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Una mirada semanal al pasado, recordando grandes juegos clásicos y momentos de la historia del videojuego.

Shadow Dancer: el Shinobi hipervitaminado

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El perro, el mejor amigo del ninja.

A petición de nuestro compañero Jorge Cano esta semana vamos a recordar una de las recreativas más deliciosamente puñeteras que facturó Sega a finales de la década de los 90. La compañía arrasó en 1987 con Shinobi, una placa que supondría el punto de partida a una de las sagas más queridas de la casa. El ninja Joe Mushashi protagonizaría unas cuantas entregas monumentales para los sistemas Sega (Mega Drive, Game Gear, Saturn…), por no hablar de una estupenda conversión de Shinobi para Master System, pero curiosamente la saga solo llegaría a ofrecer una entrega más para salones recreativos: la inolvidable Shadow Dancer.

El perro mordiendo el sobaco de un enemigo, lo mejor del flyer europeo de Shadow Dancer.
'High drama action game': así definía la placa el flyer USA.

La trama del juego, así como la identidad del protagonista, cambiaba bastante dependiendo del territorio donde se comercializó, así como en las diferentes adaptaciones domésticas. En la recreativa nuestro héroe no tenía nombre, en la versión Master System se llamaba Takashi, en el port japonés de Mega Drive se le bautizó como Hayate (el hijo de Joe Musashi), mientras que la versión occidental era el mismísimo Musashi. Un auténtico lío, aunque eso no afectaba a su estupenda mecánica, que podríamos definir como la versión 2.0 del Shinobi original.

Si en Shinobi nuestro objetivo era rescatar a un puñado de críos en cada nivel, en Shadow Dancer nuestro ninja, acompañado de un perrazo llamado Yamato, debía recuperar una serie de bombas a lo largo de 15 niveles, distribuidos en cuatro capítulos o misiones.

En lugar de críos (como en el 'Shinobi' original), aquí había que recoger explosivos para superar cada fase.

La clave para triunfar en Shadow Dancer (al igual que en Shinobi) residía en aprender la colocación de cada enemigo y sus patrones de ataque. Por supuesto, los reflejos eran esenciales, pero la taimada aparición (siempre fija) de determinados enemigos, como los ninjas rivales de colores, hacía preciso memorizar la posición de cada fulano antes de lanzarse a lo loco por el escenario, ya que un simple impacto bastaba para matar a nuestro personaje.

Los puñeteros ninjas de colores aparecían por sorpresa. Y como el resto de enemigos, podían matarte de un solo golpe.

En aquellos tiempos previos a internet este aprendizaje se hacía a base del viejo "prueba y error" (y un montón de monedas) o fijándonos en las partidas de los demás mientras hacíamos cola con nuestra moneda de 25 pesetas en la mano. La práctica hacía que pasáramos de ser unos pardillos que apenas duraban unos segundos frente a la recreativa a convertirnos en auténticos titanes, capaces de lanzar los shurikens con precisión milimétrica hacia la posición de unos enemigos que ni siquiera habían irrumpido aún en la pantalla.

Los enemigos con los escudos verdes, sin duda los más odiados de todo el juego.

Sega, de manera maquiavélica, nos animaba a meter otra moneda en la pantalla de 'Continue' a cambio de darnos dos magias especiales con las que afrontar la siguiente partida. Estas magias variaban a nivel estético entre ellas (en una incluso invocábamos a Buda), pero todas tenían el mismo efecto: eliminar todos los enemigos de la pantalla o arrancar un buen puñado de vida al jefazo de marras.

Sega animándonos a echar otra monedita, con la promesa de conseguir una magia extra.

A pesar de que solo habían transcurrido dos años entre el lanzamiento de Shinobi (1987) y Shadow Dancer (1989) el salto gráfico entre ambas era brutal, gracias a la utilización de la placa Sega System 18, la misma que utilizarían más adelante Alien Storm o Moonwalker. Esto se apreciaba sobre todo en la espectacular fase de bonus, en la que debíamos liquidar a los ninjas de una torre antes de que nos patearan la cara.

Bastante con mantener pulsado el botón de ataque para azuzar al perro Yamato contra el enemigo más cercano.

¿Y qué narices pintaba el perro en todo esto? Yamato fue el elemento que revolucionó la mecánica heredada del Shinobi original. Manteniendo el botón de ataque mientras permanecíamos agachados podíamos azuzar al perro contra el enemigo más cercano. El chuchín era esencial para neutralizar a algunos fulanos colocados en las fases de manera diabólica, como por ejemplo los tipos que disparaban tumbados en el suelo.

Las magias eran tan espectaculares como demoledoras. En una de ellas hasta llegábamos a invocar a Buda.

