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Resultados para etiqueta "literatura"
Publicado: 18:20 11/09/2012 · Etiquetas: dolor, king, laraga, libro, literatura, marcha, muerte, novela, recomendacion, stephen, sufrimiento · Categorías:
Antes de que nadie lo diga... sí, ya sé que casi todas las entradas sobre libros que he hecho hasta ahora en el blog son de Stephen King... pero es todo una grandísima casualidad. Este verano, además de los ya reseñados It y Todo oscuro, sin estrellas también he leído El pacto de Holcroft, Legado, El arte de la guerra y un par de librillos menores cuyos títulos no merece la pena nombrar, mas ninguno me ha motivado a escribir. Quizás algún día les dedique una entradilla, pero cuando los terminé no sentí la necesidad irrefrenable de venir al blog y poner cuanto me cruza la mente como sí me ha pasado con los de este autor. Podría decir que es fruto de la casualidad, de mis cambios de humor o del tiempo pero mentiría, pues en el fondo sé que el motivo de que lea tan a menudo a este tío es su grandísima calidad... y la originalidad que impregnan sus relatos siempre. Dejadme poneros en situación. Cada año, los varones de entre 16 y 18 años tienen la oportunidad de participar en el concurso televisivo más visto del país. Rellenan un formulario, pasan unas pruebas físicas que solo uno de cada cincuenta son capaces de realizar y listo, están dentro. ¿Que en qué consiste este concurso? En una marcha de duración indefinida, en la cual participan hasta 100 jóvenes simultaneamente. ¿El premio para el ganador? Fama, fortuna y que se le cumpla cualquier deseo. ¿El del perdedor? La muerte.Secreto: (Pincha para leerlo) Así es. La larga marcha (así se llama el programa) es una prueba extenuante donde solo sobrevivirá uno. Las reglas son sencillas: los marchadores salen el uno de mayo a las 9 de la mañana y deben mantener siempre una velocidad igual o superior a los 6,5 Km/h. Si bajan de esa velocidad recibirán un aviso; pasados treinta segundos, otro; tras el tercer aviso no habrá un cuarto, pues treinta segundos después le darán el pasaporte al otro barrio en forma de balazo en la cabeza. Suena horrible, ¿verdad? Pero tranquilos, los marchadores, en caso de no bajar de esa velocidad durante una hora pierden verán sus avisos reseteados... aunque no es lo mismo mantener esa velocidad tras cuatro km que tras dos días caminando sin parar, pues ni si quiera pueden detenerse a dormir ni defecar, siendo La larga marcha una de las competiciones más duras y perversas jamás ideadas por el hombre. Para los agudos de vista: sí, debajo de King pone "Richard Bachman". Esto es debido a que originalmente King la publicó bajo ese pseudónimo. ¿La razón? En el prólogo escrito por él de la edicón española. Recalco lo dicho en el primer párrafo referente a la originalidad, pues a muchos la historia os puede sonar al famosísimo "Los juegos del hambre". Este fue el primer libro de Stephen King, escrito años antes de que publicasen su primera novela (Carrey), así que cualquier parecido con "Los juegos" son por plagio de los segundos a esta obra (con mediación de Battle royale entre ambos, para qué negarlo). Eso sí, hay otra cosa que debo matizar en relación a esto: es el primer libro de Stephen King, así que no podemos esperarnos al mejor King aquí. La larga marcha la escribió un universitario en primero de carrera, así que es normal que no sea su mejor obra; pese a ello, podemos encontrarnos varias de sus señas de identidad en esta obra como el gran trabajo en la psique de los personajes... y el síndrome de los finales King. No son realmente horribles pero sí que no están a la altura del conjunto, ya sea por lo raro de los mismos o por dejar cabos sueltos de la manera más tonta. La verdad, que se dé en este libro me parece alucinante...los que lo hayan leído me entenderán, pues el final se va a la porra en tan solo 3 párrafos. Una lástima. Aún así, solo un idiota dejaría pasar este libro por ello, pues sus más de 300 páginas restantes se encargan de hacer que merezca la pena su lectura pese a ese cénit poco resuelto. Como ya dije, tiene unos personajes muy bien trabajados... lo cual es una auténtica tortura para nosotros los lectores, pues sabemos en todo momento que como mínimo 99 personajes morirán, y obviamente no es lo mismo que maten a un secundario del montón que a un tío con el que llevas sufriendo páginas y páginas. Lo admito: por momentos no creí que podría terminarlo, pues los niveles de empatía alcanzados con McVries, Scramm, y qué coño, incluso Stebbins, son muy altos, teniendo auténtico miedo de que en la siguiente carilla alguno de ellos reciba el tan temido pasaporte... Y sin que lo reciban también lo pasaremos mal. Los caminantes pasan días sin dormir ni descansar, así que toda clase de peligros les acecharán durante el mismo: enfermedades, hemorragias internas, locura, exceso de presión, intentos de fuga... todo ello hace que la intensidad alcanzada en los compases finales (momento en que los camiantes que quedan están más cerca de la tumba que de nuestro mundo) es simplemente increíble, haciéndome