Dormir con la boca sellada con cinta adhesiva. Lo que a simple vista parece una práctica extraña se ha convertido en tendencia gracias a redes como TikTok, donde influencers aseguran que este sencillo gesto ha transformado su descanso, ha afinado su mandíbula e incluso ha reducido su ansiedad. La técnica se conoce como mouth taping y ha llegado a viralizarse gracias a personalidades como Erling Haaland, delantero del Manchester City. Sin embargo, mientras el fenómeno gana seguidores, los expertos sanitarios observan la tendencia con creciente preocupación.
No hay evidencias clínicas
Los defensores del mouth taping afirman que obliga al cuerpo a respirar por la nariz durante la noche, lo cual, en teoría, favorece un sueño más profundo y un descanso reparador. Además, se le atribuyen beneficios estéticos y emocionales. Pero detrás del entusiasmo popular no hay evidencias clínicas sólidas que respalden estos efectos, como advierte Brian Rotenberg, otorrinolaringólogo canadiense, en una revisión publicada en PLOS One. Y lo que es más importante: esta moda podría poner en riesgo la salud de quienes padecen problemas respiratorios sin diagnosticar.
Uno de los principales peligros es el de la apnea del sueño, un trastorno común pero subestimado en el que la respiración se interrumpe repetidamente durante la noche. En declaraciones recogidas por WebConsultas, el doctor Carlos O’Connor Reina, de la Sociedad Española del Sueño, advierte que cerrar la boca sin asegurarse de que la nariz respira correctamente puede suponer un riesgo real. Incluso personas con congestión, pólipos nasales o desviación del tabique podrían sufrir episodios de asfixia o ansiedad respiratoria al no contar con una vía aérea adecuada.
Más allá del riesgo físico, el uso de cinta también puede tener efectos negativos en la calidad del sueño. Según expertos consultados por CNN, el sellado de la boca puede provocar microdespertares, sensación de claustrofobia y fragmentación del descanso. A esto se suma la posibilidad de reacciones alérgicas en la piel, especialmente si se utilizan productos no diseñados para el contacto prolongado con el rostro. Y en lo estético, promesas como esculpir la mandíbula no tienen base científica, tal como aclara la doctora Leah Totton en GQ: la cinta no moldea los rasgos faciales.
La clave, según los especialistas, está en promover la respiración nasal de forma segura, sin atajos virales. Dormir de lado, fortalecer la musculatura orofacial, revisar con un otorrino las posibles obstrucciones o usar tiras nasales homologadas son algunas de las estrategias recomendadas.















