Venta de Baños, en Palencia, es uno de esos municipios industriales que explican mucho mejor el supermercado de lo que parece a simple vista. Allí se sitúa el corazón histórico de Cerealto, la antigua Siro, una compañía vinculada durante años a las galletas, cereales y productos de desayuno de marca blanca.
La relación con Mercadona convirtió a este grupo palentino en uno de los grandes nombres de la despensa española. Siro fue fabricante de galletas de marca blanca para la cadena desde 1998 y más tarde amplió su actividad a cereales y otros productos bajo Hacendado.
El pueblo palentino detrás de las galletas de Hacendado
La empresa llegó a dar trabajo a unas 3.500 personas repartidas entre centros de España, Portugal, Italia, Reino Unido y México, según la información empresarial recogida en 2024. Esa cifra da una idea de la escala de un negocio que va mucho más allá de una simple fábrica local.
La historia reciente, sin embargo, no ha sido lineal. Cerealto atravesó una etapa complicada por su elevada dependencia de Mercadona, después de que el supermercado cambiara su modelo de proveedores. Aun así, el grupo ha ido recuperando margen, reduciendo esa dependencia y reforzando su perfil como fabricante para terceros.
Una industria marcada por la marca blanca
La clave está en un modelo silencioso pero decisivo: producir para marcas que no llevan su nombre en el envase. Detrás de unas galletas de desayuno, unos cereales o unos snacks aparece una cadena de harinas, hornos, líneas automatizadas, control de calidad y logística que convierte a Venta de Baños en un punto estratégico.















