La ciencia mira al espacio para intentar conocer cuáles son los misterios que rodean a la vida o al origen del agua, algo que está relacionado de formas contundentes y claras. Pero, ¿cómo se originó el agua en nuestro planeta?
Un reciente estudio publicado en Nature Communications ha arrojado luz sobre un secreto profundo de nuestro planeta: el núcleo de la Tierra podría estar albergando cantidades gigantescas de hidrógeno, el elemento más ligero y omnipresente del universo, encerrado en un entorno de presiones y temperaturas extremas que desafían las teorías clásicas sobre el origen del agua terrestre.
Científicos descubren pistas en el núcleo que cuestionan el origen del agua en la Tierra
Un equipo internacional de científicos de la Universidad de Pekín y de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich recreó en laboratorio las condiciones del núcleo terrestre, a más de 3000 kilómetros de profundidad. Sometieron pequeñas muestras de hierro a presiones extremas y calor intenso, replicando con precisión el corazón de nuestro planeta.
Mediante tomografía de sonda atómica y celdas de yunque de diamante, los investigadores observaron la integración del hidrógeno al hierro bajo estas condiciones. Sus estimaciones indican que el núcleo podría contener entre un 0,07% y un 0,36% de hidrógeno en peso, una cantidad suficiente para superar entre nueve y cuarenta y cinco veces la cantidad total de hidrógeno presente en todos los océanos de la Tierra.
Este descubrimiento desafía la hipótesis predominante sobre el origen del agua en nuestro planeta. Durante décadas, se ha creído que gran parte del agua terrestre llegó desde el espacio exterior, transportada por meteoritos y cometas en los primeros momentos del sistema solar. En cualquier caso, hay que puntualizar. La existencia de un reservorio interno de hidrógeno sugiere que el agua podría haberse formado a partir de la interacción de este hidrógeno con otros elementos durante la acreción y la diferenciación del planeta.
Más allá de replantear el origen del agua, la presencia de hidrógeno en las profundidades terrestres contribuye a explicar su aparente escasez en la superficie y ofrece información valiosa sobre la composición interna y la evolución de la Tierra. Si bien se requieren más investigaciones para confirmar y ampliar estos hallazgos, este descubrimiento representa un avance significativo en nuestra comprensión del ciclo del agua y de los procesos geoquímicos que han dado forma a nuestro planeta desde su formación. El núcleo de la Tierra, hasta ahora inaccesible e invisible, comienza a revelar secretos.















