuchen y juzguen, señores.
Los jefes finales Es cierto que son pocos y que con algunos (Jeanne, Temperantia) nos enfrentaremos en varias ocasiones, pero aún así Bayonetta corrige el error típico que cometen las compañías hacer eso. ¿Que no quieres crear más jefes finales? Vale, pero cámbiales las rutinas de ataque. Que sí, que jode un poco el repetir skin enemigo, pero si la última vez para matarlo tenía que escalar por el enemigo e ir destrozándolo lentamente y esta vez debo ir "de frente" y demostrar reflejos esquivando cuanto ataque nuevo tenga el enemigo... ¿dónde está el problema?
Además, si los diseños fuesen cutres vale, fastidiaría, pero no lo son. La mayoría de los jefes contra los que lucharemos tienen un tamaño impresionante, siendo las batallas contra ello algo que se nos quedará en la retina durante mucho tiempo (esa batalla en el agua es apoteósica...) tanto por su espectacularidad como por su intensidad, pues en los niveles de dificultad más altos (y la primera vez que nos enfrentamos a ellos al desconocer sus rutinas) un error puede ser fatal, obligándonos a dar el 100% en estos combates.
El humor Desde el momento que controlamos a una bruja cuya vestimenta es su propio pelo, que se va desnudando conforme realiza ataques y que nuestra misión es destruir a cuanto ángel se nos cruce es obvio que el juego no es precisamente un drama social cuyo tema central es la explotación capitalista. Y tampoco lo echaremos en falta.
Bayonetta es diversión pura y dura. Da igual qué esté sucediendo, nuestra bruja protagonista sabrá sacarnos una sonrisa. ¿Que un ser totipotente intenta eliminarnos para terminar con nuestro sufrimiento? Pues le llamamos feo. ¿Que un periodista intenta descubrir nuestros poderes al mundo? Pues vacile que te crió. ¿Que aparece mi doble? Pues empieza un duelo de posturitas erótico-festivas. Por falta de carisma no será.
La variedad de situaciones Luchas fuera de nuestro cuerpo, conducción de motos y misiles, puzzles, huir de un avión en llamas, descubrir nuestro "lado más animal", eliminar enemigos usando una farola, protejer NPC... de todo. Nunca sabes con qué te va a sorprender (casi siempre para bien) el juego.
Extras, extras everywhere A ver, si la primera vez que terminé el juego tardé unas 10 horas y hoy en día llevo más de 50 y todavía me quedan más de 20 objetos por desbloquear, una fase y un jefe secretos realmente complicados por superar, casi 30 coleccionables por conseguir y muchas cosas más... ¿no os parece que los chicos de Platinum se han ganado el sueldo a la hora de la rejugabilidad? Y todo sin un solo DLC, como tiene que ser. Hacía mucho tiempo que no le metía tantísima caña a un juego sin perder en el proceso las ganas de seguir jugándolo.
El final Y aquí el último apartado. Si no lo habéis jugado, por favor, saltáoslo, no os jodáis el finalazo a vosotros mismos.
Normalmente los juegos te guían en sus últimas horas hacia enemigos tremendamente poderosos y lo ponen todo en tu contra para que se consiga una batalla épica... y Bayonetta lo hace. En la penúltima fase Luka es lanzado por un edificio, Jeanne asesinada nada más recordar y Cereza poseída por un tío que lleva casi 1000 años haciéndonos la puñeta, estando entre sus poderes el de lanzarnos edificios. ¿Jodido? No demasiado, pero aún así es un buen combate final... pero no es todavía el final.
Última fase. Bayonetta poseída, Balder dopado y Jubileus lanzada al espacio, lugar donde podrá destruir la realidad y reiniciar el universo con ello. Todo perdido... hasta que aparece ese cliché por excelencia que pasen los años que pasen siguen pareciéndonos épico: el que supuestamente estaba muerto reaparece, el malo nos ayuda y controlamos a un personaje diferente para salvar el culo del prota... todo a la vez. Jeanne subida en una moto escalando por un cohete hacia el espacio con una música tremenda a la vez que esquivamos a toda velocidad las últimas criaturas a las órdenes de Balder. Llegamos hasta Jubileus todavía petrificada, rescatamos a Bayonetta y entonces... Dios. Jubileus despierta y no te queda otra que liarte a hostias contra nada más y nada menos que Dios. Su puta madre, menuda batalla más épica. Y no solo por la situación en sí, pues si no visteis The greatest Jubilee en el apartado "OST" fue porque me parece una canción tan jodidamente épica que se merecía una mención a parte. No podrían haber escogido mejor acompañamiento musical para esa batalla final que puede ser una tortura en los niveles de mayor dificultad por el poderío de Jubileus y la frecuencia con la que utiliza su ataque más peligroso.
