Análisis Octopath Traveler 0: Una precuela que añade novedades y mantiene el buen estado de salud de la franquicia (PS5, Switch 2, Switch, PS4, Xbox Series X, PC)
A lo largo de los años, el género de los JRPG ha ido recibiendo nuevas propiedades intelectuales con las que se ha buscado enriquecer la variedad de historias y personajes de las que los aficionados al género podemos disfrutar. Octopath Traveler ha sido una de ellas, y tal vez una de las más destacadas, gracias a dos aspectos fundamentales: el uso de un magnífico estilo artístico conocido como HD-2D, que mezcla la tradición visual de la época de los 16 y 32 bits con técnicas modernas; y unas características propias en puntos esenciales como el argumento —centrado en narrar las vivencias de distintos personajes por separado para acabar entrelazándolas— y un sistema de combate tan entretenido como exigente.
Si la entrega original fue una grata sorpresa para los seguidores tanto de Square Enix como del JRPG, su secuela, Octopath Traveler II, se las ingenió para mejorar el concepto potenciando sus puntos fuertes a través de una trama más profunda y de un sistema de combate aún más adictivo si cabe. Entre el lanzamiento de una y otra entrega se produjo también la aparición de un título destinado exclusivamente para dispositivos móviles al que se bautizó como Octopath Traveler: Champions of the Continent. Este vio la luz en 2022 con gran aceptación (sobre todo en Japón) pese a dos aspectos que no terminaron de convencer a todo el mundo: sus componentes gacha y un concepto muy al estilo free-to-play con los que se diluía parte de la magia del original.
Para sorpresa de propios y extraños, la compañía japonesa anunció durante el Nintendo Direct: Partner Showcase del pasado julio que esta edición se reconvertiría en una nueva entrega con todas las de la ley, recibiendo el título de Octopath Traveler 0. Con DokiDoki Groove Works de nuevo en el rol de desarrolladores y Yasuhiro Kidera al frente del proyecto, las demos que hemos podido probar en los últimos meses (en la Gamescom, por ejemplo) ya daban buena cuenta de que las intenciones de sus creadores iban por buen camino. El objetivo no es otro que ofrecer una precuela que, empleando un sistema narrativo distinto al original y ampliando las mecánicas de juego, apuesta por reinventar una fórmula de eficacia probada. Es un movimiento un tanto arriesgado que, sin embargo, se entiende si tenemos en cuenta la calidad del título original en el que se basa.
Seguramente para muchos de los usuarios que ahora leen estas líneas, el concepto más llamativo de esta entrega sea el hecho de llegar a los países hispanohablantes sin traducción al español, algo que suele caer como un jarro de agua fría a los jugadores, especialmente si se tiene en cuenta que sus hermanos mayores sí lo hicieron. Juzgar este aspecto en su justa medida depende, como siempre, de cada jugador, aunque poca duda cabe de que para muchos será una barrera difícil de superar si no cuenta con los conocimientos necesarios. Pese a esto, sería una lástima desestimar lo que este Octopath Traveler 0 ofrece solo por el hecho de no llegar traducido. Y lo que ofrece, como veremos a continuación, vale bastante la pena.
Un estilo audiovisual inconfundible
Square Enix parece haber encontrado un estilo capaz de recordar los tiempos dorados del género, que para muchos radica en la época de los 16 y 32 bits, al mismo tiempo que se sustituyen aquellos fondos prerrenderizados por otros más dinámicos en alta definición. Que esta fórmula se va mejorando es algo que salta a la vista en las últimas propuestas que han ido apareciendo en el mercado. A veces empleando un estilo más caricaturesco y con una llamativa paleta de colores, como en el caso de Dragon Quest I-II HD-2D Remake (y lógicamente también en Dragon Quest III HD-2D Remake), y otras, como la presente, a través de un estilo más serio, con una paleta mucho menos saturada que en anteriores entregas con la que se busca evocar las experiencias del pasado. Por lo tanto, que los múltiples personajes que vamos conociendo a lo largo de la historia tengan un diseño algo menos definido y más pixelado de lo habitual no denota falta de ambición, sino más bien todo lo contrario.
Que el estilo busque un toque añejo no significa que no seamos testigos de escenas realmente bellas a nivel estético, con las que se busca ofrecer ese «algo» diferente que poco a poco se va convirtiendo en seña de identidad de la franquicia. En las imágenes que adjuntamos en este análisis podéis echar un vistazo a algunas de ellas. Es fácil ver cómo los entornos se combinan con suavidad con los personajes, cómo las ciudades gozan de una personalidad propia y cómo afectan los cambios de las distintas estaciones a los nuevos escenarios y mazmorras que visitamos. Si a esto le añadimos un rendimiento más que notable en el momento de pasar a los combates, cuando los efectos especiales de las distintas magias y ataques que empleamos toman un mayor protagonismo, no podemos hacer más que volvernos a rendir ante el buen trabajo que DokiDoki Groove Works ha realizado en esta ocasión.
