Prime Video acaba de colar una bomba española en el corazón radiactivo de Fallout (Spoilers del episodio 7 a partir de aquí): Raphael suena en el clímax del episodio 7 y, por lo que se ha visto en redes, el golpe ha sido doble. Para el público español, por reconocimiento inmediato; para el internacional, por ese efecto “¿qué es esto y por qué me está destrozando?” que solo consiguen ciertas elecciones musicales cuando caen en el momento exacto.
La jugada llega con la segunda temporada ya lanzada en formato semanal y con la recta final marcada en el calendario: ocho episodios en total, con cierre el 4 de febrero de 2026. La temporada arrancó a mediados de diciembre y empuja la historia hacia el territorio de New Vegas, uno de los puntos fetiche del universo Fallout.
Raphael como detonante del clímax
En “La entrega”, la serie usa “La balada de la trompeta” como columna vertebral de un montaje paralelo de varios minutos que entrecruza líneas temporales y aprieta el acelerador dramático de personajes clave como Cooper/El Necrófago (Walton Goggins) y Lucy (Ella Purnell), mientras deja migas para el lore que los juegos llevan años alimentando. En el texto que ha disparado la conversación, se destaca además el músculo formal del montaje (match cuts, paralelismos visuales) y cómo el tema de Raphael eleva la escena a “momento bisagra” de la temporada.
Que funcione no es magia: hay bastante ciencia detrás de por qué una canción “arrastra” a la audiencia cuando se incrusta en imagen. La música en pantalla actúa como guía emocional y cognitiva (te empuja a interpretar la escena en una dirección concreta), y también como gatillo de memoria: ciertos temas disparan recuerdos autobiográficos y asociaciones afectivas con una potencia difícil de replicar con diálogo puro. Ese mecanismo se ha descrito y medido en investigación psicológica y neurocientífica sobre música y memoria autobiográfica y sobre cómo el sonido de fondo modifica lo que sentimos y entendemos al ver una escena.
Por qué el tema se queda en la cabeza
Por eso no extraña que el episodio haya encendido comentarios en dos carriles: el de los fans españoles celebrando la elección (y el orgullo de exportación cultural) y el de espectadores de fuera que descubren a Raphael “por sorpresa” y lo convierten en tendencia a base de clips, memes y mensajes agradeciendo el hallazgo. La propia pieza que recoge el fenómeno subraya ese choque: la canción como detonante de conversación global y como “firma” de un clímax que ya venía cargado por Fallout: New Vegas.
Sin duda de lo mejor que tiene #Fallout es su banda sonora. Ofrece verdaderas joyas, como esta 'Balada triste trompeta' de Raphael. pic.twitter.com/h5oRakYw1r
— José Miguel (@colmejm) January 28, 2026
De fondo, también hay una lectura industrial: si Fallout quiere que el tramo final se sienta como evento semanal, el needle drop perfecto es combustible premium. No es solo un guiño; es un ancla emocional que hace que el episodio se recuerde, se comparta y se comente, justo cuando el calendario aprieta hacia el desenlace.















