Como podréis observar, he decidido cambiar la cabecera, pero no es algo definitivo (además, tengo que toquetear los colores). Si no os gusta, pues nada, volvemos al punto de partida.
Yo estaba encariñado con la anterior, pero de vez en cuando hay que probar cosas nuevas. Un día de estos, haré una proeza y comeré un donut japonés de esos.