A pesar de ser la temporada final, parece que HBO no ha sabido estar a la altura de las expectativas de los fans y los últimos capítulos de Juego de Tronos siguen sin convencer a los espectadores. La complejidad de tantas líneas argumentales y el escaso contador de episodios se han convertido en dos enemigos para la ambiciosa producción de fantasía medieval.
Mientras que el primer episodio de esta octava temporada obtuvo un 92% de frescor en Rotten Tomatoes, el quinto capítulo no ha servido para paliar la caída del cuarto capítulo (57%), El último de los Stark.
Las Campanas, con un 50% de frescor, se presenta como el episodio peor valorado de esta temporada...
y de todo Juego de Tronos. En el consenso de la crítica se puede leer lo siguiente:
"La muerte, la destrucción y el deterioro de la cordura de Daenerys hacen de Las Campanas un episodio memorable; pero demasiada trama junta en tan poco tiempo emborrona la historia y puede dejar a algunos espectadores, y tal vez a Cersei, la sensación de que sus conclusiones han pasado un poco desapercibidas."
Y lo cierto es que la octava temporada de Juego de Tronos se posiciona ya como la peor de todas para los espectadores, con un escaso 75% de frescor si la comparamos con las sobresalientes notas que recibieron las anteriores entregas. Ya lo dijo George R.R. Martin, autor de la saga Canción de Fuego y Hielo: "No creo que esta deba ser la temporada final. Pero aquí estamos."