sufrir por los personajes como no me pasaba desde Madoka o La torre oscura IV. El libro carece de adaptaciones al cine o la televisión, mas en La banda del patio nos encontraremos un capitulo que homenajea este libro. Para los curiosos, el título del mismo es El torneo de párvulos (a menos claro está que me equivoque, pues ya hace años desde que lo vi). En definitiva, La larga marcha no es el mejor libro de King y tampoco tengo pensado volvérmelo a leer en años por lo sufrida que se me ha hecho su lectura, mas sus virtudes e innovaciones son tantas que ningún lector debería perdérsela, dado que le brindará una historia que tardará en olvidar... además de plantearnos un debate realmente interesante: ¿Arriesgarías tu vida 99 contra uno a cambio de lo que más deseas en este mundo? Publicado originalmente en blogger
Publicado: 22:12 12/08/2012 · Etiquetas: 1922, articulo, buen matrimonio, camionero grande, critica, extension justa, king, libro, literatura, opinion, relatos, sin estrellas, stephen, todo oscuro · Categorías:
Hoy toca reseñar una de las más recientes obras de Stephen King, la cual fue publicada en el año 2010 y está compuesta por cuatro relatos: 1922, Camionero grande, Una extensión justa y Un buen matrimonio. La verdad, pese a tener algunos de sus libros entre mis favoritos nunca había leído uno de sus libros de relatos. Así, no sabía cómo afrontar su lectura. ¿Vería la reducción del tamaño de sus historias modificada su calidad? ¿Le cogería menos cariño a los personajes por sus cortas apariciones? ¿Merecería la pena o sería tan solo un sacacuartos que vendería por el nombre del autor?Secreto: (Pincha para leerlo) 1922 El primero de los relatos nos transporta al año que da título al mismo, estando escrito en clave de confesión. Así, Wilfred Leland James nos narrará cómo fue para él ese aciago año, durante el cual mató, con ayuda de su hijo, a su esposa Arlette, persona que pensaba vender el terreno que acababa de heredar y marcharse a la ciudad con lo que esperaba ganar. Para ser sinceros no me terminó de enamorar tanto como algunas de las otras obras de este señor, mas sería estúpido por mi parte decir que es un mal relato. Personalmente preferí su principio al final, el cual no es malo pero no me terminó de convencer. Aún así, la idea base (confesión donde relata como mata y esconde el cadáver de su mujer y la locura posterior al crimen) me pareció muy original y disfruté bastante con su lectura. Camionero grande La pequeña sorpresa de este libro. En "Camionero grande" Tess, una escritora de novelas, es violada y dada por muerta al volver de una charla literaria. Totalmente ultrajada, decide emplear todas los recursos a su disposición para encontrar a su asaltante y vengarse del mismo de la manera más brutal posible. Lo que más me gustó del mismo fue el cambio de Tess. Ver cómo va evolucionando desde la escritora inocente a la mujer obsesionada con su venganza pero que aún así es incapaz de perder toda su humanidad es algo que realmente me agradó. Para mí, de lo mejorcito que nos encontraremos entre estas páginas. Portada americanaUna extensión justa Y si "Camionero grande" era de lo mejorcito del libro aquí tenemos de lo peorcito. Ojo, no es un mal relato, pero a partir de la mitad del mismo el tono del relato comenzó a desagradarme. Veréis, en él Harry Streeter hace un pacto con el diablo: a él le quitará el cáncer mortal que posee... pero a cambio ese ser superior destrozará la vida de la persona que Harry escoja. La primera parte del mismo (la anterior al pacto) me gustó mucho, pero el cambio de registro a partir de ese momento a una narración más impersonal no terminó de convencerme. Demasiado frío todo, era como leer una lista de la compra que enumeraba las putadas recibidas por el otro. Un buen matrimonio Para terminar, tenemos aquí la razón de que "Camionero grande" sea solo la pequeña sorpresa del libro, pues es en "Un buen matrimonio" donde está el sorpresón. Aquí tenemos una historia bastante atípica, en la cual Darcy Anderson encuentra una caja en el garaje cuyo contenido hace temblar los más de 20 años de su matrimonio. Quizás así no parezca muy emocionante, pero si digo que esa caja posee SPOILERS pruebas que relacionan a su marido con el asesino en serie más buscado de USA SPOILER la cosa cambia a mejor, ¿eh? Así es: dilemas morales por doquier y la pregunta encubierta de "¿Puedes realmente conocer a una persona?" es lo que pueblan este relato, el cual posee un final realmente satisfactorio. Todo oscuro, sin estrellas no es ni de lejos el mejor libro de Stephen King, pues sus novelas largas le dan mil patadas en la boca al mismo. Aún así, es una lectura muy satisfactoria que nos demuestra que este hombre sabe manejarse tanto en libros pequeños como en tochos superiores a las mil páginas. Eso sí, los más de 20€ que piden por él hoy en día se me antojan excesivos. Publicado originalmente en blogger
