WARDOGS se ha convertido en el nuevo éxito viral de Steam y, desde luego, podemos entenderlo ya que tras jugarlo durante algunas horas hemos visto unas cuantas ideas que nos han gustado y que también están encandilando a la comunidad, algo que se nota, de entrada, en los números de infarto de un juego que ya ha superado los 400.000 jugadores simultáneos.
El shooter para PC (y en 2028 para consolas) de BULKHEAD (creadores de Battalion 1944, el juego inspirado en Day of Defeat que no termino de cuajar) combina infantería, vehículos, construcción de trincheras y destrucción de edificios en enfrentamientos de hasta 100 jugadores y a continuación os contamos lo que nos está pareciendo su acceso anticipado.
Tres equipos y más de un frente que vigilar
La propuesta principal enfrenta a tres equipos por el dominio de una zona de control. El equipo que reúne más jugadores dentro de ella gana puntos, y el primero en alcanzar los 100 se lleva la victoria.
La ubicación del objetivo puede variar entre partidas, de manera que el campo de batalla sobre el que se desarrolla el enfrentamiento también condiciona cómo nos aproximamos, el equipo que necesitamos, o la estrategia a seguir durante la partida.
Antes de lanzarse a pegar tiros hay que prepararse y llegar al campo de batalla. WARDOGS dedica un espacio importante a esa fase previa al combate y a los desplazamientos, algo que conviene tener en cuenta si buscáis un shooter en el que reaparecer y encontrar un enemigo a los pocos segundos. Sí, hay una mecánica que nos permite tener una base de despliegue avanzado para poder desplegarnos en una zona próxima a la acción, pero aun así está lo suficientemente limitada como para que nuestra vida virtual tenga mucho más valor. Por ejemplo, si usamos este punto en un momento de la partida y nos matan a los pocos segundos, tendremos que esperar unos cuantos minutos para poder utilizar este tipo de despliegue… eso si cuando acabe el temporizador está disponible, porque estas bases pueden ser destruidas por el enemigo y son un recurso capital si queremos ganar la partida.
Una vez en el frente, hay que tener en cuenta que estamos ante un shooter de corte realista, por lo que no nos será nada útil ir como pollos sin cabeza intentando hacer un gran número de bajas. Dentro de su propuesta, tenemos que tiene un buen ritmo, los enfrentamientos son atractivos y la presencia de tres equipos introduce situaciones interesantes. Podemos estar asaltando una posición y encontrarnos con que la tercera facción aparece por detrás, obligándonos a reconsiderar lo que estábamos haciendo. No basta con concentrar toda nuestra atención en el grupo que tenemos delante y hay que tener en cuenta más variables a la hora tomar una decisión.
Durante estas primeras horas nos ha resultado bastante fácil entender qué era lo que debíamos hacer en cada momento, aunque nuestra experiencia con shooters como Arma, Battleground Europe o Gray Zone Warfare probablemente se nota en este aspecto. Aun así, solo hay que prestar atención al mapa y a lo que está pasando y no creemos que sea una propuesta complicada de comprender una vez nos fijamos un poco. Otra cosa es tomar la decisión adecuada cuando la situación cambia y toca escoger dónde podemos ser más útiles algo que solo nos lo da la experiencia y el paso de las horas en el campo de batalla.
Quedarse sin un duro también cambia la partida
El dinero es una de las piezas más importantes de WARDOGS. Cada jugador comienza su andadura con 10.000 dólares y tiene que comprar el armamento, el equipo o los vehículos que utilizará en cada vida en el campo de batalla. El saldo que tenemos se conserva entre partidas, así que decidir cuánto queremos gastar tiene consecuencias que van más allá del siguiente enfrentamiento.
Y sí, podemos quedarnos sin un duro. La economía tiene suficiente peso como para que no nos dé igual perder lo que llevamos encima o gastar por encima de nuestras posibilidades. Hay que pensar qué necesitamos en cada momento y cuánto de nuestro dinero debemos invertir, especialmente cuando nuestro saldo empieza a bajar o cuando queremos ahorrar para desbloquear el acceso a un nuevo arma, accesorio u objeto.
Lo interesante es cómo podemos ganar dinero. Como podéis imaginar, matar enemigos o permanecer en las zonas del campo de batalla que debemos controlar para ganar la partida nos da dinero, aunque puede que no sea la forma más rentable de sumar créditos. De hecho, creemos que el mejor mecanismo para aumentar el saldo de nuestra cuenta bancaria en Wardogs es ayudar al equipo: transportar a otros jugadores, participar en la construcción de la base, reanimar a los compañeros caídos en el campo de batalla...
El impacto económico de dar soporte a nuestros camaradas es tan atractivo que, cuando andamos justos de dinero, sea fácil que nos planteemos asumir otras tareas que nos permiten hacernos lo suficientemente ricos como para desbloquear nuevo equipo o afrontar más partidas con un buen colchón financiero. Podemos dedicar un rato a mover compañeros de un lugar a otro o a construir, conseguir ingresos y ayudar a que el resto del equipo esté en mejores condiciones para el combate. Esto además ayuda a que haya una mayor camaradería en el juego y siempre hay compañeros dispuestos a llevarnos a las zonas calientes del combate o a quedarse construyendo las defensas de un punto de despliegue avanzado y a custodiarlo para obtener buenas recompensas a nivel de saldo.