En fin, vencemos de una manera considerablemente "awesome" y empiezan a salir los créditos... hasta que, de una manera muy parecida al final de Sonic Adventure 2, debemos luchar contra el crono para destruir el cuerpo de nuestro enemigo antes de que se estrelle contra la Tierra y mande todo a tomar por culo (con música to wapa y emocionante again, of course).
Y después los vídeos finales... la verdad, al principio me creí lo de la muerte de Bayo (lo jugué antes del anuncio de su secuela, que pasa) y realmente creí que, aunque triste, era un gran final, uno a la altura del personaje... pero esa "última sorpresa"... joder, es incluso mejor. El cambio de tono constante (épica-drama-esperanza-comedia-romance-frenetismo de los créditos) es jodidamente impresionante. ¿Porqué no hay más juegos con finales de ese estilo? ¡Si son la puta polla! No me divertía tanto viendo los créditos de un juego desde que jugué Portal 2. Además, incluso después de los créditos nos quedan un par de sorpresitas en forma de baile... ¿qué más se le puede pedir a un juego?
No os preocupéis; esta "Batfiebre" es algo que tengo todos los años por estas fechas gracias a que la mayoría de sus cómics son muy fáciles de conseguir, rápidos de leer y muy entretenidos en general. De la que tenga internet (ahora mismo programo las entradas los domingos para que se publiquen a lo largo de la semana sin mi intervención directa) ya veréis como vuelvo a reseñar juegos, pelis y sobre todo manganime, mucho manganime. Hasta entonces, otra reseña de Batman, siendo la de hoy una cuyo nombre es una alusión directa al famosísimo Año uno de Miller.
Para los que no conozcáis la cronología de Batman (algún día he de hacer una entrada de eso, así podré petarlo todo con spam de mis otras entradas y tendré un índice bien majo sobre el que trabajar en adelante) este cómic estaría situado como quinto dentro de la línea temporal "post-crisis" y "pre-new52". Vamos, que lo óptimo para su lectura es haber leído antes Año uno , El hombre que ríe , El largo halloween y Victoria oscura (más estos dos últimos que los dos primeros). Aún así, tampoco es muy necesario, pues al tratarse del primer año en plantilla del chico maravilla el no haber leído esas obras solo nos provocará desconcierto en los encuentros con el villano Dos caras; el resto del tiempo podremos leerlo sin el menor inconveniente en lo que respecta a antecedentes.
El estilo visual me recuerda y mucho al de la serie animada de Batman. No sé a vosotros, pero a mi me parece muy vistoso y acorde con el tono de la historia, bastante menos dramático del habitual en el personaje.
La verdad, al igual que me pasó cuando leí el año uno de Batgirl (probablemente me de por releermelo dentro de poco) no me queda mucho que decir. No es uno de los imprescindibles de Batman (caso La broma asesina o El regreso del caballero oscuro ) pero sí que se trata de una obra muy entretenidica que nos dará una horita o dos de diversión en función de la calma con la que nos tomemos su lectura. De momento ECC no lo ha publicado, pero tengo la corazonada que en un par de meses estará a disposición de los compradores junto con el ya nombrado Batgirl: Año uno en el baúl para coleccionistas que sacan cada X tiempo. ¿Que porqué creo eso? Pues porque no sería la primera vez que escogen a un autor famosete de Batman y sacan en pack sus obras más famosas. La primera vez fue el turno de Miller; luego le tocó a los autores de El largo Halloween y Victoria oscura. Si lo que tratan es seguir con los lanzamientos "en orden cronológico" la opción más lógica sería esta que yo digo. Ahora bien, yo no me haría ilusiones en relación a mis palabras, pues capaces son de sacar para el próximo mes un especial de Azzarello con Jóker y Ciudad rota entre otros solo para no darme la razón (lo cual no sería nada malo, visto la calidad de los mismos).
