"You Belong With Me", cantaba Taylor Swift en aquel inolvidable tema de Fearless. Esa frase cobra hoy un nuevo y poderoso significado. Justo cuando se cumple un año desde que la artista llenara Madrid en el marco de The Eras Tour, la cantante de Pensilvania ha anunciado que ha recuperado por completo las grabaciones maestras de sus seis primeros discos. No es solo un gesto simbólico: es una victoria histórica para una de las pocas estrellas capaces de enfrentarse al sistema y salir triunfante.
Taylor Swift recupera su legado: ya es dueña de sus seis primeros álbumes y todos sus recuerdos
La noticia la ha dado la propia Swift a través de su web oficial, con una carta abierta a sus seguidores, los inquebrantables swifties, donde ha intentado, sin lograrlo del todo, contener la emoción. "Estoy tratando de organizar mis pensamientos de manera coherente, pero ahora mismo mi mente es como una presentación de diapositivas", comienza diciendo. "Una secuencia de flashes de todas las veces que he soñado despierta, que he deseado y he suspirado por tener la oportunidad de daros esta noticia".
Swift, que convirtió su lucha contractual en un fenómeno pop, llevaba años acercándose a este momento. "Cada vez que creía tenerlo al alcance, se me escurría entre los dedos", recuerda. "Casi dejé de pensar que podría ocurrir. Después de veinte años de tener la zanahoria delante... y perderla siempre". Pero ese pasado, afirma, ya quedó atrás. "He estado rompiendo a llorar de alegría a intervalos aleatorios desde que me he enterado de que esto estaba ocurriendo de verdad".
Y entonces lo dijo, sin rodeos, como quien termina un verso esperando aplausos: "Toda la música que he hecho ahora me pertenece". No solo habla de los discos. Swift detalla que también recupera los derechos sobre videoclips, imágenes de conciertos, tomas inéditas y grabaciones nunca publicadas. "Los recuerdos. La magia. La locura. Cada una de las eras. El trabajo de toda mi vida".
You belong with me.
— Taylor Swift (@taylorswift13) May 30, 2025
💚💛💜❤️🩵🖤
Letter on my site :) pic.twitter.com/pdb6kGDcVO
La historia se remonta a 2019, cuando su antiguo sello discográfico, Big Machine, fue vendido a Scooter Braun, uno de los hombres más poderosos de la industria musical. El acuerdo, valorado entonces en unos 300 millones de dólares, incluía las grabaciones originales de Taylor Swift (2006), Fearless, Speak Now, Red, 1989 y Reputation. La propia Swift describió aquella venta como «su peor escenario», asegurando que no tuvo la opción de adquirir su catálogo antes de que cambiara de manos.
Tras la operación, Swift comenzó una titánica cruzada por recuperar su obra, regrabando álbum por álbum bajo el sello de Taylor’s Version. A cada disco le añadió canciones descartadas, conocidas como From the Vault, y convirtió el proceso en un fenómeno global sin precedentes. No solo consiguió que sus nuevas versiones superaran en relevancia comercial a las originales, sino que redefinió el papel del artista en la industria musical del siglo XXI.
En 2020, Scooter Braun vendió esos masters a la firma de inversión Shamrock Capital. Desde entonces, Taylor Swift no ha dejado de escribir —y reescribir— su historia. Y con este anuncio, sella por fin una etapa dolorosa y, al mismo tiempo, revolucionaria. Lo que empezó como una herida abierta ha terminado convertido en un triunfo personal, artístico y económico.