Un ambiente de colaboración continua
Hemos jugado nuestras primeras horas a Wardogs en solitario, pero eso no nos ha impedido coordinarnos con desconocidos. De hecho, nos ha sorprendido para bien lo colaborativa que ha sido la gente con la que hemos coincidido. En un juego donde el transporte y la preparación tienen tanta importancia, encontrarse con compañeros dispuestos a ayudar hace bastante más agradable la experiencia y es algo a lo que contribuye tanto la economía de la que os hemos hablado como que, probablemente, Wardogs haya atraído a una comunidad de amantes de shooters más cercanos a la simulación que tiene bastante asumido que la colaboración entre jugadores es fundamental.
Para comunicarnos tenemos un chat de voz de proximidad, un chat de voz de escuadron si decidimos formarlo, el chat de texto y también los clásicos sistemas de señalización de peligro o enemigos con el botón central del ratón.
Buenos tiroteos y detalles que todavía necesitan ajustes
En lo que respecta a los disparos, WARDOGS nos ha dejado buenas sensaciones. El retroceso de las armas es realista y las físicas de los proyectiles a larga distancia también nos lo ha parecido en ciertos aspectos como la caída de la bala… aunque aquí hay una mecánica que deben de pulir: el rebote de las balas contra ciertas superficies.
En Wardogs las balas pueden atravesar la madera o trozos de chapa endebles, pero sin embargo, si hay mucha resistencia el proyectil rebotará y podría incluso impactar en un enemigo y seguir haciéndole daño. De hecho en el tutorial nos enseñan a eliminar a un rival utilizando el rebote de las balas. El problema es que al trasladarlo al terreno de juego masivo esta mecánica aún no funciona y habitualmente las balas salen rebotadas con muchísima fuerza hacia arriba de forma antinatural. Lógicamente tienen tiempo de corregir este problema y, de hacerlo, será una de las mecánicas más interesantes de Wardogs.
En los enfrentamientos, creemos que el daño que necesitamos hacer para acabar con un enemigo está bastante bien medido. No son esponjas de balas pero tampoco podemos morir de un disparo… a no ser que nos acierten en la cabeza y nos hayamos olvidado de comprar el casco.
Los vehículos, la construcción y la destrucción amplían las posibilidades de los enfrentamientos, ya os hemos dicho que podemos levantar posiciones defensivas para proteger ciertas bases o puntos conquistados mientras que, por otro lado, también podemos destruir estas bases o edificios, aunque no es una tarea tan sencilla como puede ser en juegos como Battlefield, de entrada porque los vehículos de combate no están tan presentes y porque han querido dar algo más de resistencia a los edificios.
Unas primeras horas accidentadas… y una estabilidad encomiable tras la primera noche poslanzamiento
Casi es ya habitual que cuando sale un título multijugador tan esperado en Steam haya problemas con los servidores. Le ha ocurrido a grandes compañías acostumbradas a este tipo de lanzamientos masivos y le ha ocurrido a Bulkhead con Wardogs. A estos problemas iniciales estamos acostumbrados y pueden ser incluso comprensibles (sobre todo en un estudio como este) siendo lo realmente importante cómo se le pone solución a los mismos.
Tras la primera noche, lo cierto es que nosotros hemos podido jugar sin problemas a Wardogs, con partidas muy estables, sin lagazos y sin errores técnicos graves más allá de algunos bugs como el del sistema de rebote de proyectiles que deben resolverse durante las próximas semanas.
En cuanto al rendimiento del juego, nosotros lo hemos probado en dos equipos, comenzando por nuestro PC de sobremesa de referencia con una NVIDIA GeForce RTX 5080 Founders Edition, procesador 9800X3D y 32 GB de RAM DDR5. Aquí hemos podido jugar a unos 250 FPS a resolución 4K, con gráficos al máximo, DLSS en modo calidad y generación de frames múltiples dinámica.
Por otro lado, hemos jugado en un portátil con una NVIDIA GeForce RTX 4060 Laptop, procesador i9-14900 HX y 32 GB de RAM. Aquí el rendimiento ha sido de unos 150 FPS jugando a 1080p, con gráficos medios, DLSS en modo calidad y generación de frames simple. Lógicamente hay algunas caídas de frames y ciertos fallos de rendimiento, pero para ser un debut en el acceso anticipado cumple bien al menos en estos dos equipos.
Un comienzo que nos deja buenas sensaciones
Tras nuestras primeras horas, hay muchas cosas que nos han gustado de WARDOGS: cómo encajan los tres equipos, la preparación al combate, los tiroteos o la economía. Comprar equipo tiene importancia, colaborar permite recuperarnos cuando escasea el dinero y las batallas entre tres facciones nos obligan a estar pendientes de lo que ocurre alrededor. Además, haber encontrado cooperación jugando solos ha sido una sorpresa agradable.
Todavía necesita pulir detalles y tendremos que pasar más tiempo en sus servidores para valorar cómo aguantan la economía y los enfrentamientos a largo plazo. Por ahora, BULKHEAD tiene una base interesante para quienes disfruten de los shooters bélicos con desplazamientos, vehículos y tareas de apoyo.
Su acceso anticipado empieza con cosas que ajustar, pero también con motivos para seguir jugando. Es un diamante en bruto al que tienen que dar forma y pulir. Cómo lo hagan y el ritmo al que lo hagan definirá si sigue en su línea y se convierte en un nuevo fenómeno como lo fue, por ejemplo, PUBG o si se queda en un lanzamiento prometedor que va perdiendo fuerza a medida que pasen las semanas. Nosotros, desde luego, estamos encantados y una vez terminemos de escribir este texto vamos a volver al campo de batalla.
*Hemos realizado estas impresiones gracias a un código proporcionado por PressEngine.



