Lo odio. Lo detesto. Me repugna. Me saca de mis casillas. Si pudiera lo prohibiría.
Quizás alguno piense que exagero. Otros se estarán preguntando qué es eso del fanservice. Bien, según la wikipedia es "aquellos elementos superfluos a la historia principal pero usados para divertir o atraer a la audiencia". Ahora que ya lo sabéis, diréis que qué tiene de malo el fanservice, pues muchas veces son cameos, chistes internos o apariciones de personajes en el momento justo que nos ponen a los fanes los dientes largos. La verdad, con estos (siempre y cuando no se usen en exceso) no tengo el menor inconveniente. Es más, en muchas ocasiones soy el primero en disfrutarlos. Ahora bien, el problema es "el otro" fanservie. Permitidme un par de ejemplos gráficos tirando de google (enlazo en lugar de copiar las imágenes para evitarme problemas con los dueños del dominio):
Tendrá su público, vale, pero a mi me parece simple y llanamente vergonzoso querer meter tetas y culos cada cinco páginas para que los chavales que acaban de descubrir las pajas puedan tocarse a gusto durante la lectura del manga. Señores mangakas, si quisiera hacerme una paja mirando un dibujo tiraría de google y encontraría mil y una fotos para escoger, pero cuando me compro un manga lo que busco es una historia entretenida independientemente de su número de tetas por metro cuadrado. Que si, las series pueden tener fanservice en un momento dado (por ejemplo, el anime de Soul eater tiene sus puntitos de fanservice en forma de la fémina que encabeza esta entrada y no pasa nada, es un gag cómico más) pero lo que hacéis algunos es de escándalo.
Por ejemplo, para seguir en la tónica de Soul eater, hace poco mi hermano, fan declarado del anime, se hizo con el primer tomo del manga nada más verlo en una tienda. Ni decir tiene la cara de subnormal que se le quedó al ver esto:
Una vez para hacer la coña vale. Dos también. Mínimo 3 por capítulo me parece excesivo no, lo siguiente. Luego nos quejaremos de que nos tratan como productos de segunda. Normal, parece que estén dirigidos a pajilleros de 13 años, no me joder. Realmente me repugna ver cómo por un lado tenemos series como Monster (recomendadísima tanto en manga como en anime, tengo que dedicarle una entrada algún día), que se le da al sexo un tratamiento totalmente natural y adulto que ya querrían para sí más de dos o tres series españolas y en el lado contrario cosas como este manga de Soul eater o el de Corpse party, el cual directamente dejé de leer por la vergüenza ajena que me producía.
Y ojo, que me centre en el manganime por ser donde más fama tiene no quiere decir que sea terreno exclusivo. Como ya sugerí en el párrafo anterior, solo hace falta ver cualquier anuncio, trailer o serie de la televisión pública para toparnos con escenas de sexo, desnudos, tetas o demás familia en cuestión de segundos. Y luego aún tenemos los cojones de quejarnos de los videojuegos violentos.
P.D. Esta entrada nació durante la creación de la de El señor de las moscas. Mientras la redactaba descubrí que hay un manga inspirado en la historia. Ya os imagináis mi sorpresa al buscar imágenes en google de la misma y toparme con esto ...
No soy muy fan de las series regulares americanas por una razón muy simple: demasiado relleno. Son tan largas que, por cojones, una cantidad absurdamente elevada de sus capítulos tiene que contener relleno (además de que en su mayoría carecen de una finalidad diferente al "veamos qué aventura vivirá esta semana el héroe X"). Por ello, pese a que lea muy a menudo historias de superhéroes esta ha sido la primera vez que me pongo con un cómic desde su inicio. No niego que solo lo hice por encontrarme los cinco primeros capítulos recopilados en un bonito tomo en la biblioteca de Santiago, pero qué coño, me alegro de haberme saltado por una vez mi regla no escrita.
