Ver bien no debería ser un lujo, pero durante años lo ha sido para muchas familias. El coste de unas gafas o lentillas, especialmente para los niños, ha sido una barrera bastante grande que afecta a la salud, el rendimiento escolar y la calidad de vida. Para abordar esta desigualdad, el Gobierno ha implementado el Plan VEO, una medida que entra en vigor este mismo 2026.
Este programa ofrece ayudas públicas para facilitar el acceso a sistemas de corrección visual en menores de 16 años. Se trata de una subvención de hasta 100 euros anuales por cada menor, aplicada directamente en el momento de la compra. Esta iniciativa, respaldada por el Real Decreto 902/2025, busca reducir desigualdades y mejorar la salud visual desde la infancia.
El Gobierno de España ha confirmado la entrada en vigor del Plan VEO, que ofrece ayudas de hasta 100 euros para gafas y lentillas
La necesidad de este programa es evidente. Problemas como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo han aumentado considerablemente entre niños y adolescentes en España, con un impacto que va más allá de lo sanitario y afecta a las aulas. Detectar y corregir estos trastornos a tiempo es crucial, no solo desde el punto de vista médico, sino también social.
El acceso a la ayuda es sencillo. Basta con que el menor tenga menos de 16 años, esté cubierto por el sistema sanitario público y cuente con un diagnóstico visual realizado por un profesional. La ayuda se puede solicitar una vez al año.
El procedimiento varía ligeramente según la edad. En menores de hasta 5 años, la evaluación debe realizarse en pediatría u oftalmología del sistema público. A partir de los 6 años, las ópticas adheridas pueden encargarse tanto de la revisión como de la gestión de la ayuda, agilizando el proceso.
La simplicidad del Plan VEO, que se puede consultar en el BOE, es su principal fortaleza. No hay formularios interminables ni esperas administrativas: el descuento se aplica directamente en la óptica. Si el coste de las gafas o lentillas no supera los 100 euros, la familia no paga nada; si lo supera, solo asume la diferencia. Esta medida, dotada con más de 47 millones de euros y vigente hasta finales de 2026, busca garantizar que ningún menor vea limitado su desarrollo por no poder permitirse algo tan esencial como una buena visión.















