En medio de las fluctuaciones de los precios del petróleo debido a las tensiones internacionales y la urgente necesidad de Europa de reducir su dependencia energética, el Reino Unido ha optado por explorar el potencial de la energía geotérmica. En el condado de Cornualles, al suroeste de Inglaterra, un innovador proyecto geotérmico está revelando la promesa de una fuente de energía subterránea que podría desempeñar un papel crucial en el futuro energético.
Esta fuente no solo genera electricidad limpia las 24 horas del día, sino que también permite la extracción de litio, un mineral muy codiciado por su importancia en dispositivos móviles, ordenadores y coches eléctricos.
El Reino Unido le da una lección a España: excava 5 kilómetros bajo tierra y encontrarás una alternativa sólida al petróleo
Desarrollado por Geothermal Engineering Limited, el proyecto ha logrado perforar más de cinco kilómetros bajo tierra hasta alcanzar formaciones de granito atravesadas por fallas naturales. En estas profundidades, el agua alcanza temperaturas superiores a los 190 grados Celsius. Aprovechando este calor extremo, la planta emplea un sistema cerrado que transfiere la energía térmica a un segundo fluido, el cual impulsa las turbinas eléctricas, evitando así el uso directo del agua extraída del subsuelo.
Este sistema garantiza una producción de energía constante, independiente de factores como el viento, el sol o las condiciones meteorológicas. Esta característica distingue a la geotermia profunda de otras fuentes de energía renovable, ofreciendo un suministro estable y continuo, lo cual es especialmente valioso en un momento en que las redes eléctricas europeas buscan reforzar su estabilidad.
La planta, con una inversión de aproximadamente 68 millones de dólares, genera actualmente 3 megavatios de electricidad, suficiente para abastecer a unas 10.000 viviendas. Sorprendentemente, toda la infraestructura ocupa apenas media hectárea, muy lejos del espacio que requieren otras instalaciones energéticas convencionales.
La innovación del proyecto está en la extracción de litio del agua después de generar electricidad. Enfriada, el agua se somete a extracción directa de litio antes de reinyectarse bajo tierra. Esto resulta atractivo en la carrera mundial por asegurar el litio, ya que evita grandes minas a cielo abierto. La Agencia Internacional de la Energía prevé que la demanda mundial de litio se quintuplicará antes de 2040, impulsada por los coches eléctricos y las baterías de almacenamiento. La planta de Cornualles aspira a producir 100 toneladas de litio al año, aunque el sistema está en fase de observación.
Los expertos advierten de que la inyección continua de fluidos a gran profundidad puede causar pequeños movimientos sísmicos y requiere un control riguroso de los residuos químicos. Si las pruebas son positivas, la compañía planea ampliar el proyecto con nuevos pozos para alcanzar 10 megavatios antes de que termine la década.