Como todos sabréis, el universo "ultimate" dentro de marvel supuso una actualización de los orígenes y personajes de sus series más emblemáticas (Spiderman también tiene una, por ejemplo). Pueden gustar o no gustar estos nuevos orígenes, pero desde mi punto de vista, ya que son completamente independientes al original y este no se ve afectado por la actualización (New 52 cof cof) ¿qué problema hay con ellos? Para mí, ninguno. Es cierto que esta revisión de Tony Stark es un poco "fantasiosa" en según que temas (Tony nace con un trastorno genético que convierte todo su cuerpo en tejido cerebral, lo que le permite regenerarse incluso de amputaciones y le brinda unos constantes e insoportables dolores por todo su cuerpo) pero mientras nos lo tomemos como la versión alternativa del héroe que es yo no veo ningún problema.
Ultimate Iron Man tiene de todo: conspiraciones, asesinatos, enemigos muy peligrosos, guiños al original, ideas nuevas... pero todo lo hace sin caer en ningún momento en relleno, pues estos 5 primeros episodios forman una subsaga cerrada que hará las delicias de los fans del personaje y de aquellos que se acercan a él por primera vez. Admito que algunos puntos (Obadiah, Rhodey) quedan un poco en el aire al finalizar la lectura, pero no debemos olvidar que forma parte de una serie regular en sus inicios. Si en el capítulo cinco ya hubieran resuelto todos y cada uno de los problemas a los que el personaje tiene que enfrentarse mal vamos.
Antes de terminar, tengo que hacer un par de menciones especiales tanto a los personajes como al guionista, quien resulta ser ni más ni menos que Orson Scott Card, escritor del famosísimo El juego de Ender. No lo leí nunca, pero a la vista de este cómic mis ganas por la saga de Ender han aumentado considerablemente. Los lápices en esta ocasión se reparten estre tres dibujantes, teniendo en mi opinión el mejor estilo los capítulos diseñados por Andy Cubert (caps 1 y 2). No digo que el de los otros esté mal, sino que en mi opinión Andy capta perfectamente la esencia tanto de los Stark como del universo Ultimate.
Y eso es todo por hoy. Comprarlo quizás resulte algo carillo (22,95€ hace años, a saber cuanto ahora) pero si eres fan del personaje y estás dispuesto a perdonarle las "licencias poéticas" que se toman no dudes en darle una oportunidad
Lo admito, en el fondo soy un romántico. Da igual cuanto tiempo pase y cuantas se deslicen entre mis dedos, al final cuando suena una canción o veo una imagen que me recuerdo a ella vuelvo a entregarme a sus brazos y disfrutar como un enano. No, no hablo de mi exnovia; estoy haciendo referencia a esas viejas series (en su mayoría Shonens) que me encantaron hace años y que ahora me da por volver a leer, siendo en esta ocasión mi elección este manga de 34 tomos escrito por Hiroyuki Takey.
La verdad, no estaba muy seguro de que este revisionado fuese una buena idea; apenas hacía un año desde mi última lectura, así que lo tenía todo muy fresco y supuse que me pasaría más tiempo diciendo "ahora pasaba tal" que disfrutando. Me equivoqué y me divertí como un enano con ella.
Y si pongo el segundo opening en lugar de este se me ponen los pelos como escarpias.
A modo de inciso, diré que el primer sorprendido de escribir esta entrada soy yo, puesto que ya le dediqué una entrada hace tiempo en mi antiguo blog y tenía pensado terminarlo y pasar del tema, mas me ha sido imposible callarme lo mucho que la he disfrutado, así que como últimamente casi no tengo material para entradas (cosas de empezar la universidad) pues decidí aprovechar y escribir un rato sobre el tema.
La serie nos pone en la piel de Yoh Asakura, un chico de 13 años que tiene la habilidad de ver los espíritus de los muertos... vamos, un chamán de toda la vida. Él se acaba de mudar a la ciudad y allí conoce a Manta Oyamada, quien también puede ver espíritus pero que carece del potencial chamánico de Yoh. Total, típicos caps iniciales de conocerse y antes de terminar el primer tomo empieza la trama de verdad, la cual es ni más ni menos que la participación de Yoh y varios otros chamanes en el torneo que se realiza cada 500 años en el cual se escoge al nuevo "Shaman King".
