A principios de la década de 1980, la Marina Real Danesa se enfrentó a un desafío considerable: debía reemplazar 22 buques de tres tipos distintos, pero su presupuesto solo permitía la adquisición de 16. Dinamarca, un país de cinco millones de habitantes con costas en el Mar del Norte y el Báltico, no podía permitirse renunciar a ninguna misión. Necesitaba buques capaces de patrullar, detectar minas, combatir submarinos y atacar objetivos de superficie, todo en un mismo casco. Y así nació el HDMS Absalon.
HDMS Absalon: 137 metros de poder naval capaces de desplegar tanques Leopard II y cambiar la guerra en el mar
La solución llegó con la innovación modular: StanFlex. En lugar de construir naves especializadas para cada misión, los ingenieros daneses desarrollaron contenedores intercambiables que se ajustan en ranuras fijas sobre la cubierta.
Cada módulo contiene un sistema completo de armas o sensores, como misiles Harpoon, torpedos antisubmarinos, radares de detección de minas o equipos de guerra electrónica. Cambiar la función de un buque era tan sencillo como sustituir un módulo. El proceso dura menos de media hora por contenedor, y unas pocas horas adicionales son suficientes para pruebas y calibraciones.
Décadas después, la Marina estadounidense adoptó este concepto para su Buque de Combate Litoral (LCS). Sin embargo, como se reflejó en las Actas del USNI en 2023, ninguno de esos buques llegó a intercambiar módulos en servicio activo. Los daneses habían resuelto este dilema mucho antes.
El HDMS Absalon, que entró en servicio en 2005, ejemplifica esta filosofía. Con 137 metros de eslora y 6.300 toneladas a plena carga, fue bautizado inicialmente como “buque de apoyo flexible” para evitar tensiones con Rusia. En 2020, tras décadas de misiones reales, fue reclasificado junto a su gemelo como fragata antisubmarina.
Lo más destacable del Absalon no son sus armas, sino su cubierta interior: 900 metros cuadrados de espacio multiusos, accesible mediante una rampa en la popa. Este espacio se transforma por completo según la misión:
- Fragata de combate: Módulos con misiles Harpoon, 36 Sea Sparrow, torpedos MU90 y cañón de 127 mm, además de dos cañones Millennium de 35 mm para defensa cercana.
- Buque hospital: El mismo espacio alberga un módulo médico capaz de realizar hasta 10 cirugías al día.
- Plataforma de mando: Módulo con capacidad para 75 oficiales y toda la infraestructura de comunicaciones.
- Transporte blindado: Hasta siete tanques Leopard II o 55 vehículos más ligeros, cargables por la rampa ro-ro.
- Dragaminas o colocación de minas: Módulos especializados para drones acuáticos o hasta 300 minas.
Dinamarca revolucionó la guerra naval al concentrar múltiples funciones en un solo barco, el Absalon, en lugar de desplegar flotas enteras como otras armadas. Con un coste de 230 millones de dólares, menos de la mitad que una fragata europea comparable, el Absalon logró esta hazaña no mediante recortes de gastos, sino mediante un enfoque innovador en su diseño. Su casco y sus sistemas se adquieren y actualizan por separado, lo que permite que el buque envejezca sin quedar obsoleto.
En 2008, la ONU desplegó el Absalon contra la piratería somalí en el Golfo de Adén. Durante ocho meses, el buque capturó 88 piratas, un tercio de todos los apresados por la coalición de más de 20 países. Su cubierta multiusos permitió la improvisación de centros de detención, salas de inteligencia y operaciones especiales, mientras que sus lanchas rápidas SRC-90E se lanzaban y recuperaban en marcha.
El Absalon no intenta hacerlo todo a la vez; más bien, se adapta a las necesidades de cada misión. Mientras Estados Unidos invertía miles de millones en un LCS que apenas cambiaba módulos, Dinamarca demostró que la verdadera innovación no siempre reside en la potencia, sino en la flexibilidad y la lógica del diseño.















