Análisis Moonlight Peaks, un simulador sobrenatural que embruja gracias a su estética (PC, Switch, Switch 2)
Independizarse es prácticamente imposible, a menos que lo hagas en un videojuego de simulación. Moonlight Peaks de Little Chicken nos permite cumplir ese sueño en un pueblo sobrenatural, habitado por vampiros, hombres lobo, sirenas y otros seres mágicos. La partida empieza con una discusión entre Drácula y nosotros, su progenie, lo que acaba en una mudanza, junto a nuestra mascota, a la casita de campo familiar en Moonlight Peaks. Abandonada desde hace tiempo, ahora nos tocará apañarnos en nuestra recién adquirida independencia inmortal. ¡Tenemos trabajo por delante! Por suerte, el videojuego no nos penalizará si nos agotamos realizando tareas, —siendo la comida y la bebida recursos para recuperar energía—, ni tampoco si nos hemos despistado y sale el sol. Lo que pasará entonces es que volveremos a casa automáticamente tras la jornada nocturna.
Se podría decir que en Moonlight Peaks tenemos libertad para hacer lo que queramos con nuestra vida inmortal, —desde cultivar y pescar, hasta bordar y practicar hechizos—, pero la realidad es que para llegar a ese punto deberemos avanzar en la historia principal. Únicamente así desbloquearemos zonas del mapa, herramientas, materiales y poderes mágicos que harán que explote la propuesta. El relato involucra a las 7 familias ancestrales del pueblo, que acumulan rencillas, desprecios y desavenencias milenarias. Pronto, como Drácula que somos, nos veremos metidos hasta el cuello en los líos del lugar, lo que terminará destapando el poder ancestral que corre por nuestras venas. La propuesta entra por los ojos, con un estilo chibi gótico encantador, que pierde calidad en los modelados 3D, poco detallados. Aun así, el juego ofrece escenarios preciosos.
Si bien es su carta de presentación, el videojuego de Little Chicken a veces exprime en exceso la temática sobrenatural. Cuando eso pasa, cae en clichés un poco bochornosos y chascarrillos soporíferos. Pero, en sí, la gracia del juego es que sea Halloween eternamente, impregnando de ese estilo la decoración, la ropa, los escenarios, los coleccionables, las recetas y más. Hasta nuestro avatar se mimetizará con la estética al iniciar una partida, teniendo un número limitado de opciones de personalización que, combinadas entre sí, serán suficientes para entrar en el mundo de Moonlight Peaks con la imagen que nosotros queramos. Sin embargo, la estética no lo es todo. En el videojuego, los sonidos predominan en una propuesta marcada por la nocturnidad, con el ulular de búhos, el aleteo de murciélagos, los grillos, el viento, el agua y las campanas dando las horas. Además de bien logrados, nos han relajado durante nuestras largas estancias en el pueblo.
Adaptándonos a la vida rural en Moonlight Peaks
Cultivar es una de las primeras tareas que llevaremos a cabo en Moonlight Peaks. En este sentido, el título ha simplificado algunas de las tareas más pesadas de los simuladores, como plantar y regar. Desde el principio, con la regadora básica el agua llegará a varias casillas si mantenemos el botón apretado. La conservación de la energía también es más generosa, lo que facilita que hagamos más en menos tiempo. Los hechizos llegarán después, automatizando y allanando las labores de nuestra granja. Para acceder a ellos, tendremos que cumplir las misiones de la historia principal, a nuestro modo de ver bastante campechanas en ejecución y lentas en ritmo. Suponemos que es una manera de encauzar al jugador, evitando que pierda la atención en la propuesta o se sienta confundido ante el gran abanico de posibilidades que ofrece el título.
Otra comodidad del juego de Little Chicken es el mapa, con un diseño bonito y funcional para situar ubicaciones, edificios, horarios y personajes. En cuanto a los personajes, tendrán rutinas y se mantendrán activos durante toda la jornada, de ahí que el mapa sea tan útil cuando rastreamos a alguien para darle una invitación o cumplir un trabajo que hayamos aceptado del tablón del pueblo. Como gran parte de nuestro tiempo lo pasaremos yendo y viniendo de un lugar a otro, además de usar el mapa, nos interesará desbloquear las formas no humanas disponibles, como la de Hellkiten, una especie de gato infernal. La diferencia en el tiempo de desplazamiento es notable. Lo mismo para la productividad de las herramientas. Empezaremos la partida con la mayoría de ellas disponibles, aunque en un nivel básico que pronto se queda corto.
La rueda de las herramientas la completaremos con la caña de pescar, la red entomológica y la varita mágica. Algunas tienen un uso bastante creativo, como el de atrapar con la red los coleccionables Soul Blobs, calaveras flotantes con historias peculiares sobre sus muertes. En Steam Deck y en Steam Controller, acceder a la mayoría de las funcionalidades (utensilios, cambiar de forma, abrir el inventario, etc.), es cómodo y rápido, aunque no tanto cuando decoramos los espacios con muebles, losetas, plantas, ventanas y equipamiento. El juego se ralentiza en la cuadrícula de ubicación. Sobre lo dicho, el videojuego igualmente adolece de cargas de pantalla lentas, siendo un punto crítico en una propuesta de simulación que precisa trasladarse a menudo entre escenarios. Son especialmente molestas en el pueblo, porque es donde entramos y salimos de casas y comercios cada dos por tres.
El tiempo libre cuando eres inmortal
Dos docenas de personajes sobrenaturales habitan Moonlight Peaks y sus alrededores. De nosotros depende la relación que tengamos con ellos usando la conversación y los regalos. El ligoteo, pues, está disponible si somos persistentes con los personajes que tengan 8 corazones en su ficha: los 4 primeros corresponden a amistad, y los 4 siguientes a una relación afectiva, que puede acabar en boda si llegamos a los 8 y se lo proponemos. En el menú de relaciones encontraremos un seguimiento de la afinidad con cada personaje y algunos datos, por ejemplos sus cumpleaños, los regalos previos que les hemos entregado y si les han gustado y si ese día hemos interactuado con ellos (conversación y/o regalo). El sistema de relaciones no nos ha parecido lo más atractivo del videojuego, por ser el estándar. En cambio, la cantidad de actividades de ocio disponibles, como el bordado, el arreglos de flores y el juego de cartas Nokturna, sí. No todo es trabajar o resolver problemas en Moonlight Peaks.
Mientras tanto, el tiempo pasa, así que, una vez nos acostemos en nuestro ataúd, daremos por acabada la jornada. Entonces, la pantalla nos lanzará un resumen (beneficios, relaciones, estación, etc.) y el juego guardará partida. No hay posibilidad de guardarla en otro momento, con lo que, si no vamos a descansar, perderemos el progreso de la noche. Nuestra llegada al pueblo es en primavera. El título divide el año en las cuatro estaciones habituales, —de 28 días de duración—, con climas y festividades diferentes. A esas celebraciones hay que sumarles eventos especiales, que, al igual que los cumpleaños, aparecerán en nuestro calendario. En el almanaque mágico quedarán registrados todos los coleccionables que consigamos (hechizos, cultivos, recetas, pociones, Soul Blobs, peces, etc.). Con tanto donde elegir, cada jugador encontrará aquello que le motive. La vida eterna puede hacerse muy aburrida, menos en Moonlight Peaks.
Hemos realizado este análisis mediante un código de descarga para PC que nos ha proporcionado Little Chicken.

NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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