China avanza a pasos agigantados en el desarrollo de la robótica industrial, demostrando el potencial de los robots humanoides en entornos de producción reales. En una reciente demostración, un grupo de androides trabajó durante casi una semana en una fábrica de tabletas, realizando miles de operaciones con una precisión casi perfecta, alejándose de los habituales ensayos en laboratorios.
China contrató a millones de obreros para su industria: ahora los sustituye por robots que trabajan 64 horas seguidas sin fallos
Organizada por Agibot en una planta de Longcheer Technology, la prueba contó con ocho robots humanoides del modelo G2 que trabajaron más de 64 horas en una línea de producción plenamente operativa. Durante este tiempo, colaboraron en la fabricación e inspección de 17.625 tabletas, ejecutando un total de 64.828 tareas industriales con una tasa de éxito del 99,99 %, según datos de la compañía.
Lo más destacable de este experimento es que los androides no trabajaron en un entorno controlado, sino que compartieron espacio con empleados y maquinaria mientras la fábrica mantenía su actividad habitual. Sus funciones incluyeron la inspección de dispositivos, la detección y clasificación de unidades defectuosas, el transporte de materiales entre estaciones y el apoyo en varias fases del proceso de fabricación, adaptándose a los cambios de la cadena de producción en tiempo real.
Para mejorar la transparencia del proyecto, Agibot retransmitió la demostración en directo durante los seis días que duró la prueba. Yao Maoqing, responsable de la división de inteligencia artificial integrada de la compañía, explicó que el objetivo era mostrar cómo estos robots pueden integrarse en instalaciones industriales reales y analizar los retos técnicos y logísticos de una implantación a gran escala.
Tras finalizar el experimento, Agibot anunció otro hito: la fabricación de su robot humanoide número 15.000, también destinado a Longcheer Technology. La empresa afirma haber aumentado considerablemente su capacidad de producción en el último año, reduciendo los tiempos de fabricación y reforzando su compromiso con la automatización industrial.
A pesar del impacto de la demostración, este avance no implica que los robots humanoides vayan a sustituir a los trabajadores de inmediato. Estos proyectos buscan evaluar hasta qué punto estas máquinas pueden asumir tareas repetitivas, de apoyo o con poco valor añadido, mientras los empleados supervisan los procesos más complejos en una industria que avanza hacia la automatización.














