Netflix vuelve a mover ficha en la guerra del streaming. La plataforma acaba de cerrar un acuerdo estratégico de enorme calado con Sony Pictures que redefine por completo el destino de sus películas una vez abandonan las salas de cine. El pacto establece que Netflix será la primera ventana de streaming por suscripción para los largometrajes del estudio tras su recorrido comercial en cines y después de pasar por el formato de compra o alquiler digital.
En la práctica, esto significa que las nuevas películas de Sony llegarán a Netflix antes que a cualquier otra plataforma doméstica, integrándose en el catálogo sin coste adicional para los suscriptores. Una jugada que refuerza el peso de Netflix como destino prioritario para los grandes estrenos una vez se apaga el proyector.
Netflix y Sony aseguran un acuerdo superior a 7.000 millones de euros, pero la cobertura total llegará en 2029
Este tipo de contratos se conocen en la industria como acuerdos de “ventana de pago”, y aunque ya existían en mercados concretos -especialmente en Estados Unidos.-, la gran novedad es su extensión a nivel mundial. Eso sí, el despliegue no será inmediato. El acuerdo se aplicará de forma gradual y no alcanzará su cobertura total hasta 2029, momento en el que todo el catálogo cinematográfico de Sony previsto en el pacto estará disponible en Netflix tras su paso por cines y VOD.
Por ahora, no se han detallado calendarios concretos ni títulos específicos para cada territorio, pero la hoja de ruta está clara: Netflix se asegura un flujo constante de grandes producciones durante los próximos años -y proyectos clave, como Las guerreras K-Pop-, algo clave en un momento en el que la competencia por retener suscriptores es más feroz que nunca.
Aunque las cifras oficiales no han sido confirmadas, medios especializados como Deadline apuntan a un acuerdo valorado en más de 7000 millones de dólares, lo que lo sitúa entre los mayores contratos de licencias cinematográficas jamás firmados por una plataforma de streaming. Una inversión colosal que da acceso a algunas de las sagas más potentes del panorama actual.
Hablamos de sagas como Spider-Man, futuras adaptaciones de videojuegos tan esperadas como The Legend of Zelda, o proyectos de alto perfil como el ambicioso biopic de los Beatles dirigido por Sam Mendes. Todas ellas aterrizarán en Netflix una vez concluya su explotación tradicional en cines y formatos digitales de pago. Con este movimiento, Netflix no solo amplía su catálogo: blinda su papel como socio preferente de los grandes estudios y consolida una estrategia cada vez más centrada en acuerdos a largo plazo.















