Echo Generation fue un juego de rol con combates por turnos estrenado originalmente en 2021 que, a pesar de su interesante premisa al más puro estilo Stranger Things y su acertada estética vóxel, no terminó de enamorarnos. Sin embargo, Cococucumber ya tiene en marcha una secuela que llegará a las tiendas este mismo año, un título que nos contará una nueva historia que conectará de algún modo con la de su predecesor (el estudio no ha querido aclarar si será secuela, precuela o ambas cosas a la vez) y que traerá consigo importantes novedades, algunas de las cuáles ya hemos podido probar en Vandal gracias a la demo que se acaba de publicar en Steam.
Una huída desesperada
Esta versión de prueba nos pone en la piel de Sister M, una niña con poderes psíquicos que intenta escapar de un laboratorio secreto durante finales de los años 80, algo que nuestros captores intentarán evitar por todos los medios posibles.
De este modo, deberemos abrirnos paso liquidando todo lo que se vaya interponiendo en nuestro camino con unas batallas por turnos que han sido completamente renovadas.
Tanto es así que ahora el sistema de combate se basa en el uso de cartas y construcción de mazos en vez de en en comandos tradicionales, por lo que la clave reside en dar con las mejores sinergias posibles para aumentar nuestro daño y castigar a los rivales con toda clase de efectos de estado acumulativos que posteriormente podemos explotar.
Por supuesto, esto implica que hay cierto componente de suerte, ya que es perfectamente posible que nos las veamos en una situación en la que necesitemos una carta para curarnos y no nos salga al robar del mazo durante nuestro turno, aunque el límite de cartas de la baraja es tan limitado que resulta más o menos sencillo gestionar nuestras acciones para cubrirnos las espaldas y desarrollar estrategias preventivas.
Para darle algo más de interés, los enemigos más poderosos cuentan con una barrera que solo podemos destruir utilizando cartas que tengan los iconos que nos indiquen, aportando así una capa extra de profundidad a los enfrentamientos que nos obliga a replantear nuestras tácticas.
En líneas generales, este nuevo sistema de combate nos parece una mejora respecto al de su predecesor, ya que es más dinámico y estratégico y favorece que tengamos que tomar más decisiones durante nuestros turnos para crear combos y liquidar a nuestros adversarios de la forma más eficiente posible.
Lamentablemente, esta demo no deja de ser un tutorial, por lo que el número de naipes a los que hemos tenido acceso es un tanto limitado y solo hemos podido controlar a un único personaje, impidiendo así que podamos valorarlo adecuadamente, ya que solo hemos podido ver una pequeña parte de lo que nos propondrá en la versión final. De hecho, existe un árbol de habilidades en el que podemos invertir los puntos que obtenemos al subir de nivel y en él hemos visto que más adelante podemos usar un mayor número de cartas en cada turno, por lo que es de esperar que la complejidad de los combos que podemos poner en práctica aumente considerablemente en la versión final.
Lo que no nos ha convencido tanto es todo lo que rodea a los combates como tal (los cuáles, por cierto, suelen consistir en una sucesión de varias oleadas consecutivas), ya que los escenarios que hemos recorrido tienen un diseño muy plano y las cartas y recursos que podemos encontrar en ellos están muy a la vista.
A esto tampoco ayuda demasiado que nos hayamos encontrado un par de tareas opcionales totalmente anodinas en las que nos han pedido sin apenas justificación alguna cosas tan burdas como traerle a un personaje un café que tiene justo al lado o que alguien nos pida que le transmitamos un mensaje a otra persona que está en la misma habitación a unos pocos metros de distancia, lo que nos ha preocupado de cara a lo que podemos encontrarnos en la versión final si el estudio decide seguir con esta tónica.
Por desgracia, la historia y su narrativa también nos han dejado muy, muy fríos. Pese a lo mucho que nos gusta la ambientación y ese rollito tan Stranger Things del que hace gala, lo cierto es que no podemos obviar que la forma en la que están escritos lo diálogos es muy, muy pobre, por no hablar de situaciones tan absurdas y poco creíbles como que nos estemos paseando por un laboratorio de alta tecnología haciendo explotar las cabezas de los soldados que mandan a por nosotros y que muchos empleados nos hablen con total normalidad, casi como si estuviésemos de visita en una excursión escolar.
Lo que sí que funciona realmente bien es su apartado audiovisual. Cococucumber ya ha demostrado en el pasado que domina la estética vóxel y este juego es, sin duda, su mejor trabajo hasta la fecha, algo potenciado por unos diseños más oscuros y una atmósfera más opresiva que le sienta de fábula. Las animaciones también están logradas y la puesta en escena es buena, resultando en una obra muy atractiva para la vista, siempre y cuando nos guste este estilo visual tan particular, claro. De igual modo, la banda sonora nos ha gustado bastante, cuyos temas se caracterizan por el fantástico uso que hacen de los sintetizadores para crear una atmósfera misteriosa e intrigante.
Una interesante secuela que todavía tiene mucho que demostrar
Con una demo de apenas 40 minutos es muy difícil valorar esta secuela, pero al menos parece que es un título al que podría merecer la pena seguirle la pista. Su ambientación es genial, a nivel audiovisual es muy atractivo y el nuevo sistema de combate, a priori, nos parece una mejora sustancial respecto a lo que vimos en la entrega original, aunque aspectos como la narrativa, el diseño de niveles o las tareas secundarias nos han hecho torcer el morro. ¿Conseguirá la versión final hacernos cambiar de opinión y dejarnos con un título realmente memorable?
Hemos escrito estas impresiones tras jugar a la demo en Steam con un código de descarga que nos ha facilitado ICO Partners.























