Análisis de Future Knight, el homenaje de Studio Koba a las consolas LCD de los 80 con muchísima personalidad (PC, PS5, PS4, Xbox Series X, Xbox One, Switch)
La colaboración de dos fantásticos estudios españoles, Studio Koba (Narita Boy, Haneda Girl) y Aeternum Game Studios (Aeterna Noctis, Eden Genesis), demuestra una vez más que no, en esto de los videojuegos no está todo inventado y se pueden dar pinceladas de creatividad hasta en proyectos pequeños y modestos. Así nace Future Knight, el nuevo videojuego de acción salido de la fusión de estos dos equipos y que basa el grueso de su personalidad en un apartado visual traído directamente de los años 80 y aquellas mágicas consolas portátiles de pantalla LCD que se popularizaron con las míticas Game & Watch de Nintendo, hogar de pequeños juegos de plataformas, deportes y acción que maravillaron a millones de jugadores antes siquiera de la irrupción de Game Boy.
Estética clásica, animación puntera
Que la estética de sus videojuegos sea sorprendente no es algo nuevo para Studio Koba, que ya levantó algunas cejas de incredulidad al anunciar Narita Boy, pues costaba pensar que las pulidísimas animaciones que veíamos en los primeros cortes en vídeo del juego fueran realmente lo que acabaríamos teniendo con el mando en las manos.
Basta decir que el juego acabó siendo exactamente como aparentaba en los meses de promoción y posteriormente demostró en Haneda Girl que no era un golpe de suerte, que el estudio de Eduardo Fornieles y David Flores tiene una mano sobresaliente para lo estético. Ahora en Future Knight vuelve a dar la nota adoptando una estética olvidada y que le va de maravilla a un título de acción 2D al más puro estilo Contra.
Esas consolas LCD cuya estética da una personalidad totalmente diferenciadora a este título las recordamos por la forma en la que representaban la animación de lo que pasaba en pantalla al "apagarse y encenderse" las siluetas de los personajes y objetos del juego para dar la sensación de que se movían por la pantalla. Como contrapunto a esto, la animación de Future Knight es de nuevo de un nivel altísimo. Cada interacción con los enemigos del juego y cada movimiento de nuestros dos protagonistas son hipnóticos. Es un auténtico placer fluir por los niveles y descubrir cada nuevo tipo de enemigo precisamente por ver cuáles son sus extravagantes movimientos.
El caballero del futuro viaja al pasado para reparar el presente
A estas alturas de la fascinación de Studio Koba por Japón no hace falta ni hablar, pues estamos ante nada menos que el tercer juego que ambienta en su cultura y su estética. En este caso viajamos a una Tokio retrofuturista para acabar con una secta fundada por una señora mayor que el 23 de marzo de 1993 hizo dos cosas: lavar sus bragas y lavar el cerebro a la humanidad. Nuestra labor será enfrentarnos a los miembros de la Secta del Presente y para ello encarnaremos a dos héroes realmente particulares: El caballero del futuro y Twomore, que es exactamente lo que su nombre sugiere fonéticamente en castellano, un tumor benigno de estómago que puede propulsarse fuera del cuerpo de Future Knight y explorar y combatir por su propio ¿pie?
El tema elegido para el tono general del juego y especialmente para los enemigos a los que haremos fernet con nuestro blaster no nos es ajeno en el mundo de los videojuegos, pues el propio Edu Fornieles reconocía que le fascina el fenómeno henna hito que en japonés viene a ser "gente extraña". Tipos raros, introvertidos, pervertidos y con comportamientos erráticos se opondrán a que lleguemos a su líder y acabemos con la secta. A estos personajes los hemos podido ver en cientos de videojuegos de creadores nipones como Nintendo, en sus juegos más festivos y experimentales, o Suda51 en casi toda su obra, por mencionar un par de ejemplos.
En lo jugable, Future Knight es un juego bastante sencillo. Las habilidades, armas y movimientos con los que empezamos el juego serán exactamente los que tengamos cuando lo acabemos: no hay mejoras, desbloqueables para nuestros personajes ni potenciadores de ningún tipo. Con una duración estimada de unas 3-4 horas sin pararnos a recoger coleccionables, podemos decir que la falta de variedad jugable no penaliza en exceso al juego porque se acaba antes de que nos podamos aburrir.
Si queremos exprimir todo el contenido, tenemos tres triángulos coleccionables ocultos tras zonas de desafío en cada nivel y un tiempo que batir para conseguir un sello. Lo que conseguiremos superando todo esto será desbloquear logros del juego, pero será el dinero que sueltan los enemigos al derrotarlos el que nos permita comprar los únicos desbloqueables del juego: distintas carcasas de colores y diseños bastante majos para el marco que rodea la pantalla de juego, donde también se muestra la interfaz con la salud, el tiempo de recarga del impulso de Twomore o la munición del arma de El caballero del futuro.
En cierto momento es verdad que nos asaltó la sensación de querer que el juego fuese un poquito más de lo que acaba siendo, por duración y por variedad en el gameplay, un deseo que viene dado por lo gustoso y divertido que es pasar cada minuto dentro de Future Knight. Esto es algo que quizás no pediríamos tan a la ligera si se tratase de un proyecto de Studio Koba en solitario, ya que se trata de un equipo realmente pequeño, pero la colaboración con Aeternum Game Studios nos hace esperar algo más.
Un pasado que suena muy bien
En lo sonoro Studio Koba repite, por supuesto, con Salvador Fornieles, alias Salvinsky, a quien ya entrevistamos en Vandal por su sobresaliente trabajo en la banda sonora de Narita Boy. En aquel momento nos fascinó su sonido retro, principalmente apoyado en los sintetizadores y en unas vocales de cosecha propia que iban narrando lo que veíamos en los niveles, consiguiendo que la música tuviera una presencia que pocas veces encontramos en el videojuego y que fuera uno de los elementos principales en la construcción de su mundo.
En el caso de Future Knight hemos podido escuchar cómo Salvinsky repite la jugada. Debajo de una electrónica que casa de maravilla con la ambientación del título encontramos al propio Salvador soltando algunas vocales como "el guerrero del futuro, es un tipo muy muy duro" en el tema principal del juego o "tuto tuto tutoriale" en la canción del tutorial, casi emulando uno de esos pegadizos jingles de la publicidad de principios de los 2000, pues no en vano Fornieles se ha pasado muchos años componiendo música para publicidad. El resultado es una banda sonora única y muy divertida.
Con este estilo que ya es marca de la casa, los juegos de Studio Koba están totalmente a salvo de esa etiqueta que tantísimos videojuegos llevan adherida y que reza "la música está, pero no se le recuerda". En los títulos del estudio las composiciones se recuerdan, se disfrutan, se repiten y hasta nos hacen reír gracias a un sentido del humor fantástico que no puede faltar en el tono general de las obras de este equipo español.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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