Desde 1986, el Proyecto 12322, conocido por la OTAN como Pomornik y por su nombre ruso como Zubr, ostenta el récord del aerodeslizador militar más grande del mundo, según la Fundación Marítima Nacional. Diseñado por la Oficina Central de Diseño Naval Almaz en San Petersburgo y construido en los astilleros Almaz y Feodosia, el Zubr destaca por su tamaño, velocidad y capacidad anfibia, sin igual en las últimas cuatro décadas.
China da vida al 'monstruo anfibio' de 57 metros: transporta tanques y 500 soldados sin ser ciencia ficción
Con un desplazamiento máximo de 555 toneladas, una eslora superior a los 57 metros y la capacidad de operar sobre agua, tierra y arena, el Zubr representa una de las plataformas más audaces para la proyección de poder costero. La reciente reactivación de su producción por parte de China lo sitúa nuevamente en el centro de la estrategia militar en el Mar de China Meridional y el Estrecho de Taiwán.
La tecnología de colchón de aire es la clave del Zubr, permitiéndole desplazarse sin contacto directo con la superficie. Cuatro sopladores NO-10, equipados con ruedas axiales de 2,5 metros, generan la bolsa de aire que sostiene la nave, facilitando operaciones sobre hielo, arcilla, arena y terrenos pantanosos. Esto aumenta la accesibilidad costera hasta aproximadamente el 70 % de las playas del mundo, muchas inaccesibles para embarcaciones convencionales, y redefine los desembarcos anfibios al eliminar las limitaciones geográficas tradicionales.
El Zubr, un aerodeslizador militar de gran tamaño, mide 57,3 metros de largo, 25,6 metros de ancho y 21,9 metros de alto. Está propulsado por cinco turbinas de gas Kuznetsov NK-12MV, con tres turbinas impulsando directamente la embarcación y las otras dos alimentando el colchón de aire. En condiciones óptimas, alcanza velocidades de 60 a 63 nudos (aproximadamente 111 a 117 km/h), convirtiéndolo en uno de los transportes militares pesados más rápidos del mundo, con un alcance operativo de 550 km a velocidad máxima.
Su compartimento de carga de 400 metros cuadrados puede albergar tres tanques de batalla principales (150 toneladas), hasta diez vehículos blindados ligeros o 500 soldados. La rampa frontal permite el desembarco directo en la playa, convirtiéndolo en una extensión logística móvil.
En cuanto a armamento, el Zubr está equipado con sistemas AK-630M de 30 mm, lanzadores A-22 Ogon de cohetes de 140 mm y defensas antiaéreas portátiles Igla. Además, cuenta con protección NBQ (nuclear, biológica y química) y sistemas de compensación magnética para reducir el riesgo de minas navales.
El programa Zubr, originario de la Guerra Fría, ha pasado de la URSS a Rusia, Ucrania y otros países. Grecia fue el primer miembro de la OTAN en operar el Zubr, mientras que China inició su propia producción local (Tipo 728) entre 2014 y 2018, elevando su flota a seis unidades en 2022, con bases especializadas en Zhanjiang.
A pesar de sus limitaciones en cuanto al estado del mar y el consumo de combustible, el Zubr sigue siendo un instrumento de ataque rápido, autónomo y de alto impacto. Cuatro décadas después de su creación, sigue siendo el aerodeslizador militar más grande del mundo, combinando potencia, velocidad y versatilidad, sin rivales que superen su escala.















