Bruselas ha dado un paso firme en la modernización de los controles fronterizos en la Unión Europea con la puesta en marcha del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (ESS, por sus siglas en inglés).
Este sistema informático, diseñado para recopilar información biométrica de quienes cruzan las fronteras externas de la UE, entró en funcionamiento el 12 de octubre de 2025. Desde entonces, varios Estados miembros han comenzado a implementarlo de manera gradual, con el objetivo de que su uso sea total antes del 10 de abril de 2026, tal como exige la normativa europea.
España anuncia un cambio histórico en el Peñón de Gibraltar: entrará en vigor el 30 de marzo
España se prepara ahora para sumarse a esta transición tecnológica. El Gobierno ha confirmado que instalará el ESS en el paso fronterizo terrestre entre La Línea de la Concepción y Gibraltar, con una entrada en funcionamiento íntegra prevista para el 30 de marzo. Fuentes oficiales explican que esta medida llega tras varias reuniones interministeriales y busca cumplir con los plazos de Bruselas, además de garantizar la fluidez de los miles de ciudadanos que cruzan diariamente la frontera por motivos laborales, educativos o familiares.
Con la implantación del ESS, los viajeros procedentes de terceros países con estancias cortas de hasta 90 días dejarán de depender del tradicional sello manual en el pasaporte. El sistema automatizado registrará cada movimiento, capturando datos biométricos como imagen facial y huellas dactilares, ofreciendo un seguimiento más preciso y ágil de la circulación fronteriza.
No obstante, los residentes de Gibraltar quedarán excluidos de estos controles, según anunció la semana pasada el Gobierno del Peñón. Para ello, España coordinará la retirada parcial de la infraestructura actual y su reemplazo por soluciones provisionales que permitan mantener un tránsito rápido sin exigir datos biométricos a quienes viven en el territorio británico.
El cambio forma parte de un esfuerzo más amplio de la UE por trasladar los controles de entrada a aeropuertos, puertos y marinas, aligerando así la presión sobre la frontera terrestre. Cada año, alrededor de 15 millones de personas cruzan la frontera entre La Línea y Gibraltar, muchos de ellos de forma diaria. La reorganización permitirá reducir los controles en la frontera terrestre, mejorar la eficiencia comercial y agilizar el tránsito de personas mediante oficinas conjuntas donde Frontex, las fuerzas españolas y la policía de Gibraltar operarán de manera coordinada bajo el Sistema de Información Schengen.















