Análisis Killer Chat! Original Edition: Un simulador de citas en el que nos enamoramos de asesinos en serie ¿Por qué no? (PC)
En las profundidades del mundo del videojuego indie se encuentra itch.io, una plataforma que sirve como base de operaciones para que muchos desarrolladores ofrezcan creaciones que de cualquier otra manera nunca verían la luz en el mercado. No hace falta indagar mucho para descubrir que ha servido como punto de partida para que algunos títulos de reconocido prestigio (léase el caso de Celeste o del ya celebérrimo Undertale) hayan logrado trascender el mundo de las denominadas game jams para dar el salto a Steam. Hay éxitos de público y de crítica que no son tan conocidos fuera de sus dominios, pero qué duda cabe que ha sido (y sigue siendo) de gran utilidad para obtener un feedback directo y de buena calidad de aquellos que gustan de probar videojuegos experimentales, diferentes, también a veces un poco subidos de tono o más centrados en la comunidad LGBTQIA+, por citar algunos ejemplos.
Como seguramente ya habréis podido imaginar, el juego que hoy nos ocupa es uno de ellos. El caso de Killer Chat! es ligeramente más peculiar que el de los dos ejemplos citados en el párrafo anterior, principalmente porque aborda una temática que roza lo surrealista apoyándose en un género que ya de por sí levanta ciertas suspicacias entre determinados grupos de jugadores.
Es, ante todo, un juego que utiliza la sátira para dar rienda suelta a un concepto tan original como perturbador: buscamos un ligue y nuestro principal foco de atención son los asesinos en serie. A poder ser, los más cruentos, alocados y fuera de lo común que podamos encontrar. Para ello se despliega un estilo de juego sorprendentemente divertido que, como es de esperar, no será del gusto de todo tipo de jugadores, pero que a buen seguro sí sabrá apreciar aquel que busque una experiencia distinta a lo habitual.
La edición original de un viejo conocido
¿Y por qué, os preguntaréis, tiene relevancia justo ahora un título como este? La respuesta es muy sencilla: porque su importancia en los bajos fondos del mundo independiente lo ha llevado a ser publicado en Steam, alcanzando además cotas de popularidad que lo alejan de lo que suele ser habitual en estos casos. Killer Chat! tiene ya una importante comunidad de acérrimos que disfrutan de sus peculiaridades, cuenta con varias expansiones temáticas (recibió una específica de Navidad, por ejemplo) y ofrece un contacto constante con sus seguidores,
demostrando una vez más que en esta industria vale más hacer caso a los jugadores que invertir millones para que franquicias establecidas sigan copando las listas de ventas.
Una vez aclarado esto, centrémonos en lo que ofrece esta Original Edition en lo que viene a ser algo así como la versión base del juego. Killer Chat! es, en esencia, un simulador de citas. En él nos ponemos en la piel de una chica llamada Maya (aunque, en realidad, podemos llamarla como mejor nos venga en gana). Tras crear el correspondiente avatar, descubrimos que su principal obsesión consiste en convertirse en una escritora de novelas protagonizadas por asesinos en serie. Solo hay un pequeño problema: no tiene ni idea de qué se siente al ser uno. La mejor forma de descubrirlo es buscarlo en un navegador, pero allí tampoco obtiene respuesta. Así que, tras darle varias vueltas al asunto, decide preguntar en una red social, lo que a su vez le lleva a recibir un .exe con el que se introduce por primera vez en lo que denominan "el mundillo de los asesinos en serie".
Manual de cómo ser un asesino en serie
Ese mundillo del que hablamos es, a grandes rasgos, un chat en el que cohabitamos con un grupo de personajes con distintas personalidades y formas de ser. Aunque todos dicen ser auténticos asesinos en serie, es fácil intuir por varios motivos cuáles van más en serio que otros, algo para lo que es fundamental participar en todo tipo de conversaciones, tanto por escrito como por voz.
