Tesla se despide de sus modelos más emblemáticos. Este miércoles, Elon Musk confirmó que la compañía pondrá fin a la producción del Model S y del Model X en Fremont, California, durante el primer trimestre de 2026. La histórica planta californiana no se cerrará, pero cambiará de rumbo: su cadena de montaje se dedicará a ensamblar los robots Optimus, el ambicioso proyecto de Musk para acercar la robótica avanzada a la vida cotidiana.
"Es el momento de cerrar los programas de Model S y Model X con dignidad. Estamos avanzando hacia un futuro centrado en la autonomía", explicó el empresario durante una teleconferencia con analistas. Muchos creen que se trata de la confirmación de un desplome generalizado en las ventas del coche eléctrico.
Tesla admite el fracaso de sus coches eléctricos: Elon Musk retira los Model S y X para centrarse en la fabricación de robots
Musk aprovechó la ocasión para adelantar detalles de la próxima versión del Optimus: el robot 3.0, que definió como “muy capaz” y con la capacidad de aprender tareas simplemente observando un video. La producción inicial, reconoció, será lenta, porque toda la cadena de suministro debe construirse desde cero. Aun así, el visionario de Tesla confía en alcanzar una producción de hasta un millón de unidades al año y asegura que Optimus podría aportar significativamente al Producto Interior Bruto estadounidense.
El plan de ventas al público está previsto para antes de finales de 2027. Por ahora, algunos robots ya realizan tareas básicas dentro de la propia fábrica. Musk insiste en que la comercialización se activará solo cuando la compañía esté convencida de que la fiabilidad, la seguridad y el rango de funcionalidades del Optimus sean “muy altos”.
El cambio de enfoque coincide con un año difícil para Tesla. En 2025, los beneficios netos de la compañía cayeron un 46% respecto a 2024, hasta 3.794 millones de dólares, mientras que los ingresos totales retrocedieron un 3%, hasta 94.827 millones de dólares. La producción se redujo un 7% y las entregas globales bajaron un 8,4%, con 1,63 millones de vehículos vendidos. La caída se concentró en los modelos de lujo y los vehículos industriales, mientras que el Model 3 y el Model Y sostuvieron la mayor parte de las ventas.
Además, Tesla ha acelerado sus inversiones estratégicas: en enero se comprometió con 2000 millones de dólares para xAI, la compañía de inteligencia artificial de Musk, y planea destinar hasta 20.000 millones de dólares en 2026 para construir seis nuevas plantas y aumentar la fabricación de Optimus. Entre ajustes financieros y sueños futuristas, Musk dibuja un nuevo capítulo para Tesla, donde los coches que le dieron fama dejan paso a los robots que podrían definir la próxima década.















