Información del juego
Death Howl es un videojuego de rol táctico y construcción de mazos con alma de soulslike, desarrollado por Tenebris Studio y publicado por 11 bit studios. Lanzado en diciembre de 2025 para PC y posteriormente en PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch, propone un viaje oscuro por el mundo de los espíritus en el que cada combate por turnos es un rompecabezas letal y cada decisión al construir el mazo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Resumen
En Death Howl encarnas a Ro, una cazadora de una pequeña tribu que, devastada por la muerte de su hijo, decide desafiar las normas del mundo y seguir las voces que la llaman desde más allá para intentar traerlo de vuelta. Guiada por esos susurros, Ro cruza el umbral hacia un reino espiritual primigenio y melancólico, una tierra de mitos y lamentos donde se enfrentará a espíritus atormentados, criaturas ancestrales y poderes que no comprenden el concepto de piedad. La historia teje un relato atmosférico de duelo, sanación y resiliencia, en el que cada nueva región y cada encuentro revelan fragmentos de la cultura chamánica de Ro y de la naturaleza del propio mundo de los muertos.
La base jugable es una combinación de combate táctico por turnos en cuadrícula isométrica y deckbuilding profundo. Cada batalla se desarrolla en arenas donde el posicionamiento importa tanto como las cartas: en tu turno robas mano y dispones de una reserva de “mana” que sirve a la vez para jugar cartas y para mover a Ro por el tablero, obligándote a elegir entre golpear o reposicionarte para evitar ataques devastadores. El mazo —más de 160 cartas distintas— te permite construir arquetipos centrados en veneno, fuerza bruta, sigilo, defensa, control del espacio y otras sinergias, siempre con el condicionante de que movimiento y acciones comparten el mismo recurso.
Un rasgo clave de Death Howl es el uso de los tótems chamánicos y las “death howls” (aullidos de muerte), una especie de alma/currency que obtienes al derrotar enemigos. Los tótems actúan como potentes modificadores pasivos o activos en combate, añadiendo efectos de apoyo, control o daño adicional, mientras que los aullidos se emplean para crear y mejorar cartas y desbloquear pasivas en árboles de progresión divididos por regiones, cuyos efectos sólo se aplican en la zona espiritual correspondiente. Si mueres, pierdes tus preciados aullidos en el campo de batalla y debes arriesgarte a recuperarlos dentro de un límite de turnos; si un enemigo los recoge antes, obtiene una mejora, endureciendo aún más el encuentro, en una mecánica muy afín al espíritu soulslike.
La estructura del juego se organiza en varias regiones interconectadas del mundo espiritual, cada una con su propio conjunto de enemigos, cartas y árboles de progresión. Explorar estas zonas implica afrontar cadenas de combates cada vez más duros, con curación muy limitada y puntos de salvamento repartidos con tiento, lo que genera una sensación constante de riesgo. El diseño busca que la derrota sea una forma de aprendizaje: los enemigos tienen patrones y habilidades muy traicioneras que al principio resultan opacos, pero que se pueden contrarrestar si se lee bien el tablero y se ajusta el mazo en consecuencia.
En lo audiovisual, Death Howl destaca por un pixel art minimalista pero expresivo, inspirado en los ordenadores de los años 80, con animaciones sencillas pero cargadas de carácter y un uso magistral del color para diferenciar regiones y estados. La música y el diseño sonoro aportan una atmósfera densa y ritual, con percusiones, susurros y lamentos que refuerzan la sensación de estar caminando por un purgatorio ancestral más que por un simple mapa de videjuego.
En cuanto a la recepción crítica, Death Howl ha sido muy bien recibido por prensa y comunidad, que lo describen como un “matrimonio doloroso pero gratificante entre deckbuilder y soulslike”. Se alaba su desafío exigente pero justo, la profundidad del sistema de cartas, el uso inteligente del posicionamiento y la forma en que la narrativa de duelo se integra con la dureza del diseño. Entre las críticas más repetidas se mencionan el alto grado de grind necesario para optimizar builds y la dureza de su curva de aprendizaje, pero para los amantes de los juegos tácticos duros y experimentales se está consolidando como uno de los títulos de referencia del subgénero.






































































