Análisis Blackwood: el juego que quiere hacernos sentir como John Wick (PC)
Muchos son los videojuegos que quieren mirar a John Wick y reproducir la visión del asesino elegante e imparable que vemos en las películas. Algunos títulos, como Vendetta Forever, han conseguido acercarse bastante a esa sensación, aunque trasladar a un videojuego una buena combinación de tiroteos y artes marciales continúa siendo una tarea difícil. Es precisamente ahí donde aparece BLACKWOOD, intentando adaptar esta fórmula. Desarrollado por AttritoM7 Productions, BLACKWOOD es un juego de acción en tercera persona que nos ofrece combinar tiroteos, combates cuerpo a cuerpo, ejecuciones de película, gestionar tu propio negocio, personalizar armas y la doble vida de un asesino a sueldo.
Una vida aparentemente normal
La historia nos traslada al Brooklyn de 2012 y nos pone en la piel de Anton Blackwood, un joven que vive en un pequeño apartamento situado en un bloque de pisos. Durante el día es el propietario de una tienda de DVD y, cuando cae la noche, cambia las recomendaciones cinematográficas por los asesinatos por encargo. Por un lado, la tienda le permite mantener una apariencia completamente normal y conseguir dinero legal con el que pagar el alquiler, las facturas, la ropa y otros gastos cotidianos. Por otro lado, el dinero negro obtenido con los contratos de asesinatos queda reservado para comprar armas, munición, accesorios y modificaciones ilegales.
El verdadero trabajo empieza bajo tierra
Y precisamente bajo el edificio se encuentra la parte más interesante de esa doble vida. En el sótano está escondido el auténtico centro de operaciones de Anton, un arsenal clandestino. Aquí podemos contemplar las armas que hemos conseguido, preparar el equipamiento y seleccionar diferentes movimientos y ejecuciones cuerpo a cuerpo antes de comenzar una misión. También disponemos de una mesa de trabajo en la que modificar pistolas, escopetas y rifles, instalando o retirando silenciadores, miras, empuñaduras y otros accesorios.
La forma en la que Anton manipula físicamente cada pieza recuerda inevitablemente al sistema de personalización de armas de The Last of Us Parte II. Finalmente, desde un ordenador situado en el sótano accedemos a una especie de mercado clandestino en el que aparecen los correos y contratos disponibles. Desde ahí podemos aceptar asesinatos, comprar material en el mercado negro y decidir cuál será nuestra siguiente misión. Es, en definitiva, el lugar donde Anton abandona oficialmente su tranquila vida como vendedor de DVDs y comienza su jornada laboral como asesino.
Un primer acto demasiado breve
El primer acto de BLACKWOOD cuenta con cuatro misiones principales y cinco encargos secundarios, con una duración aproximada de entre dos y tres horas. No es demasiado contenido y, justo cuando la historia parece comenzar a ponerse interesante, aparecen los créditos y toca esperar a los siguientes actos.
Por una parte, hay que tener en cuenta que estamos ante un juego indie y da la sensación de que el estudio ha querido abarcar más de lo que quizá podía controlar, introduciendo bastantes ideas y mecánicas que, aunque sobre el papel funcionan, todavía necesitan bastante trabajo, es decir, la base es interesante, pero hay muchos aspectos que requieren un mayor pulido. Uno de los ejemplos más claros es una misión en la que debemos conducir un coche. El control del vehículo es bastante malo, la dirección se siente imprecisa y conducir termina siendo más frustrante que divertido. Afortunadamente, esta sección desemboca en un tiroteo dentro de un aparcamiento, devolviendo al juego a uno de los terrenos en los que se desenvuelve bastante mejor.
Los tiroteos funcionan bien. También ayuda que los escenarios reaccionen a los disparos. Si nos protegemos detrás de un coche, las balas pueden activar su alarma, romper sus cristales o hacer saltar diferentes piezas. Los impactos contra las paredes levantan polvo, desprenden ladrillos y llenan la pantalla de restos, consiguiendo que algunos enfrentamientos parezcan auténticas escenas de una película de acción.
El problema es que parece que no le caemos bien a la cámara. En espacios abiertos puede cumplir su función, pero dentro de habitaciones pequeñas, pasillos estrechos o al utilizar las coberturas se convierte en una pelea constante. Cambia de ángulo de forma brusca, se acerca demasiado a la espalda de Anton y, en ocasiones, consigue ocultar justo al enemigo que está disparándonos. No hay nada más emocionante que morir porque la cámara ha decidido que contemplar la chaqueta del protagonista era más importante que mostrar el combate.
El cuerpo a cuerpo resulta entretenido cuando entran en juego las ejecuciones. Anton dispone de diferentes movimientos inspirados en el jiu-jitsu y otras artes marciales mixtas, con los que puede derribar, inmovilizar y rematar a sus adversarios. Algunas de estas animaciones recuerdan directamente a las coreografías de John Wick con rodillazos, luxaciones, lanzamientos, golpes contra elementos del escenario y ejecuciones que consiguen que el protagonista parezca un asesino experimentado. Sin embargo, no todo funciona con la misma fluidez. Los ataques convencionales pueden sentirse imprecisos, los contraataques no siempre responden correctamente y algunas animaciones son demasiado rígidas. Las ejecuciones son espectaculares cuando se activan, pero el camino hasta llegar a ellas puede convertirse en una sucesión algo torpe de golpes y movimientos acartonados.
En el apartado técnico, el resultado también es irregular. BLACKWOOD puede sufrir tirones cuando comienza un enfrentamiento o aparecen nuevos enemigos, además de presentar errores puntuales, animaciones extrañas y algunos comportamientos poco naturales. No son problemas que arruinen completamente la experiencia, pero aparecen con suficiente frecuencia como para dejar claro que el juego todavía necesitaba algo más de pulido antes de su lanzamiento.
Más allá de este primer capítulo, BLACKWOOD está planteado como una experiencia dividida en tres actos. El segundo está previsto para marzo de 2027 y el tercero para septiembre del mismo año. Ambos estarán incluidos en la compra original y llegarán mediante actualizaciones gratuitas. Según la planificación actual del estudio, el Acto 2 contará con cuatro misiones principales, mientras que el Acto 3 tendrá cinco e incluirá además una ruta relacionada con un final alternativo. Por tanto, todavía queda bastante contenido por llegar y será en los próximos capítulos donde podremos comprobar si AttritoM7 Productions consigue desarrollar mejor las ideas presentadas durante este primer acto.
Conclusiones
BLACKWOOD es un juego con buenas ideas y una propuesta bastante atractiva gracias a la doble vida de Anton, la personalización de armas y unos tiroteos que funcionan especialmente bien. Sin embargo, este primer acto también deja ver varios problemas de cámara, animaciones, conducción y rendimiento que todavía necesitan bastante pulido.
La escasa duración tampoco ayuda, ya que la historia termina justo cuando empieza a despertar interés. Aun así, la base es prometedora y habrá que esperar a los siguientes actos para comprobar si AttritoM7 Productions consigue desarrollar mejor todo su potencial.
*Hemos realizado este análisis gracias a un código proporcionado por PressEngine.

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