Análisis de Afro Samurai (PS3, Xbox 360)

Un samurái nada ortodoxo que va a imponer su ley a tajos.
Afro Samurai
·
Actualizado: 21:31 17/8/2020
GRÁFICOS
7.5
SONIDO
6
NOTA
6
DIVERSIÓN
5
JUGABILIDAD
5
Análisis de versiones PS3 y Xbox 360.

Le ha costado un poco llegar hasta Europa, pero ya tenemos disponible Afro Samurai, el nuevo juego de acción de Namco Bandai para PlayStation 3 y Xbox 360. Y, la verdad, la compañía no es precisamente una novata en estas lides, y sabe lo que se hace.

Por eso nos extraña que este Afro Samurai no haya alcanzado todos los estándares de calidad que suelen establecerse en los juegos de Namco Bandai, lo que no le va a impedir, pese a todo, ser un entretenido juego de acción que, como veremos, nos puede dar mucho juego si pasamos por alto sus carencias, que las tiene, y que le impiden convertirse en un título indiscutible en su género.

Lo que más nos sigue gustando, desde que lo probamos por primera vez, es su estética, que es toda una delicia. Realmente se ha conseguido un loable trabajo tanto a nivel artístico como técnico, con una personalidad muy definida que consigue captar la obra en la que se basa, aunque tiene algunos problemas en este sentido que se aprecian cuando el juego entra en movimiento, como veremos.

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Y es que Afro Samurai recoge la historia de un popular manga (aunque quizás no tan conocido en Europa como otras obras) y le da un giro para contarnos las aventuras de Afro, quien, cuando era niño, vio cómo su padre era asesinado. Quien le dio muerte quería convertirse en el mejor luchador del mundo, así que Afro está decidido a ser el segundo mejor para poder retarle y ver cumplidos sus sueños de venganza. Para ello, Afro se ha convertido en todo un maestro de la catana y no duda en hacer pedacitos a sus enemigos, que son muchos y muy variados. Lo bueno es que la narración está bien llevada, y cuenta con la voz de Samuel L. Jackson, así que no es un problema desconocer el tebeo en el que se basa.

Sobra decir que Afro Samurai es un "yo contra el barrio" de corte muy clásico en su concepción básica al recurrir a un control sencillo, muy accesible, en el que básicamente empleamos ataques flojos, fuertes, salto y bloqueo. Se aleja de algunos sistemas de control más barroquistas, pero no por ello necesariamente superiores, y es que, en el fondo, la cosa se va abriendo poco a poco y nos presenta su sistema de combos. Lo que pasa es que realmente no hacen falta para nada (al menos, no los combos complejos), pues la propia estructura del juego, comportamiento de los enemigos, e incluso los mismos enemigos finales no nos obligan a emplear técnicas avanzadas. Habrá quien esté encantado con esto, y otros lo verán como un fallo en su planteamiento jugable. Es un poco de ambas cosas y, sin embargo, es divertido pese a todo.

Además, el combate no tiene problemas en mostrarnos desmembramientos y demás parafernalia sanguinolenta, que va salpicando la pantalla y demás. Y es que no hay que dejarse engañar: el aspecto de dibujos animados conseguido gracias al uso del cel-shading no implica que esto sea una mojigata película de dibujos, y la violencia está a la orden del día y es, de hecho, más que explícita en múltiples ocasiones. Eso lo sitúa en plena armonía con la serie en la que se basa, así que no hay nada por lo que sorprenderse. La ventaja, en realidad, es que pese a la notable violencia, mutilaciones y sangre, no resulta escabroso por su tratamiento de la imagen.

Eso hace que, en cierto modo, los combates consigan una combinación bastante extraña de acción, violencia y cierto encanto visual que se potenciado, además, cuando usamos el sistema Focus. Esto significa que podemos ralentizar el tiempo para llevar a cabo movimientos acrobáticos con tan sólo pulsar el gatillo. Así tenemos un control superior sobre el tipo de tajo que vamos a meter, su trayectoria, y se da rienda suelta así a la casquería de Afro Samurai. El tiempo bala de Afro se tiene que ir cargando haciendo combos, así que hay que saber administrarlo, y ofrece una interesante combinación, al ser un machacabotones a la vieja escuela en modo normal y algo más sutil al pasar a los cortes del tiempo ralentizado.

 1

Esto es muy útil a la hora de enfrentarnos a ataques masivos, y hay que tener en cuenta que si bien el Focus se hace pulsando el gatillo izquierdo, hay otra posibilidad más: el Overfocus, con el botón superior izquierdo, con el Focus a tope, que nos permite matar a los enemigos con sólo un golpe. Así, hacer pedacitos a los rivales es coser y cantar, teniendo en cuenta que si dirigimos con acierto los tajos podremos incluso desmembrar a los rivales selectivamente, para mayor satisfacción personal, además de esconder algunas sorpresas peculiares como el póquer de miembros. Cuando cortemos miembros, iremos consiguiendo una carta de ese miembro, hasta tres; si la combinación es correcta recibiremos premios, en forma d recuperación de vida, más Focus, etc.

Hasta aquí todo bien, eso es innegable. Hay un sistema de experiencia que sirve para mejorar algunos aspectos del personaje, pero es prescindible por completo, ya que aunque puede aportar algunas mejoras más o menos reseñables son innecesarias, así que es más que probable que el jugador no le dedique ni un minuto. Como el sistema de combos, no es necesario en la práctica, y resulta una oportunidad desaprovechada, pues si bien puede aportar profundidad jugable, ésta no tiene sentido cuando no es necesaria.

