Hemos jugado una breve e intensa demo de Alien Isolation 2 que nos ha recordado cuánto echamos de menos al xenomorfo. Creative Assembly, hasta entonces conocidos por sus juegos de estrategia, lanzaron hace ya 12 años un videojuego de terror y supervivencia cuya influencia en el género es palpable. Lo que hemos probado en Gamescom es una reafirmación de que Alien Isolation se merecía volver, con suerte solucionando algunos de sus puntos negros, y que esta secuela no tiene intención de cambiar demasiado las cosas. Interpretamos esta demo más como un punto de partida desde el que los fans de Alien y del survival horror imaginemos cuánto miedo y angustia vamos a pasar en el futuro.
Como sucederá durante todo el juego, la prueba nos ponía en los ojos de Blake. De la conversación con los dos hombres que la acompañan en el todoterreno sacamos que es su nueva jefa, quien acaba de llegar a la base Weyland-Yutani de la Estación Kurosaki. Una charla que ya en esta versión prealfa del juego sucede con voces parcialmente en español con unas interpretaciones de mucha calidad, sobre todo en el caso de la nueva protagonista.
El coto de caza del xenomorfo se hace más grande
La base Weyland-Yutani está situada en un planeta accidentado, inhóspito, frío y oscuro donde las tormentas copiosas y las inundaciones son tan habituales como peligrosas. En medio de una, Blake y compañía tienen que parar el vehículo. Aprovechamos la pausa para explorar un poco. Tras arrastrarnos bajo troncos ardientes y mientras la intensa lluvia nos empapa, sintiendo las gotas en el DualSense, damos con un lugar conocido para quienes jugaran al primer juego, un módulo de laboratorio de alguna nave, al que por supuesto Blake querrá entrar en busca de supervivientes, algo que no agrada mucho a uno de de sus compañeros, cuyos destinos se ven venir a la legua.

Pero antes de adentrarnos ahí, lo realmente interesante es esa primera sección en el diezmado bosque. Lo prometedor es la posibilidad de que ese xenomorfo ya no nos persiga por los pasillos de una nave, por espacios en los que escondernos debajo de una mesa, sino que el ser vivo perfecto nos de caza por un entorno más abierto en el que estaremos más expuestos aunque haya cráteres, troncos partidos y cuevas en las que ocultarse. Un planeta en el que, además, el tiempo es inclemente. Es una posibilidad que abre muchas posibilidades e interrogantes en cuanto al diseño de niveles, las mecánicas y otras cuestiones por resolver.
Lo de siempre, con una nueva cara
Por supuesto que sabíamos lo que nos esperaba en el mencionado módulo, y aun así entramos ilusionados para encontrarnos lo mismo, pero más alucinante. Porque en el exterior el juego se ve increíble, sobre todo porque usa trucos efectistas y efectivos, como los filtros a la imagen, los desenfoques y una iluminación muy cinematográfica. Pero en el interior la tecnología retrofuturista de Alien, los aparatos blancos y las palancas rojas, tienen un texturizado que por momentos se puede confundir con una fotografía.

Lo que hicimos en el interior no adelantaba nada nuevo respecto al juego original, y aun así disfrutamos recogiendo materiales para restaurar la electricidad y que anticipan la vuelta del sistema de fabricación; recordando que solo se puede guardar partida al interactuar con unos dispositivos que hay en ciertas salas, algo que lleva un tiempo que nos deja vendidos ante el peligro; utilizando otra vez una linterna cuya batería de recarga automática se gasta mucho más rápido de lo que a nuestro pulso le gustaría; y como no podía ser de otra manera, huyendo del monstruo.
Aunque el xenomorfo no fue lo que más nos asustó de una demo en la que no faltaban jumpscares, sí que es una entidad tan aterradora como en el juego original, pues seguimos sin tener manera alguna de lidiar con él, es incansable y al más leve error nos detectara; solo queda esconderse y huir sigilosamente. De hecho, da incluso más miedo, pero no por lo que hace la criatura, sino por lo que oímos por los auriculares y que, por tanto, predecimos que el alienígena también oye.

El diseño de sonido de esta secuela es aterradoramente fantástico. Nos acongojábamos cada vez que oíamos los pasos de la criatura, cuando encendíamos una bengala para lanzarla y distraerlo, al girar una pesada válvula para detener el fuego de un escape de gas, y especialmente mientras avanzábamos agazapados por los túneles medio inundados donde el chapoteo en el agua podía alertar al xenomorfo, atrayéndolo a un lugar angosto del que no teníamos escapatoria.
Saldrá próximamente para PC, Switch 2, PS5 y XBOX
Sabemos que Alien Isolation 2 pondrá en las manos de Blake herramientas de las que no disponía Amanda y que el miedo, junto al xenomorfo, se expandirá más allá de los espacios cerrados. Pero que nada de eso estuviera en esta demo es una declaración de intenciones: que con mejoras técnicas para adaptarlo a los nuevos tiempos, la fórmula de terror, supervivencia y sigilo del original sigue funcionando. Cuando llegue a PC, Switch 2, PS5 y XBOX Series no hace falta que reinvente la rueda, solo que la premisa se refresque con algunas mecánicas nuevas y que aborde los problemas del primer juego, como una duración excesiva para este tipo de experiencias.
Hemos realizado estas impresiones tras jugar una versión en desarrollo en Gamescom.
