Yamato no mataba a los enemigos: se encargaba de distraerles a "bocaos" a la espera de que nosotros rematáramos la tarea con un shuriken o a golpe de katana. Si tardábamos demasiado el perrete se llevaba un golpe y regresaba, por arte de magia, al estado de cachorro aunque volvía a recuperar su tamaño (y la habilidad de morder) en cuanto recogíamos otra bomba.

La ronda de bonus consistía en abatir a los ninjas de una torre antes de que nos pisaran la cara.

El éxito de Shadow Dancer pilló a Sega en su momento más dulce, con Mega Drive a punto de iniciar su desembarco en Occidente. Así que no tardaron mucho en adaptarlo a su flamante consola de 16 bits. Shadow Dancer: The Secret of Shinobi llegó a tiendas de Japón y Estados Unidos en 1990, y haría lo propio en Europa en 1991. Los que nos conocíamos la recreativa al dedillo entramos en shock al descubrir que lejos de ser un port directo, la versión Mega Drive era un juego completamente distinto, aunque compartía con la placa original la misma mecánica, protagonista y diversos enemigos. Vamos, la misma jugada que hicieron con ESWAT.

La carátula japonesa frente a la occidental. Aún nos preguntamos cómo el autor de esta última se atrevió a firmar semejante castaña.

The Secret of Shinobi nos llevó al Nueva York de 1997, con el objetivo de volver a rescatar gente (en lugar de recoger bombas), en una entrega cortada a medida de las características técnicas de Mega Drive (los sprites eran bastante más pequeños que los de la recreativa). La mecánica de la versión Mega Drive no varió un ápice respecto a la placa: seguíamos contando con la ayuda de Yamato, disponíamos de una magia por nivel y los enemigos, en especial los ninjas de colores, seguían apareciendo por sorpresa en el peor momento.

La ronda de bonus cambió de manera dramática. La torre de los ninjas dio paso a un salto al vacío en el que nuestro objetivo era destruir a los enemigos que iban rebotando de pared en pared con pose de lagarterana. Shadow Dancer: The Secret of Shinobi dividió a la prensa de la época. Algunos criticaron que no se pareciera a la recreativa mientras que otros lo recibieron con los brazos abiertos. En cualquier caso, Sega parece que tomó nota, porque la adaptación a Master System, comercializada en 1991, sí que fue una conversión, pura y dura, de la placa original.

Comercializado solo en Europa, Corea del Sur y Brasil, el Shadow Dancer de Master System se atrevió a recrear la recreativa hasta en el tamaño de los sprites, lo que supuso un festival de parpadeos. Tampoco lograron incluir todas las fases de la placa (solo tenía dos por misión, incluyendo el duelo con el jefe de turno), pero sí metieron la ronda de bonus de la recreativa ¡e incluso la de Mega Drive! Eso sí, para ahorrar recursos, el perro no aparece en pantalla hasta el momento de ejecutar su ataque. Un port bastante curioso que demostró que Sega seguía mimando a los usuarios de Master System a pesar del éxito de Mega Drive.

Hablando de carátulas mala, atentos a la cara del perro.

En 1991 también llegaría a Europa las versiones para ordenadores domésticos, de la mano de U.S. Gold. Amiga, Atari ST, ZX Spectrum, Amstrad CPC y Commodore 64 recibieron su propia ración de Shadow Dancer con mayor o menor fortuna. Lo que acabaría pasando a la historia es la ilustración escogida para el juego. No sabemos qué nos enamoró más: si el perro con cara de mandril o el primo de Rosendo con sus nunchakus.

La ronda de bonus de la entrega Mega Drive era distinta, aunque igual de divertida. Con esos ninjas que parecían estar bailando una jota.

Shadow Dancer: The Secret of Shinobi formó parte del catálogo de juegos de Sega Genesis Collection para PS2 y PSP, comercializado en 2006. No lo busquéis en el Sega Mega Drive Collection PAL, porque se quedó fuera de la selección. La administración alemana, que ya había vetado en su día el juego original en su territorio, siguió sin dar su brazo a torcer y nos dejaron con las ganas al resto del territorio europeo. Ole la gracia teutona.

¿Cuántas veces os llegaron a matar en la recreativa de Shadow Dancer? ¿Preferís la versión Mega Drive? ¿Qué Shinobi es vuestro favorito? Como siempre, esperamos vuestros comentarios y anécdotas…

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NickName · hace 50 minutos
Nunca jugué a la recreativa, es más conocí este juegazo por su versión en Mega-Drive. Recuerdo que lo compramos en el videoclub de mi pueblo por 990 pesetas, lo vimos tan tirado de precio que pensamos, bueno si es malo no pasa nada.

