The Poughkeepsie Tapes, un título influyente y perturbador dentro del género found footage, cumple ya dos décadas. Ahora disponible en Prime Video, ofrece una experiencia potente para espectadores experimentados, pero puede resultar demasiado intensa para algunos.
Uno de sus mayores logros es la capacidad de difuminar la línea entre realidad y ficción, una técnica ya explorada en obras como Holocausto caníbal. A pesar de no haber sido oficialmente prohibida, su crudeza, con escenas que evocan tortura, manipulación psicológica y acoso, llevó a Metro-Goldwyn-Mayer a mantenerla guardada durante años. Este limbo alimentó la leyenda de su censura, reforzando su aura de obra maldita.
Prime Video estrena la película de terror ‘found footage’ más inquietante y perturbadora jamás vista, no apta para espectadores sensibles
Prevista inicialmente para 2008, la película quedó paralizada tras su paso por el Tribeca Film Festival en 2007. No se estrenaría hasta 2014, con un lanzamiento discreto en VOD a través de DirecTV, aunque desapareció poco después. No fue hasta 2017 cuando logró una distribución más estable en formato doméstico.
A diferencia de películas de terror convencionales como El proyecto de la Bruja de Blair o Paranormal Activity, esta cinta adopta el formato de falso documental. Entrelaza entrevistas con policías y familiares de víctimas con grabaciones recuperadas de los crímenes, creando una sensación de realismo inquietante. Este enfoque tan verosímil incluso llevó a algunos espectadores, incluso dentro del propio fandom del género, a confundirla con material snuff.
Tras esta incursión, el director John Erick Dowdle optó por proyectos de terror más accesibles, como Así en el infierno como en la Tierra, La trampa del mal y Quarantine, esta última una adaptación estadounidense de REC de Jaume Balagueró. Hoy, The Poughkeepsie Tapes regresa a Prime Video, consolidando su estatus como una de las experiencias más incómodas y comentadas del terror moderno.















