A partir del próximo 17 de octubre, los usuarios tendrán una nueva forma de distinguir las llamadas comerciales antes de descolgar el teléfono. Desde esa fecha, las empresas deberán utilizar una numeración específica de nueve cifras que comience por 400 cuando realicen comunicaciones con fines comerciales. El objetivo es acabar con una de las situaciones más habituales al recibir una llamada: no saber quién está al otro lado ni si se trata de una empresa, una llamada legítima o un posible intento de fraude.
La medida fue aprobada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública mediante una resolución publicada en abril y responde a lo establecido en la Ley de Servicios de Atención a la Clientela. Con este cambio, el Gobierno pretende que las llamadas comerciales puedan reconocerse de un vistazo y que los operadores tengan herramientas para bloquear aquellas que no respeten la nueva numeración.
El funcionamiento será bastante sencillo. Si un usuario recibe una llamada comercial, el número que aparece en la pantalla deberá comenzar por 400. Estos números estarán reservados específicamente para este tipo de comunicaciones y tendrán nueve dígitos. Además, serán unidireccionales: se podrán recibir llamadas desde ellos, pero no devolverlas. Esta última condición pretende evitar que un usuario llame de vuelta a un número desconocido y pueda acabar expuesto a prácticas fraudulentas.
Las compañías telefónicas tendrán que bloquear las llamadas comerciales que utilicen otros rangos de numeración cuando finalice el periodo establecido para la implantación del nuevo sistema. De esta manera, una llamada que intente hacerse pasar por una comunicación comercial utilizando un número convencional quedará fuera de las condiciones permitidas por la normativa.
La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia contra las estafas telefónicas. El plan puesto en marcha por el Gobierno ya ha permitido bloquear cientos de millones de llamadas y mensajes considerados fraudulentos, en un contexto marcado por el aumento de técnicas como el vishing y el smishing. El servicio 017 de INCIBE, además, registró más de 95.000 consultas durante el primer semestre de 2026, casi el doble que en el mismo periodo del año anterior.
El cambio no afectará únicamente a las llamadas. Las autoridades también preparan nuevas medidas para controlar los SMS comerciales y dificultar que los delincuentes suplanten la identidad de bancos, compañías y organismos públicos mediante mensajes aparentemente legítimos.
Para los usuarios, la consecuencia será especialmente sencilla: a partir del 17 de octubre, el prefijo 400 permitirá reconocer que detrás de la llamada existe una finalidad comercial antes de contestar. Una pequeña modificación en la numeración que busca poner más difícil el trabajo a quienes utilizan el teléfono como puerta de entrada para el spam y las estafas.