Quizás la excepción esté en los jefes finales, que aportan una mecánica interesante y sí puede valer la pena aprovechar los recursos adicionales que ofrece el sistema de combates. La mecánica de combate en estos casos nos hace enfrentarnos a ellos tres veces, como en las rondas de un juego de lucha uno contra uno (por ejemplo, Street Fighter), y lo normal es que en cada momento usen recursos y técnicas diferentes, lo que aporta algo de variedad adicional. Lo que pasa es que cuando el juego nos demanda algo más, surgen sus problemas en cascada: la cámara, especialmente, de la que hablamos más adelante.

 2

Así que nos encontramos con enfrentamientos interesantes, donde es recomendable intentar aprovechar los recursos del juego que no usamos en ningún otro momento,… pero su puesta en práctica tiene algunos problemas. En especial, no nos gusta cómo algunos combates son, digamos, tramposos para el jugador, y lo peor es que la sensación progresa cuanto más avanzamos para culminar con el jefe final. No tiene sentido que el título ofrezca movimientos como devolver balas y cosas así, y que luego, por arte de birlibirloque, eso deje de aplicarse sólo para añadir una dificultad adicional artificiosa por completo.

Si bien es cierto que, a nivel general, el sistema de luchas es satisfactorio, pese a su mal aprovechamiento de recursos, tiene algunos puntos negativos en su desarrollo, destacando especialmente un abanico de enemigos especialmente limitado y, por tanto, muy repetitivo. Lo que es igualmente flojo es lo que hay entre lucha y lucha, pues los elementos aventureros y plataformeros son muy tediosos, carentes de ritmo, y transmiten más una sensación de pastiche poco cohesionado que otra cosa. La sensación se ve reforzada por los momentos de carga, ya que aunque –originalmente- nos introduce algunos flashbacks, aparecen en momentos no muy oportunos en múltiples ocasiones y, la verdad, el abanico de comentarios es limitado y resultan, por tanto, repetitivos.

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La cámara, como los elementos de plataformeo, es uno de los inconvenientes del juego. La posición de la cámara es incómoda, tiene tendencia a perder a Afro (como por ejemplo al usar el Overfocus), y se podrían escribir páginas enteras de fallos vinculados a ésta, la mayoría de poca importancia, sí, pero que al ir sumándose acaban poniendo de mal humor al más pintado. Además, para centrar la cámara en la espalda de Afro hay que pulsar la palanca analógica derecha, lo que implica que perdemos la posibilidad las acciones asignadas a ésta. No tiene sentido, y si la cámara nos vuelve locos, el recentrarla nos dejará vendidos a los enemigos.

Los momentos de explorar el escenario, dando saltos, son sosos, aburridos, y sin nada que aportarnos. Simples y con cuatro saltos mal contados, no implica ni aporta nada al juego, sólo corta el rollo. Pero cuidado, porque su simpleza desaparece en algunos momentos inoportunos para pasar de ser una serie de saltos que no exigen nada a requerirnos una precisión circense en ciertos momentos del juego. Estaría bien, si no fuese porque los controles no están preparados para exigir ese dominio al jugador, y eso implica múltiples muertes y cierta frustración ante esos elementos que, definitivamente, no cuajan nada en el conjunto del título.

Visualmente, ya hemos dejado claro que el apartado artístico nos ha convencido, pero luego, por desgracia, hay algunas ralentizaciones, pérdidas de cuadros de imagen en animaciones y se ve la generación de polígonos en pantalla de manera salpicada durante la aventura, por lo que el resultado en Afro Samurai va empobreciéndose en su conjunto. No hay que olvidar quue su deleite visual se sustenta en el cel-shading empleando recursos que le aportan una textura a la imagen muy particular. El uso de la iluminación, difuminación de colores y demás consiguen un efecto plástico que en ocasiones nos da la sensación de ver acuarela en movimiento, y eso le da un encanto especial, pero los fallos le apartan de la excelencia. Algo similar sucede con el sonido: la banda sonora es estupenda, con el hip-hop como hilo conductor de sus melodías, y una voz estupenda con Samuel L. Jackson a la cabeza, pero luego los efectos sonoros (escasos, flojos, e inconsistentes) son un fiasco.

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Conclusiones

Es evidente que Afro Samurai es un título entretenido, que se deja jugar y nos puede llegar a ofrecer mucha diversión si conseguimos olvidar sus carencias, pero eso no impide que tenga problemas de cierta relevancia. Anda escaso de opciones (y son accesibles sólo desde el menú principal, no desde la pausa), tiene algunos problemas técnicos, y jugablemente parte de buenas bases e ideas que no se han concretado con la eficiencia deseada, por lo que eso acaba jugando en su contra. No es un título sobresaliente, está claro, pero hay una parte del público que sabrá exprimirle el jugo y pasarlo bien con él.

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Género/s: Acción / Hack and Slash
Plataformas:
PS3 Xbox 360

Ficha técnica de la versión PS3

ANÁLISIS
6
COMUNIDAD
5.68

PUNTÚA
Afro Samurai para PlayStation 3

17 votos

Ficha técnica de la versión Xbox 360

ANÁLISIS
6
Estadísticas XBOX LIVE
COMUNIDAD
6.38

PUNTÚA
Afro Samurai para Xbox 360

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