Shuhei Yoshida explica por qué Sony cerró Japan Studio: sus juegos no ayudaban a vender consolas
El cierre de Japan Studio en 2021 fue una de las decisiones más polémicas de Sony en los últimos años. Más de cinco años después, Shuhei Yoshida, antiguo presidente de Worldwide Studios y uno de los veteranos más conocidos de PlayStation, ha explicado que la compañía buscaba juegos capaces de impulsar las ventas de sus consolas, como God of War o Uncharted.
Durante una conferencia celebrada el 22 de julio en el Computer Entertainment Developers Conference, Yoshida reconoció que todavía hay jugadores de todo el mundo que le preguntan cómo Sony pudo cerrar un equipo responsable de obras tan recordadas como Ape Escape, ICO, Shadow of the Colossus, Gravity Rush o The Last Guardian. El propio exdirectivo admite que en aquel momento compartía esa incredulidad.
Sony se estaba centrando en las grandes producciones AAA
Según Yoshida, Japan Studio continuaba proponiendo numerosos proyectos creativos, pero normalmente se trataba de juegos de escala media. Este tipo de producciones, que el ejecutivo define como títulos AA, encajaban especialmente bien en una plataforma como PS Vita, pero tenían más dificultades para encontrar su lugar a medida que Sony orientaba su estrategia hacia los grandes desarrollos AAA de PS4 y PS5.
"Como compañía, PlayStation quería impulsar las ventas de hardware con juegos como God of War y Uncharted, porque ese era el tipo de juego que tenía demanda", explicó Yoshida. Japan Studio tenía dificultades para aumentar la escala de sus proyectos y lanzar nuevas sagas para consola que pudieran responder a estas expectativas comerciales.
Sony anunció oficialmente en 2021 que Japan Studio sería reorganizado alrededor de Team Asobi, el equipo responsable de Astro Bot. Sin embargo, la mayoría de sus trabajadores abandonaron la compañía o fueron despedidos, mientras que desarrolladores veteranos como Keiichiro Toyama, creador de Gravity Rush y Silent Hill, fundaron sus propios estudios.
Las palabras de Yoshida confirman que el cierre no se debió únicamente a la calidad de sus juegos, sino a un cambio en las prioridades de Sony. Japan Studio estaba especializado en experiencias originales y producciones de menor escala, mientras PlayStation buscaba superproducciones capaces de convertirse en grandes acontecimientos y vender nuevas consolas.

















