Ni Garfield, ni Mafalda, ni siquiera Dilbert por el que también tengo debilidad. Calvin y Hobbes son las mejores tiras cómicas que ha pasado por mis manos.
Aquí va mi pequeño tributo.
"Una de las mejores y más atípicas tiras de prensa de la historia del cómic (...) Watterson había dado de lleno en el clavo, produciendo un tebeo para adultos con el que los niños se podían identificar plenamente. Sí, para adultos, porque en Calvin y Hobbes lo más habitual es que los diálogos contengan, más allá del chiste, una reflexión aguda e incluso una carga crítica notable. Calvin y Hobbes se caracteriza por un completo conocimiento del carácter infantil (transmitiendo al lector el gozo sublime de la gamberrada y la fantasía a través de los ojos del pequeño protagonista) así como por un nivel artístico realmente espectacular. Además, es una de esas escasísimas series capaz de unir los criterios no sólo de toda la familia sino de todos los lectores que sean lo suficientemente inteligentes como para acercarse a ella. Imprescindible."

"Cada imagen de Watterson es una obra de arte, una viñeta perfecta en la que nada sobra y nada falta, un estupendo magisterio para los que empiezan y para los veteranos (hasta Schultz [creador de Snoopy y Carlitos] lo ha reconocido) de cómo debe hacerse una tira cómica, tanto en lo que concierne al discurso humorístico como en lo relativo a la creación gráfica de personajes."