Análisis The Elder Scrolls IV Oblivion Remastered: Jugarlo tan bien en Switch 2 es una gratificante sorpresa (Switch 2)
Hace algo más de un año, Bethesda nos sorprendió con The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered, una puesta al día del clásico RPG con una contundente modificación de modelados, texturas y animaciones por parte de la desarrolladora Virtuos. El aprovechamiento del Unreal Engine 5 permitió gráficos modernizados, una parcialmente reformada visión estética y cantidad de detalles que puedes descubrir en nuestro análisis original.
El juego ahora llega a Nintendo Switch 2, y aunque el título repite algunos de los fallos preexistentes, hemos de reconocer que la desarrolladora china ha realizado un buen trabajo de adaptación, con una experiencia muy satisfactoria tras horas de pruebas. De hecho, hay un buen número de optimizaciones y mejoras en esta versión que Bethesda se comprometió a llevar al resto de plataformas, lo cual habla bien sobre el empeño dedicado en este nuevo port.
Una versión trabajada de Oblivion Remastered para Nintendo Switch 2
Antes de pasar directamente a los aspectos técnicos de esta adaptación, conviene señalar que se ha implementado el modo ratón como forma de control.
Una vez activado en el menú de sistema, podemos controlar la cámara como lo haríamos en una experiencia tradicional de PC, así como navegar por los menús (algo que también se puede hacer mediante la pantalla táctil por cierto).
Aparte, podemos usar los controles por movimiento, por ejemplo para apuntar con el arco, así como realizar otras acciones. Además, hemos notado que se ha implementado la vibración HD de los Joy-Con 2, como para hacernos sentir el galope del caballo, algo que aporta un toque curioso y distintivo a esta versión: son pequeños detalles, pero que se agradecen y demuestran cierta dedicación.
El juego apuesta por un uso avanzado del reescalado DLSS de Nvidia, que ofrece unos más que decentes resultados tanto en modo portátil como televisor (900p y 1080p, respectivamente), aunque en este último caso obtendrás un punto más de nitidez en la representación de las imágenes. Pero nos ha sorprendido, porque en ciertos momentos ofrece una calidad de imagen sensiblemente superior a la versión de Xbox Series S, aunque realizando algunos sacrificios relevantes.
La adaptación para Switch 2 ofrece menos vegetación, eliminando carga poligonal del decorado, algo que repercute en un paisaje no tan denso como en el resto de versiones. No obstante, en las distancias cortas la diferencia no es tan elevada, y la sensación final es la de estar jugando a un juego muy similar, con texturas de elevada calidad, y en algunos casos hasta nuevas. Hay momentos gratificantes en este sentido, como cuando te pones a conversar delante de otro personaje y te das cuenta de que se conserva el nivel de detalle: eso es algo que en ciertos momentos sorprende.
El tratamiento en interiores es magnífico y por momentos ofrece estampas que lucen magníficamente en la consola de Nintendo. La exploración en mazmorras ofrece gratas sensaciones, al igual que ocurre con la exploración de ciudades. En general, Switch 2 permite un buen desempeño técnico, sin distanciarse de forma muy significativa con respecto a versiones como la de PlayStation 5, lo cual nos parece un logro.
Obviamente, estamos ante una versión que debe hacer ciertas concesiones, y dos de los grandes afectados son las sombras y la iluminación. No es que tengan una representación deficiente -más bien todo lo contrario- pero están un escalón por debajo de lo visto en el resto de consolas. El sombreado definido y detallado aquí se sustituye por otro más genérico, mientras que la iluminación hace bien su trabajo, aunque los reflejos presentan algunos errores gráficos de relevancia.
En definitiva, ajustes realizados para garantizar un rendimiento aceptable. The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered en Nintendo Switch 2 se mueve en torno a las 30 imágenes por segundo, siendo bastante estable, sobre todo en interiores. Cuando salimos a mundo abierto la cosa cambia, y es fácil sufrir algunos tirones y bajadas, tanto en modo portátil como televisor. No es algo problemático, pero sí notorio. Asimismo, os daréis cuenta de que hay algo de popping y que los personajes en la distancia mostrarán a veces una tasa de animaciones muy baja, la cual irá creciendo a medida que os acerquéis a ellos.
Los tiempos de carga no están mal, pero tampoco nos han sorprendido. Ocurren al movernos hacia otras zonas o interiores, alargándose algunos segundos más de lo que nos habría gustado. En general, y a pesar de los defectos, es una versión trabajada, que ajusta las características del juego al hardware, sacrificando ciertos aspectos pero potenciando otros, hasta el punto de que algunas mejoran sobre el resto de versiones.
Todo en un remaster que, como ya os comentamos en nuestro análisis, propone una potente reforma gráfica, con una serie de retoques jugables de lo más acertados y que aún así sigue siendo puro Oblivion, con un desarrollo de misiones fuera de serie. Sigue arrastrando los bugs clásicos del pasado, pero sobre todo una falta de optimización que sigue siendo su mayor problema. No obstante, si quieres rememorar este clásico, esta versión de Switch 2 es una genial opción para hacerlo.
Hemos realizado este análisis con un código de descarga para Nintendo Switch 2 que nos ha proporcionado Bethesda.

NOTA
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