Análisis Pokémon Edición Rojo Fuego y Verde Hoja - Nostalgia, żpero a qué precio? (Switch 2, Switch)
Pokémon celebra en 2026 su trigésimo aniversario. Y lo ha comenzado de manera ejemplar. Pokémon Pokopia ha sido una sorpresa tan grata como inesperada. El anuncio de la décima generación, Pokémon Viento y Oleaje, ha dejado satisfechos a los más críticos con las últimas entregas. Pokémon Champions, que saldrá en abril, promete democratizar y popularizar el competitivo. Y el mismo día de la efeméride, se relanzaron en Switch los remakes de las primeras entregas de la saga, Pokémon Edición Rojo Fuego y Verde Hoja, dos de las ediciones más queridas por los aficionados más veteranos.
Un reestreno con tropiezos
Al volver a ponernos la gorra de entrenadores con esos juegos lanzados en 2004 para Game Boy Advance nos invadió una satisfactoria sensación de nostalgia. La icónica introducción en la que combaten Nidorino y Gengar nos puso los pelos de punta. Nos quedamos un rato mirando la pantalla de inicio con ese Venusaur que desde entonces se ha convertido en un fijo en nuestros equipos.
También escuchándola. Al aparecer en Pueblo Paleta, al recorrer la Ruta 2, al combatir mil Caterpie en el Bosque Verde y al derrotar a Brock en Ciudad Plateada, la música nos transportaba a momentos que habían quedado sepultados en nuestros recuerdos. No eran momentos necesariamente más fáciles. También hemos sentido la ausencia del Repartir Experiencia, con las incomodidades poco divertidas que ello supone, y se nos había olvidado lo que era quedarse sin pociones y sin Poké Ball.
Para los jugadores más noveles que quieran comprobar cómo era Pokémon hace dos décadas, el comienzo se les puede hacer cuesta arriba, pero si insisten descubrirán un juego con una sensación de aventura que a los juegos actuales les cuesta replicar. Habrá quienes se interesen por el relanzamiento de Rojo Fuego y Verde Hoja para rememorar las entregas clásicas, Rojo y Azul. Estos jugadores se encontrarán con un RPG más profundo y amplio que los juegos de Game Boy, con mejoras de comodidad (como correr) y un conjunto de islas con nuevas aventuras, mazmorras, combates, minijuegos, historias y Pokémon de la segunda generación (Oro, Plata y Cristal), entre ellos algunos legendarios.
Rojo Fuego y Verde Hoja son dos juegos enormes, en muchos sentidos, que da gusto recordar y que recomendamos encarecidamente a cualquier fan. Pero el relanzamiento ha tenido varios tropiezos. En primer lugar, que existiendo el catálogo de Game Boy Advance para los suscriptores de Nintendo Switch Online, este haya que pagarlo por separado. Y no a cualquier precio, sino a 20 euros. Y ojo, no por las dos ediciones, necesarias para completar la Pokédex, sino por cada una. Para más inri, por algún motivo que no alcanzamos a comprender y que genera una situación que provocará confusión y errores, la versión de cada juego en cada idioma es un producto diferente, así que cuidado con comprar Pokémon Feuerrote Edition o Pokémon Blattgrüne Edition.
Algún ańadido y varias ausencias
Parecería que no han tocado nada del código original para este relanzamiento, pero no es así, aunque es cierto que no hay cambios notables. Han corregido un error muy frustrante en las versiones originales: que los perros legendarios desaparecieran para siempre si utilizaban el movimiento Rugido al encontrarnos con ellos. También han ańadido dos objetos, obtenidos automáticamente al vencer al Alto Mando, que permiten atrapar a los legendarios Ho-Oh, Lugia y Deoxys, que pueden aparecer en versión variocolor (shiny), algo imposible en las entregas recientes de la saga. Esos objetos se podían conseguir originalmente solo en eventos presenciales o enviando los cartuchos originales a Nintendo.
Este último ańadido es importante porque próximamente estos juegos se podrán conectar con Pokémon HOME y enviar nuestros Pokémon a las ediciones más recientes e incluso al futuro Pokémon Champions —quizá por esto también han incorporado un filtro que impide poner nombres inapropiados a los Pokémon, pues pueden acabar en los juegos modernos a través de internet—. Pero igual que agradecemos esta conexión, lamentamos la falta de otra. Hablamos de la ausencia de multijugador en línea. Se ha conservado la Sala Unión y el multijugador en conexión local, pero nos habría encantado intercambiar y combatir, desde la distancia, con los mismos amigos con los que en su día dedicamos cientos de horas a estas entregas.
También se echa un falta un mínimo de tratamiento audiovisual a la obra original. En lo sonoro no hacía falta. De hecho, ya sea en los altavoces de Switch 2 o en nuestro televisor, le hemos sacado matices olvidados (o desapercibidos en su momento por el altavoz mono de GBA) a una banda sonora tan potente como sencilla. Pero en lo visual faltan opciones. El píxel, creado en su día para una pantalla de 2,9 pulgadas, luce bonito en Switch 2 e incluso en una tele de 55 pulgadas, pero se notan imperfecciones. Entre ellas, que los textos en la pantalla de menú de equipo se vean borrosos o que las letras a color sombreadas (como las de Poké Tele) sean ilegibles. No existen filtros que mitiguen esto, ni la posibilidad de reducir la pantalla al tamańo original, ni marcos para decorar las bandas negras laterales, ni muchas otras opciones que en otros relanzamientos similares se dan por hecho.
Conclusión
Por todo esto, la llegada de Pokémon Edición Rojo Fuego y Verde Hoja a Switch se percibe como una oportunidad perdida. Siguen siendo juegos excelentes y consiguen ofrecer una sensación de aventura que sus contrapartes modernas no siempre alcanzan, pero que salgan prácticamente a pelo, sin opciones online, fuera del catálogo de Nintendo Switch Online y sin edición física en Espańa y el resto de Occidente (cosa que sí ocurrió hace diez ańos con los relanzamientos de Oro, Plata y Cristal en 3DS), empańa el relanzamiento de estos videojuegos legendarios y la celebración del 30ş aniversario de Pokémon.
Hemos realizado este análisis gracias a un código facilitado por Nintendo.

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