Tom Cruise y Alejandro Iñárritu tenían todos los ingredientes para construir uno de los grandes acontecimientos cinematográficos del año. Una estrella capaz de llenar salas, un director ganador del Oscar, un reparto de primer nivel y una producción de Warner Bros. que apuesta por una película original en un momento en el que Hollywood necesita desesperadamente nuevos éxitos. Digger llega a los cines con una sensación muy distinta y, a la postre, preocupante. Estamos hablando de un proyecto que se está desinflando a toda velocidad.
Las previsiones de taquilla han ido empeorando y algunas estimaciones sitúan ahora su estreno doméstico alrededor de los 15 millones de dólares. Para una película con un presupuesto de producción cercano a los 125 millones, el dato resulta especialmente preocupante. No significa que Digger vaya a perder automáticamente dinero -todo indica a ello-, pero sí coloca a Warner Bros. ante un escenario en el que recuperar la inversión se vuelve más complicado.
Y hay otro problema que también preocupa al estudio, pues delimita su vida comercial. Varios analistas apuntan a que la película no parece estar generando el entusiasmo necesario para compensar un estreno flojo.
Digger es una apuesta particularmente arriesgada para Cruise. El actor abandona el terreno de la acción y las franquicias para protagonizar una sátira negra dirigida por Alejandro González Iñárritu. Su personaje, Digger Rockwell, es un multimillonario del petróleo cuya fortuna está ligada a una enorme catástrofe medioambiental y que termina embarcado en una delirante cruzada para presentarse como salvador de la humanidad. Sobre el papel, la propuesta tiene personalidad. En la práctica, la recepción crítica está siendo muy problemática.
Tom Cruise’s DIGGER is now expected to lose $100M for Warner Bros. in their worst non-pandemic year this century.
The final nail in the coffin is the 40% Rotten Tomatoes score, Iñárritu’s lowest ever.
It may not reach the $15M debut we projected days ago. pic.twitter.com/2VGeuuN7Ki
— Global Box Office (@GlobalBoxOffice) September 29, 2026
La película ronda actualmente el 54% en Rotten Tomatoes, una cifra especialmente llamativa para Iñárritu y que refleja una recepción muy dividida. Hay críticas que destacan su ambición visual y la interpretación de Cruise, pero también valoraciones que consideran que la sátira resulta demasiado aparatosa, irregular y poco efectiva. Y, a la postre, absurda.
El resultado ha sido, a todas luces, decepcionante. Y cuando una película depende tanto del boca a boca, empezar con una recepción crítica tan fría y unas previsiones comerciales tan pobres, puede convertirse en un lastre importante. Huelga decir que Digger no tiene detrás una saga como Misión: Imposible, un universo cinematográfico o un personaje reconocible que pueda arrastrar al público.
Es una película original, adulta y de elevado presupuesto, sobre todo teniendo en cuenta lo arriesgado de su idea. Y sí, sin sumar y sin contar promoción, muy elevada en el caso de una cinta con Tom Cruise como gran estrella. Precisamente el tipo de producción que puede quedar atrapada entre las grandes licencias y las propuestas de menor presupuesto, una tónica habitual en Hollywood y que se ha demostrado efectiva. Warner lo va a tener muy difícil.
De ahí que las estimaciones que hablan de pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares hayan empezado a ganar protagonismo. Esa cifra continúa siendo una proyección, no un resultado definitivo, y la película todavía tiene por delante su recorrido internacional. Pero el escenario es evidente y, al mismo tiempo, realmente preocupante para Warner Bros. Necesita que Digger encuentre rápidamente a su público.
