La historia de una película también está hecha de todas aquellas ideas que nunca llegan a la pantalla. Durante la escritura de un guion, un proceso más arduo del que se imagina el común de los mortales, se prueban personajes, villanos y tramas que pueden desaparecer en cualquier momento, y eso es precisamente lo que ocurrió con Spider-Man: Brand New Day. Una de las primeras versiones de la película habría apostado por un enemigo mucho más reconocible para Peter Parker.
La ausencia de un gran villano fue precisamente una de las cuestiones que más comentarios generó alrededor de la película. Aunque Jean Grey introducía un componente relacionado con los poderes psíquicos, el planteamiento inicial era bastante diferente y recuperaba a uno de los enemigos clásicos de Spider-Man: Kraven el Cazador.
Chris McKenna, uno de los guionistas de la película, ha explicado cómo era aquella versión descartada. El concepto resulta especialmente familiar para quienes hayan jugado a Marvel’s Spider-Man 2, de Insomniac Games.
En aquella historia, “Kraven convertía Nueva York en una trampa al estilo de ‘Solo en casa’ para Spider-Man, colocando trampas por todas partes”. El cazador no necesariamente habría sido el enemigo principal, sino que podría haber funcionado como una amenaza secundaria dentro de una trama más amplia. “Está dando caza a Peter Parker y podría ser incluso un villano secundario o terciario. Podría ser contratado por alguien... alguien que lo esté acechando durante toda la película”, explica McKenna.
Kraven, sin embargo, no era la única idea que se quedó por el camino. Boomerang, cuya aparición terminó siendo testimonial, inicialmente tenía un papel mucho más importante. “Peter regresa a su apartamento. Se ha retrasado con el alquiler y lo echan”, explica el guionista. “Tiene que irse a vivir con dos tipos que viven al final del pasillo, unos sujetos agradables a los que ya conocía de antes. Uno de ellos es australiano y, más tarde, resulta que son villanos. Uno es Overkill y el otro, Boomerang. Termina compartiendo vivienda con dos villanos”.
También hubo espacio para otra posibilidad relacionada con los mutantes. Antes de Jean Grey, los guionistas llegaron a plantearse al Rey Sombra. “Empezamos a pensar ‘¿Y si fuera el Rey Sombra de los cómics?’ Es un villano realmente genial, un telépata al que Charles Xavier descubre tras cruzarse con él en Egipto”, explica McKenna. “Ni siquiera llegabas a ver al personaje, porque lo único que intentaba hacer nuestro Rey Sombra era encontrar su cuerpo. Y esa era la historia: trataba de encontrar su cuerpo. Básicamente, se lo habían arrebatado y escondido en algún lugar de Nueva York hacía mucho tiempo, obra de personas que comprendían lo peligroso que era aquel individuo.”
Ninguna de estas ideas llegó finalmente a Spider-Man: Brand New Day. Especialmente llamativo resulta el caso de Kraven, teniendo en cuenta que Aaron Taylor-Johnson había interpretado al personaje en la película de 2024 de Sony. Aquel proyecto recaudó alrededor de 60 millones de dólares en todo el mundo, un fracaso en toda regla, muy lejos de las cifras habituales de una gran producción de superhéroes.
El contraste con Spider-Man: Brand New Day no podría ser mayor. La película protagonizada por Tom Holland ha superado los 2478 millones de dólares en la taquilla mundial y ha rebasado los 944 millones en Estados Unidos y Canadá, convirtiéndose además en la película más taquillera de la historia en el mercado doméstico estadounidense. Con esas cifras sobre la mesa, nada desdeñables y que la colocan entre las más taquilleras de la historia, resulta todavía más curioso descubrir qué otras versiones de la película estuvieron a punto de llegar a los cines.
