En enero de 2026, cuando la sala de guionistas de la esperadísima serie de Warhammer 40.000 de Amazon para Prime Video cerraba oficialmente la primera temporada, las luces se apagaron casi por completo en las oficinas de producción. Casi. Según varias fuentes cercanas al proyecto, había una figura que seguía trabajando más allá de la medianoche, inclinado sobre los guiones hasta las 4 de la mañana: el productor ejecutivo y protagonista, Henry Cavill.
No se trata de una exhibición de dedicación ni de un ejercicio de control estelar. Para Cavill, Warhammer 40.000 no es un proyecto más de prestigio para streaming, es casi un texto sagrado. Y él se ha colocado como su última línea de defensa.
Henry Cavill se sumerge en el universo de Warhammer 40.000 en Prime Video: "Mientras otros descansan, escribe 300 líneas de lore"
Según insiders y fuentes cercanas al proyecto, mientras los guionistas cerraban sus borradores, Cavill llevaba a cabo lo que el equipo ha bautizado como “auditorías de lore”, revisando personalmente más de 300 líneas de diálogo, términos y detalles del mundo. Comprobaba los colores de las armaduras de los distintos capítulos de los Marines Espaciales, contrastaba la iconografía imperial y verificaba la correcta pronunciación de términos complejos del Alto Gótico, como Adeptus Astartes. En un universo de miniaturas donde un símbolo mal colocado puede desatar la indignación de los fans, Cavill se asegura de que nada se escape.
Su intensidad nace del fandom genuino. Cavill nunca ha ocultado su pasión de toda la vida por Warhammer 40.000, y durante los confinamientos por COVID-19, el actor se dedicó a montar y pintar sus propios ejércitos de mesa. A diferencia de muchos productores que llegan tras sentar las bases de una saga, él entiende la saga desde dentro, abrazando su filosofía oscura, su militarismo religioso y su firme rechazo a ofrecer esperanza o consuelo moral.
En este convulso escenario, el Imperio de la Humanidad ha conseguido expandirse por la galaxia, pero sufre el asedio de múltiples razas alienígenas, traidores a la humanidad corrompidos por el Caos y secesionistas que luchan por librarse del yugo del régimen fundamentalista y religioso de los seguidores del Dios-Emperador y sus diezmos. En este apocalíptico futuro, el Emperador se ve vale de distintas instituciones para llevar su palabra a golpe de plomo y bólter. Casi nada.
Fuentes de la industria apuntan que esta renovada vigilancia por la ficción tiene raíces en la experiencia previa del actor, no demasiado buena, con lo visto en el seno de otra producción para streaming. Durante su etapa en The Witcher, Cavill se mostró inflexible ante desviaciones de las novelas originales, defendiendo diálogos y caracterizaciones fieles al texto, aunque muchas cayeron en saco roto. Al parecer, este desencuentro lo marcó profundamente. En Warhammer, sin embargo, su influencia es real.
Hay que destacar que esta obsesión tiene su lógica, pues la presión de levantar una saga desde cero es más que evidente. El acuerdo entre Amazon MGM Studios y Games Workshop, cerrado a finales de 2024, busca construir un vasto universo cinematográfico. La preproducción avanza en Londres bajo la iniciativa de Cavill, internamente conocida como “Proyecto Uno”, con un equipo formado por especialistas en lore más que por guionistas generalistas. Incluso la serie animada de Amazon, Secret Level, lanzada hace unos meses, habría servido como referencia visual de sus estándares. Cavill va a por todo.















