El anuncio de Tom Clancy's Rainbow Six Tactics en el Opening Night Live parece haber pasado desapercibido, pero tras ver el desarrollo de una misión en Gamescom de la mano de sus desarrolladores os podemos decir que hay elementos muy interesantes en este juego de estrategia por turnos para un jugador a lo X-COM. Su ejecución encaja a la perfección con la premisa de la saga y tiene varias ideas con gancho, sobre todo por una mecánica, Demolición, de la que os hablaremos más adelante.
Los creativos de Ubisoft París (quienes tienen experiencia con otra serie de Tom Clancy, Ghost Recon, y más importante para el tipo de juego que nos ocupa, con Mario + Rabbids) nos contaron que Tactics nace de la intención de producir un título que conectara todas las eras de Rainbow Six. De sus diferentes representaciones sacaron un denominador común: lo táctico. La premisa nos lleva a realizar operaciones de distinto tipo a lo largo de todo el mundo en localizaciones variadas, todas ellas diseñadas concienzudamente a mano: prisiones, calles de ciudades, aeropuertos y plataformas petroleras, entre otras.
La narrativa será importante, con bastantes escenas cinematográficas y un personaje principal, Paul Bishop, que vuelve de su retiro tras los acontecimientos de los Rainbow Six Vegas. La trama se encaja con la época actual de la saga, los hechos narrados entre las temporadas 10 y 11 de Rainbow Six Siege. Podría parecer que el FPS táctico y un X-COM no tienen mucho que ver, pero los desarrolladores nos desvelaron que los jugadores de Siege que han participado en las pruebas cerradas están encantados y dominan el juego tanto o más que los experimentados en el género gracias a que se basa en lo mismos Operadores del free to play: conocen sus fortalezas, debilidades y artilugios, lo que les vale tanto para encarnarlos en primera persona como para desplegarlos en vista isométrica.
No son soldados desechables, sino Operadores con personalidad jugable
Hay tres elementos de Rainbow Six Tactics que destacan respecto a sus coetáneos del género. El primero son, precisamente, los Operadores. El grupo de cuatro integrantes que llevamos a cada misión no son soldados anónimos desechables, sino los mismos personajes de Siege. Habrá 15 en el lanzamiento, escogidos con dos criterios: la variedad y las sinergias entre ellos, y su popularidad entre los jugadores del shooter.

La identidad jugable de cada uno de ellos está definida. En la misión que vimos, el soldado de asalto se parapetaba para disparar ráfagas de balas con las que distraer a los enemigos. Mientras, un Operador con escopeta se volvía invisible y flanqueaba a los rivales. Desde una posición segura, el francotirador era capaz de llevarse a dos enemigos colocados en línea con una sola bala. Para protegerlo del sniper contrario, un fortachón se plantaba en la línea de visión y golpeaba el suelo con su escudo atrayendo la atención de los rivales cercanos; como veis, la ambientación militar realista tiene toques futuristas y fantásticos.
Los Operadores se diferencian mucho entre sí, pero además el personaje tanque de un jugador puede ser muy diferente al de otro, porque existe un árbol de habilidades propio de cada operador —conviene aclarar que, al contrario que en Siege, no están separados en ataque y defensa—. De la situación narrada en el párrafo anterior quizá os haya llamado la atención esa bala de francotirador que se llevó por delante a dos enemigos. Eso es posible porque aquí, al disparar o al desplegar ciertos poderes, no se apunta a un enemigo concreto y tampoco aparece un porcentaje de acierto, sino que apuntamos con un cono, por lo que las ráfagas de balas pueden afectar a varios, un punto a tener en cuenta en la estrategia. Además, es realista: los enemigos caen rápido, pero nuestras unidades, si somos descuidados, también. Con todo, no es necesario matar a todos los enemigos: si tienen la salud lo suficientemente baja se les puede arrestar.