Sí, a primera vista es la típica serie de hostias a tutiplén con muchas batallas espectaculares y muchos level ups de los protas para que no nos aburramos de ver siempre los mismos ataques... y sí, en parte lo es, para qué negarlo. Aún así, son sus otras virtudes (la gran cantidad de guionazos y todo lo que respecta a la figura de Hao, por ejemplo) las que nos mantendrán pegados a la silla y queriendo leer cada vez más... y no os confiéis, pues os aseguro que en esta serie la muerte de algún protagonista no es un tabú infranqueable...
La animación está muy bien conseguida, pero os recuerdo que ya tiene sus añitos, así que no esperéis HD ni nada por el estilo.
La verdad, no tengo pensado ni comentar a todos los personajes uno por uno ni tampoco reseñar todas las sagas del mismo: eso ya lo hice en mi antigua entrada y si alguien tiene curiosidad puede verlo allí. Esta vez me gustaría centrarme en las razones por las que aquellos que vieron el anime DEBEN leer el manga y hablar de las secuelas de la serie y de su... "curioso" final, por definirlo de alguna manera...
El motivo de poner en negrita lo anterior es el siguiente: anime y manga toman rumbos distintos a partir de la mitad de la trama. Hasta el momento de la separación ambos tienen un gran nivel, pero en el anime, una vez llegan a la aldea apache, la serie ya está a punto de terminar y comienza a perder la coherencia interna; mientras tanto, el manga no solo está lejos de llegar al techo de su calidad, sino que además todavía nos reserva más de 10 tomos de sorpresas y la mayoría de los giros de guión que dejarán a más de uno con la boca abierta. Así pues, dentro la lista de "motivos para leer el manga incluso si has visto el anime":
+En el manga muere gente. Gente importante. Del quinteto protagonista. Y más de uno lenta y dolorosamente. +Descubrimos el flipante pasado de Ana, se nos presenta la figura de Matamune (clave para comprender a Hao y el estilo de batalla de Yoh) y además nos echaremos unas risas viendo a Yoh con 9 años. +Es una serie cojonuda, cualquier excusa para volver a verla funciona. +Lyserg no es el niñato del anime. Aquí solo lo es durante sus primeras apariciones. +Fausto disecciona a Manta. Nada de lucecitas de colores, escarpelo y sangre al poder. +El pasado de los soldados X y en especial de Marco son de lo más raro del universo. Eso por no hablar del de Horo Horo, de los más macabros de todos junto con la "etapa asesina" de Chocolove. +¿No tienes ganas de otros 10 tomos de Shaman King? +Hao tomando un baño con Lyserg. Sí, ese Hao que mata a los padres de Lyserg y ese Lyserg cuyos padres son asesinados por Hao. +Hao en modo dopaje destructor de ejercitos... luchando contra un ejército humano. +¿He dicho ya que muere gente relevante para la trama?
Y bueno, podría seguir, pero si no te he convencido poco hay que pueda añadir para hacerte cambiar de idea. Ahora bien, si te he convencido y quieres leer el original deja ya mismo de leer la entrada, pues me gustaría dedicarles unas palabras al final del mismo y a las secuelas de la serie, por lo que habrá spoilers a cascoporro. Avisados estáis.
Cosas muchísimo más raras que esta esperan a los valientes que se lean el final del manga...
A ver... qué puedo decir del final del manga... esto... puta mierda. Dios mío, todo era epiquísimo, la confrontación con Silva, la batalla de la zona del universo, la aparición de la líder apache desesperada por el poder de Hao, la misma batalla contra el nuevo rey... aquello era una de las mejores batallas finales que jamás había visto y de repente... bang, el tren del amor. La primera vez que lo vi casi lloro de la vergüenza ajena, pero esta vez creo que me ha provocado una úlcera.
Sí, que tal y como lo había planteado todo era casi el único modo de salir del altercado contra Hao, pero... joder, por momentos es patético. Esa escena "¡Vamos a disparar una cantidad extra grande de amor!" seguida del "¡Yo también quiero darte amor!" estaría bien para una serie tópica para niños o para derrotar a un malo rarito, pero después de 34 tomos (32 en España) me parece lamentable colocar ese final. Que sí, que la idea puede gustar o no pero que es el final y punto, pero eso no quiere decir que no me parezca muy mal llevado. Irónicamente, el último capítulo (lo hasta ahora narrado sucede en el penúltimo) me parece cojonudísimo, además de que creo que ese era el final que el autor tenía en mente desde el primer momento pese a la improvisación que se largó en la batalla final.
