Pocas sagas han dejado una huella tan profunda en el imaginario del terror como El exorcista. Su impacto ha sido tal que, incluso décadas después, cualquier intento de revisitar su universo sigue generando respeto y también cierto vértigo, pues no todas las secuelas entran bien entre los aficionados ni entre los seguidores de la original. Ahora, la saga se prepara para un nuevo regreso en 2027 con un proyecto que promete romper por completo con todo lo anterior.
Detrás de esta reinvención se encuentra Mike Flanagan, uno de los nombres más destacados del terror contemporáneo gracias a trabajos como Misa de medianoche, La maldición de Bly Manor o La caída de la casa Usher. Su nuevo proyecto no será una continuación ni una secuela directa, sino un reinicio total que busca reinterpretar el espíritu del original desde una perspectiva completamente distinta.
Scarlett Johansson protagonizará la película más aterradora de 2027, que recupera una saga mítica del terror
El filme, protagonizado por Scarlett Johansson, ya tiene título definitivo: ‘El exorcista: Mártires’. Así figura en la información publicada por Red Room Pictures, la compañía vinculada al propio Flanagan, lo que refuerza la idea de que este será el nombre con el que llegue finalmente a los cines. La elección del título no es casual: mantiene lo que hizo grande a la original, pero introduce un matiz mucho más oscuro y abstracto, con un claro matiz religioso.
El reparto se completa con nombres de peso como Chiwetel Ejiofor, Diane Lane, Noah Jupe, Laurence Fishburne, Sasha Calle y John Leguizamo. Johansson interpretará a una detective de un pequeño pueblo que se ve arrastrada a un caso marcado por una “oscuridad inconcebible”, mientras que Ejiofor dará vida a un exconvicto reconvertido en sacerdote. Otros personajes aún permanecen en secreto, aunque se especula con el papel de Fishburne como agente policial.
A pesar de compartir nombre con la saga original, Flanagan ha insistido en que no habrá conexiones narrativas con las películas previas. La decisión llega tras el fracaso de El exorcista: Creyente, cuya mala recepción llevó a Universal y Blumhouse a replantear por completo el futuro de la saga.
Con este nuevo enfoque, el objetivo es claro: devolver al universo de El exorcista el peso atmosférico y psicológico que lo convirtió en un referente absoluto del género. Si Flanagan logra equilibrar su estilo introspectivo con el terror más puro, este reinicio podría marcar uno de los regresos más importantes del cine de terror en los últimos años.