La guinda del aspecto audiovisual del juego la pone el excelente trabajo de Yasunori Nishiki, que expande aquí el universo sonoro creado para las dos primeras entregas y muy especialmente de la primera, de la que recupera y modifica algunas melodías. Si se analiza detenidamente, tiene sentido que se haya hecho así, dado que a fin de cuentas la aventura transcurre en el mismo mundo, Orsterra, lo que nos lleva directamente a uno de los elementos que más nos han llamado la atención de este Octopath Traveler 0: su argumento y las múltiples posibilidades que ofrece para que podamos disfrutar de él. Todo lo referido a la parte visual es, como seguramente ya habréis comprobado, heredero de anteriores entregas, por lo que sobra decir que está de nuevo a una altura más que notable.
Una única historia, varias formas de descubrirla
Más allá de contar con una excelente presentación visual y sonora, Octopath Traveler 0 no sería un digno sucesor de sus antecesores si no contase con una historia que estuviese a la altura de las circunstancias. En este caso, y pese a lo que podríamos esperar de un título nacido para ser disfrutado en dispositivos móviles, Kidera ha planteado un sistema distinto al que venía empleando la saga hasta la fecha, dejando atrás el concepto de narrar la trama a través de un número determinado de personajes para centrarse en un estilo más corriente, por así llamarlo. Esto se debe a varios factores. Para empezar, se ha puesto especial énfasis en la reconstrucción de Wishvale, el pueblo natal de nuestro héroe (que podremos personalizar con algunos matices al comenzar la aventura). Esto sirve como excusa para plantear una mecánica de gestión mediante la construcción de edificios variados, los cuales nos permitirán ir ampliando el espectro de posibilidades de nuestro grupo de guerreros.
Ya en el prólogo queda clara la premisa sobre la que gira el argumento, con un malo malísimo llamado Pardis III que pone en jaque a la civilización y al que tendremos que dar caza a lo largo y ancho de la aventura. Vuelve a sorprendernos una vez más el esfuerzo argumental que se dedica a otorgar personalidad tanto al villano principal como a sus secuaces, algo particularmente llamativo dadas las numerosas escenas que se encargan de profundizar en la trama. Es más: este es el Octopath que más se preocupa por explicar todos y cada uno de los detalles de relevancia para entender mejor el porqué de las decisiones que toman los villanos de cada uno de los tres arcos, aunque después de todo no deje de ser el clásico malvado que, por motivos que tendréis que descubrir por vuestra cuenta, se empeña en acabar con la civilización tal y como se conoce. Entre las conversaciones que mantenemos con personajes secundarios y las escenas que desarrollan el argumento, nos pasaremos gran parte de la aventura leyendo diálogos y presenciando interesantes escenas con un importante trasfondo narrativo.
Elige tu camino
El aspecto más interesante del argumento, dejando al margen la historia que narra, es la posibilidad de escoger una de las tres variantes que se ofrecen al principio de la aventura. Son tres caminos que nos llevarán a protagonizar circunstancias en distinto orden y desde distintos puntos de vista. Escoger entre el camino del Poder, de la Riqueza o de la Fama determinará si elegimos centrarnos en restaurar el mundo o en consumar la venganza por haber perdido a los seres queridos que habitaban en Wishvale. Independientemente de cuál sea nuestra preferencia, el sistema de reconstrucción, que sigue los patrones vistos anteriormente en títulos de corte más cozy, es fácil de entender y muy intuitivo; más que un obstáculo para progresar, es una forma de sentir que somos nosotros mismos quienes reconstruimos la aldea a nuestro gusto. Se podría criticar cierta falta de originalidad o que se arriesgue poco con este sistema, pero su progresión va de la mano con la capacidad y cantidad de guerreros que iremos conociendo en nuestra odisea.
Este es el concepto sobre el que gira esta precuela. En vez de seguir un camino ya preestablecido, somos nosotros los que elegimos cómo avanzar, un aspecto que se potencia gracias al regreso de las Path Actions. Dependiendo de las decisiones que tomemos basándonos en los tres pilares del argumento, podremos obtener distintos objetos y regalos, siendo a veces necesario librar batallas con personajes secundarios para conseguir suculentas recompensas. Aunque tras superar el prólogo tendremos que elegir un arco específico, tenemos libertad para explorar Orsterra como nos apetezca. Sobra decir que lo mejor es seguir las pautas que marca el propio juego para evitar situaciones algo complejas, por no hablar de las numerosas misiones secundarias que se abren constantemente mientras avanzamos. Entre una cosa y la otra, y siempre y cuando queramos exprimirlo al 100 %, la duración del juego es bastante elevada en comparación con sus antecesores. Hablamos entre ochenta y cien horas de juego, un dato que habla por sí solo del empeño que se ha puesto por mejorar y, sobre todo, ampliar todo lo que ofreció en su día Champions of the Continent.