Misiones imprevisibles con escenarios destructibles
Tanto las habilidades de los operadores, que consumen puntos tácticos, como los proyectiles y las granadas destruyen las coberturas, los muros y otros elementos de los escenarios, una mecánica icónica de Siege que en Tactics tiene tanta o más importancia estratégica. Esa idea contribuye a la sensación que nos dejó la partida que vemos: que el desarrollo de las misiones es imprevisible y hay que adaptarse sobre la marcha, pues se deben tener en cuenta variables que no podemos controlar. De hecho, eso se ve desde el mismo principio de las misiones. En esta, ambientada en Lagos, Nigeria, se debía recuperar una inteligencia importante. Para comenzar se podía empezar por distintos accesos que conllevarían que los distintos escenarios de combate cambiaran de orden y, por tanto, la misión siguiera un camino distinto.

Después, ante las naves industriales y otros espacios presumiblemente cargados de enemigos, no era lo mismo entrar por sorpresa, con el riesgo de llevarnos nosotros la sorpresa, o usar el dron que llevan todos los Operadores para rastrear el escenario, lo que también podría jugar en nuestra contra si es detectado por los enemigos, que se pondrían en posición defensiva ante nuestro inminente ataque. Más allá de las opciones, el transcurso de las más de 50 misiones también jugará con las expectativas; en esta, resulta que la inteligencia no estaba en un archivador o en un pendrive, sino que era un tipo encerrado, por lo que se convirtió repentinamente en una misión de escolta.
Las Demoliciones: coreografías tácticas
Junto al sistema de Operadores y lo comentado sobre las misiones, la tercera clave, y la mayor seña de identidad del título respecto a otros del género, es el sistema Demolición. Con él, se trata de replicar esa sensación satisfactoria y épica de cuando un asalto coordinado de Rainbow Six Siege sale tal y como se planificó con el resto de los jugadores. Siempre y cuando no se esté en combate, se puede activar Demolición y congelar el tiempo. Ahí puedes decidir los movimientos de tus unidades, las habilidades utilizadas, a quién y con qué disparar, volar por los aires un muro y que, por ejemplo, mientras tres de tus operadores entran por la grieta, otro se cuele por una puerta trasera. Una vez todo planificado, se pulsa play y todo se ejecuta simultáneamente, en el orden establecido, en una coreografía que se muestra con una cámara cinematográfica, desde distintos puntos de vista. Es un espectáculo, pero también un sistema con chicha estratégica.

Hay otros sistemas interesantes, como los Orders Points. Conforme resuelves situaciones, ganas puntos con los que comprar Directivas para esa misión: conceden diferentes ventajas poderosas, pero como los enemigos también consiguen directivas con el tiempo, conviene no demorarse en la ejecución de la misión. Asimismo, no todo será atacar bases, rescatar rehenes, desactivar bombas o recuperar inteligencia: sin entrar en detalles, Ubisoft París promete que habrá misiones que alteran la jugabilidad de maneras poco habituales en un juego de estrategia táctico.
No faltará un Cuartel General que explorar en tercera persona. Se podrá ampliar para conseguir o mejorar numerosas cosas, como desbloquear nuevos tipos de granadas y reducir el tiempo que tardan los Operadores en recuperarse tras caer en el campo de batalla. Además, promete ser un juego grande. Junto a las más de 50 misiones que desarrollan la historia lineal, hay encargos secundarios, que cuentan tramas paralelas marcadas por las acciones del jugador, por su inacción, pues a veces nos obligarán a elegir entre una tarea y no poder realizar otra.

Saldrá en 2027 para PC, PS5 y XBOX Series
Todo esto, junto a la promesa de que no habrá micropagos de ningún tipo, hacen atisbar que será un exponente interesante en un género que parece que está en su mejor momento a pesar de que llevamos mucho sin saber del rey X-COM. No hace tanto del último Mario + Rabbids, Star Wars: Zero Company ha salido genial, Worms vuelve el año que viene con un formato similar y todavía queda el sorprendente buen regusto de aquel Marvel’s Midnight Suns. A todos ellos habrá que sumar en 2027 a Rainbow Six Tactics, que llegará a PC, PS5 y XBOX Series.
Hemos realizado estas impresiones tras asistir a una presentación en Gamescom.






















