Warner no consigue levantar cabeza con los problemas que le dan las películas de DC. Después de que Blue Beetle, un superhéroe con mucho recorrido en los cómics se haya convertido en otro fracaso insalvable, la cosa pinta mal. Sin embargo, si echamos la vista atrás, en su momento se hicieron cintas muy interesantes sobre superhéroes de DC. Hoy queremos recordar Batman (1989) de Tim Burton, que actualmente podéis ver en HBO MAX. Más de 20 años después, se sigue sosteniendo como una película para recomendar.
El Batman de toda una generación
Cuando aún faltaba mucho para que Cristopher Nolan resucitara al personaje (y más aún para que Robert Pattinson ofreciera una impresionante actuación cuya secuela tardará en llegar), Tim Burton conseguía que Michael Keaton se pusiera la máscara del Cruzado de la Capa, que Jack Nicholson se caracterizara como un Joker inolvidable y que Kim Basinger, aún en alza tres años después de 9 Semanas y media, interpretase a Vicki Vale, damisela en apuros de la historia.
Burton llevaba contratado como director desde 1986, tres años antes del estreno de la cinta. Sin embargo, tuvo que esperar a que Beetlejuice (1988) fuera un éxito para que le permitieran rodar Batman. En ambos casos, Michael Keaton sería su actor protagonista, con dos interpretaciones que pasarían a la historia y que harían obligatorio traerlo para el intento de adaptar la Paradoja Flashpoint. Se tardó unos cuatro meses en rodar, incluso cuando se les vino encima una huelga de guionistas similar a la que ahora sacude el mundo del cine y la televisión.
Aún con mucho en contra (el personaje estaba empezando a dejar de interesar, Burton no era aún el director de culto con aire siniestro que es hoy día y a Keaton se le consideraba un actor de cine de humor), la película pasaría a la historia. En un año en el que se estrenaron Indiana Jones y la Última Cruzada, que tuvo bastante mejor resultado que la última entrega de la saga y Cazafantasmas 2 (ambas estableciendo récords de taquilla), Batman superó la venta de entradas de ambas películas en su estreno.
Con un presupuesto de unos 50 millones de dólares, la película consiguió más de 400 millones en las salas de cine. No obstante, aunque parezca increíble, oficialmente trajo pérdidas, aunque sobre estos resultados sobrevuela la leyenda negra de una "contabilidad imaginativa" para evadir impuestos.
Un legado que crearía escuela
Como decíamos, el filme nos presentaba un héroe y villano inolvidables. La imponente presencia de Keaton unida a la estrafalaria y exagerada actuación de Nicholson, impresionante como Joker, demostrarían que las cintas de superhéroes tenían mucho recorrido.
Burton dirigiría después una secuela en 1992, Batman vuelve, con Keaton de nuevo en el papel protagonista, Michelle Pfeiffer como una irrepetible Catwoman y, por supuesto, Danny DeVito en uno de sus papeles más extraños.
Por supuesto todo eso sería antes de que Joel Schumacher se cargase al personaje durante años. Forever es pasable, pero Batman & Robin es un horror, con las armaduras con pezones, labios de silicona para besar a Poison Ivy y la bat-tarjeta de crédito en la hebilla del cinturón. Ni siquiera Schwarzenegger y Uma Thurman pudieron salvar una película que todos queremos olvidar.