Una vez finalizado el manga tenemos muchas opciones si queremos seguir expandiendo el universo Shaman king, aunque ya aviso que no todas tienen la calidad exigible. Por ejemplo, Shaman king zero es una "precuela" de 5 capítulos autoconclusivos que nos cuentan el pasado de Yoh, Ren, Horo Horo, Lyserng y Hao. ¿Genial? No, para nada. La historia de Yoh es tópica y predecible, la de Ren un auténtico chiste, la de Horo Horo ya la conocemos de sobra los que hemos visto el final del manga y la de Lyserng... coño, menuda fumanda. La única que más o menos parecía decente a la vista de su planteamiento inicial era la de Hao, pues allí vemos cómo recluta a Big Bill y el lugar donde vivían sus seguidores 8 años antes de la pelea de chamanes, pero al final todo se reduce a "Hola, me llamo X y estoy con Hao por Y" con todos los personajes... por mucho que la mayoría de esos motivos ya nos son conocidos para los lectores del original y del one shot Relax, donde ya se nos contó el cómo Hao reclutaba a sus hombres. Si aún así tenéis curiosidad, podéis encontrarlos por ahí para leer online, pero ya digo que no merece vuestro tiempo.
Detesto a Yoh y Anna en modo hippies.
Luego tendríamos el one shot Mappa douji, el cual nos lleva a la infancia de Hao y nos muestra sus inicios como chaman. Es cierto que es un poco incoherente con la historia principal (Matamune dice que cuando conoció a Hao todavía era buena persona, mas aquí ya de niño desea matar humanos y comienza con sus asesinatos) pero en general está muy bien y lo disfrutaremos mucho más que Zero.
Por último (dando por hecho que habéis leído Piernas de serpiente y Funbari no uta al final en los últimos tomos) estaría Shaman king flores, una secuela del original donde el protagonista es Hana, el hijo de Yoh y Ana. La verdad, cuando leí el one shot protagonizado por él hace años no me quedé demasiado convencido con el resultado, pero la cosa podía dar de sí. Ahora que el autor ha decidido borrar esa primera aproximación al personaje y empezar una serie mensual narrando sus aventuras no puedo sino echar de menos aquel original.
Cómo decirlo finamente... Hana es como mezclar la prepotencia del Ren del principio de la serie, el Hao que va por la vida de sobrado y la mala hostia de Ana en un personaje de 13 años. Quizás a algunos le guste, pero yo no soporto esa clase de héroes que luego conforme pasan los capítulos empieza a madurar y hacerse buena persona (no, no ha sucedido todavía pero apuesto a que así será).
Niño repelente donde los haya.
Además, la historia no termina de parecerme interesante. Resulta que hay unos descendientes secretos de Hao que quieren matar a la rama principal de los Asakura (a Hana, vamos) y... y... vale, solo han salido cinco capítulos y todavía no ha pasado nada más, pero no sé, de buenas a primeras la serie no me termina de convencer. Quizás algún día sea buena, pero a la vista de la cantidad de especiales y estiramientos de chicle que presentea Shaman king temo que este Flores sea más la manera de vivir del cuento del autor gracias a la fama del original que un auténtico trabajo a conciencia.
De cualquier modo, lo que está claro es que, spin off a parte, Shaman king es una serie cojonuda que cualquier fan de los shonens debería conocer, ya sea mediante el manga... o el manga, que coño, el anime está muy bien y cuenta con un gran doblaje hasta que se desvía del manga, así que sería una auténtica locura quedarse con media historia cuando se puede disfrutar de la misma al completo. Darle una oportunidad, no os decepcionará.
Bueno, aquí estamos otra vez con un cómic de Batman escrito por Frank Miller. A estas alturas, leer este blog ya debería ser sinónimo de conocer la historia de Miller con el personaje, pero como es una excusa perfecta para spamear a cascoporro repetiré la introducción de siempre. Años 80, Miller publica El regreso del caballero oscuro , los fans mojan las bragas, poco después escribe Batman: Año uno y el éxito se repite, casi veinte años después decide hacer una secuela de El regreso titulada El contraataque del caballero oscuro y le caen palos por todos lados...