No teníamos idea de que pertenecía a la saga Shinobi, teníamos el Revenge que venía en el famoso mega games y el Shinobi III. Nada más encender la consola vimos lo de The Secret of Shinobi y ahí ya empezamos a pensar: "creo que hemos comprado una ganga", y así fue. Mi hermano y yo no paramos de jugar hasta pasárnoslo. Para mi gusto es uno de los mejores juegos que tengo en mi humilde colección de Mega-Drive.

La verdad que no se cuanto costará un Shadow Dancer hoy en día, pero a mi me costó lo que son menos de 6 euros hoy en día jejejejeje. Juegazo.

Más tarde mi mejor amigo me dejó el Shadow Dancer de Master System, del cual no tengo un recuerdo muy grato. Gráficamente creo que es de lo mejor de Master System, pero jugablemente era un horror, aunque eso sí, este era un port de la recreativa, no como en el caso de mi añorado Shadow Dancer versión Mega-Drive.

UHDHDR · hace 4 horas
[respuesta:2]Yo me pasaba el Robocop con 25 pesetas... A veces incluso no me mataban nunca.

Ahora no paso de la segunda pantalla sin continuar, de hecho me parece imposible... Desde luego creo que ahora somos peores jugadores que antes.[/respuesta]

sissyphus · 03/12/2017 08:49
[respuesta:19]Estrené la Ps2 con ese juego,precisamente. Aún era inocente y tenía buena fé al respecto de una buena puesta a punto de la franquicia. Que no me gustó sería quedarme corto a todos los niveles,Jimmytrius. Al posterior "Kunoichi" ya es que ni me acerqué.... Una lástima. Pero tengo a corazonada de que más tarde o más temprano,acabaremos teniendo algún día un nuevo "Shinobi" como debe ser. Ya sea quizá en forma de secuela/reboot/remake hecho por Sega,algún estudio externo suyo,o que alguna compañía que recoja el guante con un "sucesor espiritual" basado en las mecánicas del mismo.Se han hecho indies plataformeros que más o menos tiraban del concepto,pero no todavía algo más ambicioso,con la "entidad" que tendría un nuevo "Shinobi" como tal,consciente del peso de la fama/valor histórico de esta saga años atrás. Con "Ninja Gaiden" (el clásico,no los hechos en 3D aunque sean excelentes juegos) estaría muy bien poder ver eso mismo.

Hace un tiempo se comentaba lo de que se iban a hacer películas o series con los personajes de diversas franquicias de Sega,alhaber vendido ésta los derechos de imagen de esas sagas. Y el rumor de una (innecesaria) película occidental de "Shinobi" sonaba bastante fuerte. Vería más que lógico y posible que aprovechen para hacer el juego. Otra cosa es cómo sea,talmente como con lo de la película.

Para mí,el camino correcto sería algo en plan como el "Shinobi Legends/X" evolucionado,más espectacular. O si hablamos de remakes,algo cómo lo que se hizo con el "Strider",con "Bionic Commando Reloaded", o en cierto modo con "Shadow of the Beast".

Ya se verá qué pasa,si es que pasa algo.

Edito: ¡Coño,que te referías al "Shinobi" de 3DS,jajajaja (lo confundí con el de Ps2)!!. Tampoco lo he jugado,no soy nada de portátiles. Pero me han hablado bien de él en más de una ocasión.[/respuesta]

Jimmytrius · 03/12/2017 05:50
[para sissyphus]Si no lo has jugado, Shinobi 3D es fácilmente una de las mejores entregas de la saga (que no te engañe su obsoleto apartado visual) y a nivel de sensaciones jugables es como volver de nuevo a los 80-90. Por si echas de menos esta franquicia :P[/para]

sissyphus · 02/12/2017 23:02
[respuesta:16]Hace bastante que no juego al "Revenge",pero recuerdo la fase de la mansión laberinto de Zeed como un no parar de ninjas cabrones que te aparecían por la retaguardia de los paneles en los muros. Alguno te podía dar una "alegría" si ibas cojo de energía,jajajaja. Pero bueno,nada comparable al primer "Shinobi" o al "Shadow Dancer" de recreativa: Toque y muerto. En cambio,la mala baba de los enemigos y su chunguez acosadora recuerdo que subía enteros,en comparación,en la secuela del "Revenge", aquél "Super Shinobi II". Y el de Saturn se me pasó (no lo he podido jugar jamás,pero no me importaría),aunque es considerado el juego más jodidamente difícil de la saga.

El "Shadow Dancer" de Megadrive es el que quizá he jugado menos. En su momento,lo jugué y lo acabé,pero comparado con otras entregas,es seguramente el que menos he rejugado. Siempre preferí el de arcade,me dejé la de dios en monedas de cinco duros cuando era un adolescente. Y lo sigo jugando de tanto en tanto...

¡La familia Musashi necesita poner a trabajar a algún miembro suyo en salvar al mundo una vez más,coño!.

Un saludo.[/respuesta]

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