El chat imita las funciones del viejo IRC, con distintos canales en los que se van publicando mensajes relacionados con aspectos como nuevos asesinatos o las relaciones interpersonales que mantienen los personajes secundarios entre sí. Aunque nuestro propósito es el de realizar una especie de investigación in situ sobre los asesinos en serie, es fácil que, llegados a cierto punto, nuestra atención se desvíe hacia uno o varios de los miembros del chat, lo que inevitablemente lleva a mantener con ellos una relación más cercana. Esto a su vez lleva a distintas confidencias que podemos mantener en secreto o airear. Nuestras decisiones tienen un efecto muy patente en el devenir de los acontecimientos, por lo que es muy importante elegir entre ser fieles a nuestros principios o cambiarlos si consideramos que la cosa se nos está yendo de las manos.
Lo más curioso de toda esta mecánica, obviando el hecho de que funciona a través de constantes conversaciones de texto, es que no es tan surrealista como parece. Aquí no importa solo llamar la atención de un personaje u otro, sino también tratar de adivinar quién dice la verdad y quién miente, algo que a la postre se destapa como un ejercicio bastante más complejo de lo que parece en un principio. Cada uno de los personajes principales cuenta con su propio arco argumental, siempre entretejido con el de los demás. Acceder al bueno no es sencillo, pues no sigue ningún tipo de lógica más allá de la de cualquier historia anime en la que inesperados giros de guion nos dejan boquiabiertos por cambiar bruscamente el rumbo de, por ejemplo, una conversación en apariencia inocente.
Conseguir la interacción física es clave
Además de chatear (escogiendo en su mayoría decisiones ya preescritas) tendremos incisos en los que se resume un poco la historia y en los que podemos decidir si vale o no la pena llamar a la policía al considerar que los comentarios de los usuarios son ciertos o no. Lo normal es seguir participando en las conversaciones con los supuestos asesinos, pero dependiendo del camino que se vaya abriendo ante nosotros será más o menos posible que descubramos secretos que no esperábamos. Hay que tener en cuenta que toda la historia, menús y demás están en un perfecto inglés y, por el momento, no cuentan con traducción al español alguna, por lo que toca leer cantidades ingentes de texto en la lengua de Shakespeare.
El momento culmen de la historia suele llegar cuando por fin interactuamos cara a cara a través de una videollamada con un personaje en concreto, algo que sucede con menos frecuencia de la que nos hubiese gustado. Por suerte, toda la interfaz del chat está genialmente recreada, por lo que es fácil navegar por ella. También nos permite volver atrás sobre nuestros pasos si así lo deseamos o guardar prácticamente en cualquier momento. No obstante, la idea es que para conocer realmente la personalidad de cada personaje resulta inevitable tomar decisiones que no siempre nos lleven a la mejor resolución posible.
Y si la partida nos sabe a poco, siempre podemos optar por seguir adquiriendo alguno de los múltiples contenidos descargables que están ya disponibles y con los que se amplía aún más si cabe el espectro de posibilidades a los que tenemos acceso, con nuevos personajes, arcos secundarios, etcétera. Los que ofrece de base esta edición nos han gustado pese a que existe cierta tendencia a alargar algunas situaciones más de lo que consideramos necesario para que el ritmo no llegue a aburrir.
Conclusiones
La estrambótica premisa de Killer Chat! Original Edition nos llevaba a imaginar un juego completamente surrealista, pero nada más lejos de la realidad, lo que hemos encontrado aquí es una interesante mezcla entre intriga y simulador de citas en la que nada es lo que parece. El formato del chat le otorga un toque personal; los personajes tienen una personalidad bastante bien definida y hay giros inesperados de guion que nos animan a seguir jugando para ver hasta dónde nos llevan los acontecimientos. Paradójicamente, esto también nos lleva a no tener tantas interacciones cara a cara como se suele estilar en el género, por lo que es posible que algunos jugadores terminen acusando el uso del chat como principal vía de comunicación. También es cierto que a veces da la impresión de estirar demasiado algunas situaciones sin necesidad, lo que ralentiza el ritmo de las partidas.
Dejando esto al margen, los amantes del género tienen aquí un buen exponente para disfrutar de una historia mucho más elaborada y compleja de lo que sugiere su nombre, con múltiples finales, una buena interfaz de juego y horas de texto por delante.
Hemos analizado este juego en PC (Steam) gracias a un código de descarga proporcionado por Game Press.
NOTA
Puntos positivos
Puntos negativos
En resumen
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