Bien, y entonces le encargaron (junto a Jim Lee) escribir un nuevo inicio de la relación entre Batman y Robin. Más o menos, cualquier fan del personaje conoce la historia: Dick Grayson es un crío que trabaja con sus padres en un circo (trapecistas los tres) y un día sus progenitores son asesinados ante sus ojos y los de Bruce Wayen. Al millonario se le rompe el corazón, decide adoptar al chico y forman el nuevo dúo dinámico... o así era hace más de treinta años, pues parece que a Miller ese inicio no le terminaba de convencer.
Sí, la base "papis muertos-Batsi se lo lleva" sigue ahí, pero el resto cambia bastante. Veréis, no sé si lo recordáis, pero en El contraataque Miller mostró un Batman poco menos que loco, el cual hacía cualquier cosa por "su guerra" y se comportaba para con el resto del universo poco menos que como un grandísimo hijo de puta. Eso no le hizo ninguna gracia a los fans (a mi tampoco me apasionó, para qué negarlo) pero a Miller le dio bastante igual y decidió usar a ese Batman sádico para este cómic. ¿El resultado? En mi opinión, realmente satisfactorio. Secreto: (Pincha para leerlo)
Veréis, el mayor problema de El contraataque no era el estado mental de Batman sino que no se trataba de un cómic de Batman. Miller ha recuperado el sentido en ese aspecto, mostrándonos a un Batman zumbado, sí, pero que es el protagonista. ¿Que porqué en negrita? Porque eso es lo que realmente importa. Puede gustar más o menos ese enfoque del personaje, pero si (al igual que yo) te tomas este All star como un elseworld te lo pasarás teta con él.
Ver a Batman luchando como un salvaje, secuestrando a Dick Grayson o saltando de un tejado mientras se ríe a pecho henchido no es algo que se vea todos los días... y la verdad, para variar un poco está bastante interesante.
Además, todos los personajes se adaptan al estilo Miller: Wonder Woman es una feminista salvaje, Alfred parece más próximo a sus años como boina verde que como criado y, cómo no nombrarlo, el Joker consigue en una aparición de tan solo 4 páginas dejarnos con la boca abierta y con ganas de mucho más.
Olvidad el dibujo mierder de El contraataque. Aquí calidad de la buena.
Desafortunadamente, ese es el mayor problema de este cómic: te deja con las ganas porque no está terminado pese a llevar años en el mercado. Al parecer, al estar ambientado en el universo de El regreso del caballero oscuro y no en la cronología oficial no podía llamarse All star (no lo entiendo pero eso me comentó mi vendedor habitual). Con tal de cambiar el título estaría el problema resuelto... y eso hicieron. Lo llamaron Dark Knight: Wonder Boy, pero aún así no lo terminaron. Salió el primer capítulo continuando justo al final de All stars, sí, pero si mis fuentes no se equivocan todavía faltan cinco caps por salir desde hace casi dos años.
Es por eso que no recomiendo su compra. Veo muy probable que con el tiempo acabe saliendo el resto de capítulos del mismo, momento en que los agruparán en un tomo recopilatorio y venderán a un precio más normal que el de la edición de ECC (25,50). Por cierto, quizás os hayáis fijado que esta vez no usé la portada de ECC en la cabecera de la entrada. Eso fue porque, al haberme quedado el culo tan torcido al terminar El contraataque, decidí no comprar nada de ECC a menos que supiera al 100% que me gustaría, así que tiré de biblioteca y de la vieja edición de planeta que estaba allí. No sé cómo será la de ECC, pero más les vale mantener la página desplegable (perdón: la tremenda página desplegable) que tiene la edición de Planeta, porque subir el precio cinco euros reduciendo el tamaño y aún por encima recortando cosas sería tener unos cojones como camiones.
P.D. Realmente ME DUELE leer como en el 2009 se quejaban en Zona Negativa por que la edición de Planeta (gente que tiene por costumbre cuidar y muchos sus productos) costaba 20 euros y que ahora que ECC los vende con peor calidad a la para nada baja cifra de 25,50 no abran la boquita en relación a eso.