Un estudio global reciente, que encuestó a más de 14.000 personas en 25 países, revela que el 50% de los jóvenes estarían dispuestos a reducir su salario si sus empleadores priorizan su bienestar laboral, especialmente mediante la desconexión digital y la prevención del burnout.
Este hallazgo indica un cambio en las prioridades laborales de las generaciones más jóvenes, quienes valoran cada vez más aspectos como la salud mental y el equilibrio entre la vida personal y profesional, por encima de beneficios tradicionales como el teletrabajo o la semana laboral de cuatro días.
Además, un informe del centro Iseak destaca que los trabajadores españoles estarían dispuestos a renunciar hasta a un 31% de su salario por condiciones laborales que eviten el estrés constante, como recibir un trato justo y tener autonomía en su trabajo.
Este cambio de enfoque también se refleja en la legislación. En España, la Ley Orgánica 3/2018 reconoce el derecho a la desconexión digital, aunque su implementación efectiva aún enfrenta desafíos, ya que muchos trabajadores siguen recibiendo comunicaciones laborales fuera del horario establecido.















