La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha lanzado la alerta: el esperado arranque de la Semana Santa se verá sacudido por la irrupción de la borrasca Olivier, un frente atlántico cargado de lluvias intensas, vientos huracanados y fenómenos tan llamativos como las lluvias de barro.
La Palma, La Gomera, El Hierro y Tenerife activarán la alerta naranja por precipitaciones que podrían superar los 30 litros por metro cuadrado en apenas una hora. Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura, por su parte, quedarán bajo aviso amarillo. En El Teide, la nieve hará acto de presencia hasta el jueves.
El frente no se detiene ahí. Desde el miércoles, Olivier alcanzará la Península Ibérica, dejando al margen únicamente al litoral este y a las Baleares, donde el tiempo aguantará con mayor estabilidad. Pero en el resto del territorio, especialmente entre jueves y viernes, el temporal se intensificará. La inestabilidad se prolongará durante todo el fin de semana, amenazando desplazamientos y planes vacacionales.
Rubén del Campo, portavoz de AEMET, ha advertido que los vientos podrían azotar con especial virulencia en zonas de montaña, y no se descarta la aparición de granizo en puntos concretos de Aragón, Cataluña y el norte valenciano. La borrasca descargará con fuerza sobre Extremadura, Andalucía y el Sistema Central, donde también podría aparecer la nieve. El descenso térmico será notable.
Y hay más: Olivier arrastra consigo una masa de polvo sahariano que teñirá los cielos de tonos cobrizos y traerá las temidas lluvias de barro, cubriendo coches y calles con su característico tono rojizo. Este fenómeno comenzará a notarse en Andalucía a partir del miércoles y se extenderá a Castilla-La Mancha, Madrid y otras regiones centrales el jueves.
El arranque de la Semana Santa, por tanto, será un puzle meteorológico: algunas zonas rondarán los 20 °C mientras otras se verán atrapadas en un cóctel de lluvia, frío y barro. Y no será la última borrasca: tras Olivier llegará Pierrick, según el sistema de nombres del Grupo Suroeste Europeo, y después… Rudiger. Sí, como el defensa del Real Madrid.
