El presidente de China, Xi Jinping, ha lanzado este mes una advertencia directa a Donald Trump en plena escalada de tensiones diplomáticas, con especial foco en las diferencias sobre Taiwán. Según la versión de Pekín, el deterioro del diálogo entre ambas potencias podría empujar la relación bilateral hacia un “escenario peligroso”.
En paralelo, China está acelerando la construcción de más de 80 nuevas plataformas de lanzamiento y de al menos tres instalaciones de gran tamaño con forma octogonal en su remoto noroeste, muy cerca de las instalaciones nucleares de Hami.
China ha modificado sus normas para reforzar su fuerza nuclear, incorporando decenas de nuevas plataformas de lanzamiento
Los misiles de largo alcance del arsenal nuclear chino ya cuentan con la capacidad de alcanzar cualquier punto del territorio estadounidense. Un análisis de imágenes satelitales de Reuters apunta a que Pekín no solo está reforzando su capacidad ofensiva, sino también levantando toda una red de apoyo estratégico en torno a estos sistemas: nuevas plataformas de lanzamiento, refugios blindados y centros de comunicaciones situados cerca de los silos donde se alojan los misiles.
Según apuntan varios analistas consultados por la agencia, parte de estas instalaciones podrían estar orientadas a funciones de guerra electrónica, comunicaciones por satélite y estructuras de mando y control, lo que ampliaría significativamente las capacidades operativas del sistema.
La magnitud de las obras, hasta ahora no divulgadas públicamente, sugiere una expansión relevante de las infraestructuras protegidas destinadas a resguardar y coordinar el arsenal nuclear terrestre chino. En conjunto, este despliegue refuerza la estrategia de Pekín para garantizar la supervivencia y capacidad de respuesta de sus fuerzas nucleares incluso en escenarios de ataque, en un contexto de creciente rivalidad estratégica con Estados Unidos y tensiones persistentes en torno a Taiwán.
La nueva red de instalaciones se extiende por el desierto y se organiza en torno a dos complejos de planta octogonal situados en el este de Xinjiang, a unos 140 y 230 kilómetros de los silos nucleares de Hami. Estos recintos incluyen búnkeres reforzados, almacenes de armamento y conexiones tanto aéreas como ferroviarias. Aunque estos complejos ya eran conocidos, la investigación de Reuters revela ahora la dimensión real de la red de plataformas asociadas, así como actividad militar reciente y la posibilidad de que estas infraestructuras estén preparadas para el despliegue de misiles móviles y sistemas de guerra electrónica.