Estoy seguro que más de uno se sorprende al leer esto, pero así es. Tras más de 7 años echando pestes de la obra de este autor, me he vuelto a leer el primero de todos los libros que leí de él: Cartas de inverno. Este hecho insólito (pues el resto de libros que en su momento me gustaron tan poco o menos que el aquí mentado como pueden ser La colmena o Madame Bovary jamás los volveré a leer) se debió a dos factores: el querer comprobar si ahora tengo una visión literaria diferente a la que poseía antaño y darle una oportunidad a mi novia, pues ella tiene la obra de este señor en un pedestal. Ante todo, decir que hoy en día no lo considero el "autor impresionante" que cree mi novia que es; simplemente hago esto para demostrar que me equivoqué juzgando tan duramente Cartas de inverno. Del resto de su obra literaria solamente salvo uno (Contos por palabras), pues en general sus libros de relatos me parecen soporíferos, alcanzando en O único que queda é o amor unas cotas de coñacismo impresionantes (y este me vi obligado a releerlo para el instituto hace apenas un año, así que mi opinión inicial se mantiene para él). Pero no es de ese libro del que hablaré hoy. Hoy quería concentrar esto en Cartas, pues creo que es el libro que más veces he vilipendiado a lo largo de los años y ahora me doy cuenta de que me he pasado. La verdad, argumentos para quejarme no me faltaban, pues razones para quejarse hay, pero no fui del todo justo en su valoración. Secreto: (Pincha para leerlo) +Apenas posee personajes, siendo la mayoría puro relleno y siendo nombrado tan solo una o dos veces a lo largo de la misma. Esto a priori podría no ser un problema si se profundizara más en la psique de los dos que llevan el peso del argumento (Javier y Adrian) pero tampoco es el caso. Esto en gran medida se da por el sistema de narración del libro, pues se nos presenta como un conjunto de cartas enviadas de Adrián a Javier a lo largo de todo el invierno contándonos los extraños acontecimiento que suceden en la casa en la que el primero se acaba de trasladar. Comprendo que para ser creíble que se trata de una carta no se va a poner con descripciones detalladas de la psique del personaje, pero creo que algún interludio desde otro punto de vista podría subsanar este problema a pesar de cortar el ritmo de la acción. Sé que es difícil, pero tanto Stephen King como Naoki Urasawa son especialistas en los cambios de ritmo (It y Monster así lo atestiguan) y en ningún momento da la sensación de que las pausas sean a peor.
+Es un libro juvenil, algo que en su momento no supe apreciar. Seamos realistas, nadie con dos dedos de frente emplea el mismo rasero cuando se trata de un libro dirigido a niños que cuando lee algo orientado a adultos. El problema radica en que yo, cuando tenía 12 años, malamente tenía dedo y medio de frente. Así sucedió algo que estropeó irremediablemente mi lectura: acababa de empezar a leer libros de adultos. De ese modo, el paso de Sidney Sheldon o Tolkien a la obra juvenil de Agustín me sentó como una patada en el culo. Con esto no pretendo excusar sus defectos ni decir que las obras para jóvenes deban ser simples (Harry Potter es para niños y posee una progresión mental de los personajes que ya querrían para si muchos libros de adultos) pero admito la posibilidad de que en su momento juzgase a este libro como a uno de los citados autores en lugar de usar una óptica más adecuada.
+Me avergüenza pero lo admito: el libro me dio miedo. Esto sucedió sobre todo por una serie de casualidades, pues comparto nombre con uno de los protagonistas del libro y justo ese año me mudé a una casa bastante parecida a la de la obra, lo cual, sumado a que siempre fui un niño bastante miedoso, provocaría esa emoción. Hoy por hoy he perdido el miedo a la literatura, pues lo único que realmente se me resiste son los videojuegos de terror, siendo ese género literario uno de los que con más entretenimiento consumo, pero en aquel entonces no era así. De este modo, interpreté de una forma totalmente errónea el final del mismo. Para no caer en destripes del argumento, diré que el libro termina de una forma un tanto abierta empleando una técnica que hoy por hoy conozco bien: la omisión, dejar el auténtico causante sin explicar ni describir para que nuestra mente haga el resto del trabajo. Con los años he aprendido a utilizar esta técnica y a apreciarla por su gran poder literario (en gran medida gracias a It, libro mencionado hace nada), pero en aquel entonces jamás me había topado con un final tan abierto, así que mi primera conclusión fue "este tío se ha tocado los cojones en lugar de trabajarse una auténtica resolución". Tras una segunda lectura me doy cuenta de que sí, es un final quizás demasiado abierto, pero esto no lo tiene porqué ser necesariamente malo, pues como intentaré tratar en una futura entrada la omisión es una técnica sublime para el terror.
No me enrollo más: estos fueron los argumentos que he utilizado durante tantos años para denostar este libro. La verdad, si alguien me hubiese dicho que sería yo mismo el que los desmontaría uno a uno no le creería, pero si algo está claro en esta vida es que todo está sujeto a cambios y que lo que hoy es blanco mañana puede parecernos negro.
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