La Guerra de Ucrania, el conflicto bélico que muchos relacionan con otras guerras del pasado, arrancó el pasado febrero luego de que Rusia, liderada por Vladimir Putin, decidiese invadir el país sin previo aviso en pos de una supuesta desnazificación de la región. El conflicto, que ha producido miles de fallecidos y una tormenta política, económica y social sin precedentes, nos está ofreciendo noticias muy atípicas, sobre todo en relación a las industrias del videojuego o la del cine. El último giro de los acontecimientos en esta contienda nos demuestra que la marina rusa ha desplegado delfines entrenados durante su invasión de Ucrania para proteger la base naval de Sebastopol en el Mar Negro. Y no, no hablamos de un capítulo de Los Simpson (vía USNI News).
Según ha informado HI Sutton, analista especializado en la defensa, la Marina Rusa habría colocado al menos dos corrales de delfines en la entrada del puerto de Sebastopol, ambos protegidos dentro de un malecón en las instalaciones. Los movimientos de materiales y tropas demuestran que estos corrales se trasladaron y pusieron allí en el pasado febrero, coincidiendo con el inicio de la invasión de Ucrania. La revisión de imágenes del satélite Maxar confirman que la Marina de Putin lleva semanas realizando ejercicios con los delfines en la base naval de Sebastopol, el enclave de la Armada rusa en el Mar Negro más importante de todos.
Pero, ¿por qué se usan delfines? Bueno, la respuesta es más lógica de lo que parece en un principio. Los delfines son capaces de realizar operaciones sencillas y rápidas de contrabuceo, un papel tradicional para el que tanto Estados Unidos como Rusia han entrenado a los mamíferos marinos en el pasado. Por ejemplo, pueden tener una misión centinela, ataviados con cámaras y equipo militar, un aspecto que ayudaría a evitar que las fuerzas de operaciones especiales ucranianas lleguen a infiltrarse en el puerto bajo el agua para sabotear los buques de guerra.
No obstante, la Armada de Rusia tiene muchos barcos de alto valor militar amarrados allí, muchos de ellos completamente fuera del alcance de los misiles ucranianos, pero muy vulnerables al denominado sabotaje submarino o al lanzamiento de hipotéticos torpedos desde las inmediaciones. En el pasado, en plena Guerra Fría, los soviéticos desarrollaron varios programas de entrenamiento de mamíferos marinos, especialmente en el Mar Negro, lugar en el que tienen una base cercana en Kazachya Bukhta. Es probable que esta unidad haya sido la que ha desplegado sus animales en la zona.
Al igual que las brigadas caninas o el uso de palomas y otras aves, los mamíferos marinos también han desempeñado un papel vital en las operaciones militares del pasado. Allá por 1960, la Marina de los Estados Unidos arrancó un proyecto de estudio profundo sobre los delfines, comprobando hasta qué punto podían ayudar en la mejor del diseño de los torpedos a través de la comprensión de su fisionomía hidrodinámica. Más tarde, en 1967, y tras varios hallazgos de nivel, el gobierno aprobó el Programa de Mamíferos Marinos de la Marina de los EEUU, y comenzó a entrenar delfines para misiones de búsqueda de minas y protección forzada.
Estos delfines son entrenados para proteger los puertos contra las operaciones submarinas enemigas, y a los mamíferos se les enseña cómo golpear a la espalda de estos buzos rivales, intentándolos arrastrar a la superficie. En las últimas décadas, se sabe que tanto Rusia como Estados Unidos han avanzado en estos programas, intentando entrenar incluso belugas y focas en climas muy hostiles, como el del Norte del Ártico. En la guerra de Siria, en 2018, también se emplearon estos animales marinos con gran éxito en diferentes operaciones.