Como no podría ser de otra forma, esta extensa duración de la que hablamos está íntimamente relacionada con las fases de exploración y con la notable cantidad de enfrentamientos que tendremos que librar con frecuencia. Esto nos lleva a explorar el sistema de combate, que pese a recoger nuevamente el testigo de sus antecesores, incluye algunas novedades que le dan personalidad propia.
Combates más variados… y algo caóticos
Ese "testigo" del que hablamos es la presencia de dos sistemas ya conocidos en Octopath Traveler: el Break and Boost y los Boost Points, ambos pensados para dinamizar los combates exigiéndonos buscar los puntos débiles de nuestros contrincantes en vez de atacar sin tener una estrategia clara en mente. Así, primero nos centraremos en romper su escudo y luego en que caiga sobre ellos la furia divina de nuestro batallón. Este último término nos lleva a otra de las novedades de esta entrega: la posibilidad de reclutar hasta treinta miembros para nuestro equipo, algo que conlleva un cambio importante en el sistema de combate. Ahora formamos dos filas: la vanguardia, más cercana a los enemigos y centrada en el ataque, y la retaguardia, que sirve como apoyo para curar y modificar estados, entre otros aspectos.
Además, contamos con dos nuevos conceptos: las Action Skills, nuevas habilidades específicas para cada personaje, y las —menos importantes— Ultimate Techniques. A través de ellas logramos ciertas ventajas que nos ayudarán a salir de algún que otro apuro cuando las circunstancias así lo requieran. Tener un equipo variado es esencial para salir victoriosos de los combates más exigentes, por lo que hemos de elegir sabiamente la clase o job a la que queremos que pertenezca nuestro héroe. Aunque los demás personajes no pueden cambiar su especialidad, sí que podremos emplear algunas de sus habilidades, por lo que existe cierto rango de maniobra para personalizar a nuestro grupo de batalla como mejor consideremos. Este sistema no solo está bien implementado, sino que también ofrece un plus de variedad gracias a las ocho clases principales y a algunos personajes especiales que combinan varias. Lógicamente, son ellos los que más ventajas nos otorgarán en batalla. Intercambiar miembros y aprovechar las virtudes de cada uno de ellos es uno de los conceptos más interesantes de estas nuevas mecánicas.
Si bien es cierto que los combates han evolucionado con esta fórmula, también hay que tener en cuenta que ahora son más numerosos y caóticos que nunca, con momentos en los que sentimos que lo que sucede en pantalla se escapa un poco de nuestro control. Contar con un grupo tan amplio de combatientes amplía considerablemente las opciones a las que tenemos acceso, pero también nos complica la vida si no somos capaces de dominar los conceptos básicos de la mecánica. Hay algunos enemigos que pegan fuerte, jefes finales ocultos a los que conviene tener respeto y muchos otros que requieren de un dominio total del sistema. En este sentido, el sistema de obtención de Job Points es clave para potenciar nuestras habilidades, por lo que es crucial construir el campo de entrenamiento para que nuestros compañeros aumenten su fuerza mientras no contamos con ellos.
Conclusiones
Puede que para muchos jugadores la aparición de Octopath Traveler 0 fuese vista como un sacacuartos para aprovechar el tirón de una franquicia que ha funcionado particularmente bien en el mercado, pero nada más lejos de la realidad: este es un JRPG con todas las de la ley que ofrece un argumento muy interesante y entretenido con múltiples posibilidades y cierta libertad de elección, unos gráficos soberbios que nacen de unas pretensiones que aquí se han cumplido (es decir, las de dar un toque añejo al global) y una mecánica de reconstrucción de nuestra aldea mucho mejor integrada de lo que cabría esperar en un principio. Los combates también retoman la intensidad de anteriores entregas; tanto, que por momentos pueden resultar algo caóticos y tendremos la sensación de perder un poco el control de lo que sucede en pantalla.
El aspecto que más pesará para muchos jugadores es el hecho de no llegar traducido al español, una cuestión que tratamos en los párrafos iniciales de este análisis y que cada uno deberá tener muy en cuenta dependiendo de sus circunstancias, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de diálogos y de escenas que narran el argumento que encontramos a lo largo y ancho de la aventura. Se mire como se mire, se trata sin duda alguna de un aspecto que a buen seguro pasará factura para los jugadores menos duchos en la lengua de Shakespeare. Por todo lo demás, solo queda disfrutar de una de esas aventuras que cuentan con su esencia propia y que ofrece un número ingente de horas de juego por delante.
Hemos analizado este juego en PS5 gracias a un código de descarga proporcionado por Bandai Namco.
NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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