Durante décadas, la materia oscura y los neutrinos han sido los fantasmas del universo. Sabemos que existen: la primera constituye casi el 85% de toda la materia cósmica y los segundos se generan en cantidades ingentes en el Sol o durante explosiones de supernovas.
Sin embargo, siguen siendo esquivos, apenas interactúan con el resto del cosmos y mantienen sus secretos intactos. Son actores silenciosos, pero fundamentales, en la historia del universo. Ahora, un estudio publicado en Nature Astronomy ha encendido la chispa en la comunidad científica. Tras años de investigación, un grupo de expertos ha presentado los indicios de que la materia oscura y los neutrinos podrían estar interactuando de manera débil, pero medible.
Investigadores detectan señales de interacción entre materia oscura y neutrinos que podrían revolucionar la ciencia
De confirmarse, esto no solo sacudiría el modelo estándar de cosmología, sino que podría explicar la conocida discrepancia del parámetro S8, esa tensión entre los datos del universo temprano -medidos por Planck- y los más recientes, obtenidos por estudios como el Dark Energy Survey.
El parámetro S8 combina la densidad de materia y cómo se agrupa en grandes estructuras. La diferencia entre las mediciones alcanza 2 o 3 desviaciones estándar, un rango que ha generado un intenso debate: ¿se trata de un error en los datos o nueva forma de entender física? Los modelos que incluyen esta interacción logran ajustar mejor los datos, son mucho más exactos, con un valor para la intensidad de interacción uνDM cercano a 10⁻⁴ y una significancia próxima a 3σ.
Los investigadores combinaron simulaciones N-body con lentes gravitacionales débiles y observaciones de galaxias registradas en el pasado para detectar estas huellas sutiles. La señal aparece tanto en el universo temprano como en el reciente, reforzando la idea de un fenómeno real y no una casualidad estadística. Futuros telescopios como el LSST o el CSST podrán confirmar o refutar definitivamente este hallazgo.
Si se confirma, el universo que conocemos cambiará de arriba a abajo. Es decir, la materia oscura dejaría de ser completamente fría y silenciosa, y podríamos estar frente a un primer vistazo a la física del sector oscuro. La cosmología moderna podría estar a punto de abrir una ventana a un mundo que hasta ahora solo habíamos imaginado.















