Los Labubu han arrasado con Donald Trump que recibe otro golpe tras su fracaso con los F-35 en Europa. Este rival, peludo, con orejas puntiagudas y sonrisa malévola, se ha impuesto a los aranceles.
Pop Mart, la compañía china responsable de los Labubu, los muñecos que están arrasando en todo el mundo, ha multiplicado por cinco sus beneficios en el primer semestre, alcanzando los 637 millones de dólares (unos 547,4 millones de euros). A pesar de la guerra comercial, la empresa ha mejorado sus previsiones, lo que impulsó su cotización en la Bolsa de Hong Kong un 12,5% al cierre.
Pop Mart se dispara en bolsa mientras los Labubu desafían los aranceles de Trump y baten todas las expectativas
El éxito de Pop Mart se sustenta en un crecimiento de facturación igualmente impresionante: sus ingresos se triplicaron hasta los 1.932 millones de dólares (más de 1660 millones de euros), y cuatro de cada diez dólares provienen del extranjero. Entre enero y junio, sus ventas se multiplicaron por doce en América y por ocho en Europa.
Wang Ning, director ejecutivo de la firma, afirma que la compañía está en camino de alcanzar su objetivo anual de 2780 millones de dólares y no descarta superar los 4180 millones (3.592 millones de euros), cifra que considera “perfectamente alcanzable”. Según Wang, los mercados internacionales ofrecen un gran potencial y las ventas en América del Norte y Asia Pacífico de este año podrían igualar las registradas en China el año pasado. En Estados Unidos, donde Pop Mart cuenta con unas 40 tiendas, planean abrir hasta diez más antes de que finalice el año.
El South China Morning Post describe a Pop Mart como un importante “exportador de soft power chino”. La compañía de Pekín fabrica figuras de diseño, juguetes coleccionables y colabora con grandes marcas y creadores, consolidando su influencia cultural.
Labubu, un monstruo de sonrisa traviesa inspirado en la mitología nórdica, fue creado en 2015 por el artista hongkonés Lung Ka-sing, aunque Pop Mart no lo incorporó a su catálogo hasta 2019. El año pasado, el personaje se convirtió en un fenómeno en redes sociales gracias a sus ediciones limitadas, lucidas incluso por celebridades como Rihanna o Lisa de Blackpink en sus bolsos. Son imparables.















